{"id":207,"date":"2009-02-04T20:02:00","date_gmt":"2009-02-04T20:02:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=207"},"modified":"2009-02-04T20:02:00","modified_gmt":"2009-02-04T20:02:00","slug":"prostata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/02\/04\/prostata\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3stata"},"content":{"rendered":"<p>D\u00e9cadas llevan discutiendo m\u00e9dicos y moralistas sobre el riesgo que supone la activididad sobre la aparici\u00f3n del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Hay quien dice que, a m\u00e1s actividad sexual, m\u00e1s c\u00e1ncer; por el contrario, hay otros que aseguran que una desbordada actividad sexual protege del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. En fin, que Polyxeni Dimitripoulou  y sus colegas, de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra, se propusieron a\u00f1adir unos cuantos argumentos m\u00e1s a la pol\u00e9mica. Para ello, encuestaron sobre su vida sexual a 431 hombres con c\u00e1ncer de pr\u00f3stata y a 409 controles. Los enfermos hab\u00edan sido diagnosticados cuando estaban en la d\u00e9cada de los 50 de su edad; el 84% estaban casados o eran viudos, separados o divorciados (12%).<\/p>\n<p> Seg\u00fan los resultados de las encuestas, el 59% se masturbaba o hac\u00eda el amor 12 veces al mes o m\u00e1s cuando estaban en sus veinte a\u00f1os, el 48% en los treinta, el 28% en los cuarenta y el 13% en los cincuenta. Los enfermos de c\u00e1ncer siempre est\u00e1n en el grupo de frecuencia m\u00e1s alta en cada d\u00e9cada de edad. Y sobre todo en cuanto a la masturbaci\u00f3n llevan una gran ventaja a los no enfermos de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata: 34% sobre 24% en los veinte; 41% sobre 31% en los treinta; 34% sobre 28% en los cuarenta; y, con una gran ca\u00edda final en los cincuenta, con 25% sobre 26%.<\/p>\n<p> En resumen, parece que la actividad sexual de joven es un peligro mientras que, por el contrario, disminuye el riesgo seg\u00fan aumenta la edad. Masturbarse en los veinte y en los treinta aumenta el riesgo de c\u00e1ncer; masturbarse a los cincuenta, en cambio, lo disminuye. Hacer el amor sin m\u00e1s no presenta ninguna relaci\u00f3n con la enfermedad.<\/p>\n<p> Si la actividad sexual parece presentar una cierta l\u00f3gica en su relaci\u00f3n con el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, el trabajo de Luisa Zuccolo, de la Universidad de Bristol, tambi\u00e9n en Inglaterra, nos demuestra que queda mucho que conocer sobre el desarrollo de esta enfermedad. Despu\u00e9s de estudiar los historiales de 1357 hombres con c\u00e1ncer de pr\u00f3stata y de compararlos con 7990 controles, todos ellos con una edad entre 50 y 69 a\u00f1os, llegan a la conclusi\u00f3n de que la altura influye en el riesgo de contraer la enfermedad: aproximadamente un 6% de aumento del riesgo por cada 10 cent\u00edmetros de altura. Seg\u00fan sus datos, entre el m\u00e1s bajo de su muestra y el m\u00e1s alto, la diferencia en el riesgo es de un 19%, casi una quinta parte. Como al tomar sus datos hab\u00edan medido la longitud del tronco y de las piernas, concluyen que es la longitud de estas \u00faltimas el factor de riesgo a tener en cuenta.<\/p>\n<p> En su repaso de la bibliograf\u00eda, pudieron extraer datos de altura e incidencia del c\u00e1ncer en otros 58 trabajos publicados. Despu\u00e9s de repasar estos art\u00edculos, llegaron a la conclusi\u00f3n de que el riesgo, seg\u00fan el dise\u00f1o del estudio, iba de su 6% hasta un 19% en el caso de los casos con la enfermedad m\u00e1s avanzada. Zuccolo y sus colegas consideran que el riesgo por la altura no es muy grande pero que su trabajo, de alguna manera, abre una l\u00ednea de investigaci\u00f3n para estudiar los factores que influyen en el desarrollo del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata.<\/p>\n<p> *Dimitropoulou, P., A. Lophatananon, D. Easton, R. Pocock, D.P. Dearnaley, M. Guy, S. Edwards, L. O&#8217;Brien, A. Hall, R. Wilkinson, R. Eeles &#038; K.R. Muir. 2009. Sexual activity and prostate cancer risk in men diagnosed at a younger age. <EM>British Journal of Urology International<\/EM> 103: 178-185.<\/p>\n<p> *Zuccolo, L., R. Harris, D. Gunnell, S. Oliver, J.A. Lane, M. Davis, J. Donovan, David Neal, F. Hamdy, R. Beynon, J. Savovic &#038; R.M. Martin. 2008. Height and prostate cancer risk: A large nested case-control study (ProtectT) and meta-analysis. <EM>Cancer Epidemiology, Biomarkers &#038; Prevention <\/EM>17: 2325-2336.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00e9cadas llevan discutiendo m\u00e9dicos y moralistas sobre el riesgo que supone la activididad sobre la aparici\u00f3n del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Hay quien dice que, a m\u00e1s actividad sexual, m\u00e1s c\u00e1ncer; por el contrario, hay otros que aseguran que una desbordada actividad sexual protege del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. 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