{"id":21,"date":"2008-10-23T15:19:00","date_gmt":"2008-10-23T15:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=21"},"modified":"2008-10-23T15:19:00","modified_gmt":"2008-10-23T15:19:00","slug":"muerte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/10\/23\/muerte-ii\/","title":{"rendered":"Muerte (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-body entry-content\">Ya he hablado de la <A href=\"http:\/\/labiologiaestupenda.blogspot.com\/2008\/01\/muerte.html\">muerte<\/a>,  incluso de los neurotransmisores que aparecen en el cerebro inmediatamente  despu\u00e9s de la muerte. Sin embargo, hay quien ha vuelto de la muerte. No me  refiero a los fantasmas, sino a aquellos que, despu\u00e9s de un ataque al coraz\u00f3n  han tenido una parada card\u00edaca y consiguen recuperarse \u00bfQu\u00e9 cuentan de esta  traum\u00e1tica experiencia? Es lo que en ingl\u00e9s se llama <em>Near-Death  Experience<\/em> (NDE) o experiencia cercana a la muerte. Cada vez hay m\u00e1s datos,  o relatos, sobre la NDE pues las t\u00e9cnicas de reanimaci\u00f3n mejoran y m\u00e1s pacientes  se recuperan de una parada card\u00edaca.<br \/>\nSeg\u00fan Pim van Lommel y su grupo, del  Hospital Rinjstate de Arnhem, en Holanda, los factores individuales, culturales,  educativos y religiosos de cada persona influyen en la forma que da al relato  que hace de este trance para el que, es evidente, no suele tener ni experiencia  anterior ni un marco de referencia. Adem\u00e1s, la NDE se ha descrito no s\u00f3lo  despu\u00e9s de un ataque al coraz\u00f3n sino por p\u00e9rdida de sangre, electrocuci\u00f3n,  choque anafil\u00e1ctico y otras causas de muerte. Seg\u00fan estos autores, la NDE puede  incluir experiencias de ver el propio cuerpo desde el exterior, normalmente  desde arriba, sentimientos placenteros, ver un t\u00fanel, una luz al final, ver  familiares ya fallecidos o repasar toda la vida en un momento. Entrevistaron a  344 pacientes de los cuales 62 (18%) han tenido NDE y, de ellos, 41 (12%) han  tenido una experiencia muy fuerte y dilatada. La NDE no tiene que ver ni con la  medicaci\u00f3n, ni con el miedo a la muerte ni con el tiempo de p\u00e9rdida de  conciencia durante el ataque cardiaco. Hay factores que parecen influir: edad,  sobrevivir a un ataque anterior, y algunos m\u00e1s. Y una consecuencia es que los  pacientes que han pasado por una NDE fuerte tienen muchas probabilidades de  morir en los siguientes treinta d\u00edas.<br \/>\nVan Lommel propone que es la anoxia que  sufre el cerebro durante la parada cardiaca la causa de la NDE y que, al  finalizar, el propio cerebro rellena el hueco dejado por la inconsciencia con  recuerdos y teor\u00edas ya sabidas. Adem\u00e1s, aunque el paciente relate una NDE al  recuperarse, durante la parada cardiaca hay electroencefalograma plano, es decir  el cerebro no funciona y, por tanto, \u00bfc\u00f3mo es posible que tenga ning\u00fan tipo de  experiencia como, por ejemplo, verse a s\u00ed mismo desde el exterior? La realidad  es que nadie sabe cu\u00e1ndo tiene lugar la NDE, si es durante la parada cardiaca,  con el encefalograma plano o, simplemente, al recuperarse.<br \/>\nTambi\u00e9n el grupo  de Sam Parnia, de la Universidad de Southampton, ha estudiado la NDE. El  porcentaje de enfermos que relatan una NDE despu\u00e9s de un ataque al coraz\u00f3n es  similar al descrito por Van Lommel: menos del 20%. Este grupo, que ha  investigado a todos los enfermos con un ataque cardiaco que llegaron al Hospital  General de Southampton durante un a\u00f1o, llegan a los mismas conclusiones que el  equipo holand\u00e9s, y se preguntan c\u00f3mo es posible que en el tiempo en que ni el  coraz\u00f3n ni el cerebro funcionan, se puedan desarrollar procesos de pensamiento  tan l\u00facidos, bien estructurados, razonados y con fromaci\u00f3n de memoria pues son  recordados por los pacientes tras la recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>*French, CV.C. 2001.  Dying to know the truth: visions of a dying brain, or false memories? <em>The  Lancet<\/em> 358: 2010-2011.<br \/>\n*Parnia, S. &#038; P. Fenwick. 2002. Near death  experiences in cardiac arrest: visions of a dying brain or visions of a new  science of consciosness. <em>Resuscitation<\/em> 52: 5-11.<br \/>\n*Parnia, S., K.  Spearpoint &#038; P.B. Fenwick. 2007. Near death experiences, cognitive function  and psychological outcomes of surviving cardiac arrest. <em>Resuscitation<\/em>  74: 215-221.<br \/>\n*Parnia, S., D.G. Waller, R. Yeates &#038; P. Fenwick. 2001. A  qualitative and quantitative study of the incidence, features and aetiology of  near death experiences in cardiac arrest survivors. <em>Resuscitation<\/em> 48:  149-156.<br \/>\n*van Lommel, P., R. van Wees, V. Meyers &#038; I. Elfferich. 2001.  Near-death experience in survivors of cardiac arrest: a prospective study in the  Netherlands. <em>The Lancet<\/em> 358: 2039-2045.  <\/div>\n<div class=\"post-footer\">\n<div class=\"post-footer-line post-footer-line-1\"><span class=\"post-author vcard\">Publicado por <span class=\"fn\">Nanook<\/span>  <\/span><span class=\"post-timestamp\">en <A class=\"timestamp-link\" title=\"permanent link\" href=\"http:\/\/labiologiaestupenda.blogspot.com\/2008\/10\/muerte-ii.html\" rel=\"bookmark\"><Abbr class=\"published\" title=\"2008-10-23T15:19:00+02:00\">15:19<\/abbr><\/a> <\/span><\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya he hablado de la muerte, incluso de los neurotransmisores que aparecen en el cerebro inmediatamente despu\u00e9s de la muerte. Sin embargo, hay quien ha vuelto de la muerte. No me refiero a los fantasmas, sino a aquellos que, despu\u00e9s de un ataque al coraz\u00f3n han tenido una parada card\u00edaca y consiguen recuperarse \u00bfQu\u00e9 cuentan [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}