{"id":206,"date":"2007-11-21T17:49:00","date_gmt":"2007-11-21T17:49:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=206"},"modified":"2007-11-21T17:49:00","modified_gmt":"2007-11-21T17:49:00","slug":"aves-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2007\/11\/21\/aves-2\/","title":{"rendered":"Aves"},"content":{"rendered":"<p>Las aves han desarrollado un mecanismo para dormir, en situaciones arriesgadas,  con un ojo abierto y con el correspondiente hemisferio cerebral despierto.  Adem\u00e1s, el ojo abierto es el m\u00e1s cercano a la direcci\u00f3n por la que puede llegar  el peligro. As\u00ed pueden detectar la presencia de depredadores y, en consecuencia,  iniciar la respuesta adecuada. La situaci\u00f3n habitual de dormir con todo el  cerebro y con los dos ojos cerrados se puede modular seg\u00fan el riesgo que detecte  cada individuo. En resumen, las aves pueden regular la profundidad del  sue\u00f1o.<br \/>\nNiels Rattenborg y su grupo, de la Universidad Estatal de Indiana,  estudiaron este comportamiento en grupos de patos. Cuando los patos duermen en  hilera, los de uno de los extremos del grupo est\u00e1n m\u00e1s cerca del posible ataque  del depredador, y son \u00e9stos los que menos duermen con el cerebro completo, seg\u00fan  su electroencefalograma, y m\u00e1s lo hacen con un ojo abierto, seg\u00fan el video  grabado durante el experimento.<\/p>\n<p>*Rattenborg, N.C., S.L. Lima &#038; C.J.  Amlaner. 1999. Half-awake to the risk of predation. <em>Nature<\/em> 397:  397-398. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las aves han desarrollado un mecanismo para dormir, en situaciones arriesgadas, con un ojo abierto y con el correspondiente hemisferio cerebral despierto. Adem\u00e1s, el ojo abierto es el m\u00e1s cercano a la direcci\u00f3n por la que puede llegar el peligro. As\u00ed pueden detectar la presencia de depredadores y, en consecuencia, iniciar la respuesta adecuada. La [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/206"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}