{"id":195,"date":"2007-11-28T17:28:00","date_gmt":"2007-11-28T17:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=195"},"modified":"2007-11-28T17:28:00","modified_gmt":"2007-11-28T17:28:00","slug":"ajo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2007\/11\/28\/ajo-ii\/","title":{"rendered":"Ajo (II)"},"content":{"rendered":"<p>Ya he mencionado que el ajo es una planta muy utilizada en cocina y conocida por  sus propiedades hipotensoras. El doctor Hugh Thomas y su equipo, de la Unidad de  Epiedmiolog\u00eda del Sur de Gales, detectaron un notable aumento del consumo de  preparaciones a base de ajo a partir de 1978. Los consumidores son, seg\u00fan las  conclusiones de esta investigaci\u00f3n, hombres de mediana edad, que fuman poco,  consumen mucho alcohol, tienen h\u00e1bitos de comida adecuados y son  hipertensos.<br \/>\nPero los ajos proporcionan un socialmente rechazable mal  aliento. El doctor Michael Levitt y su grupo, del Centro M\u00e9dico para Veteranos  de Minneapolis, publicaron un trabajo en 1999 para conocer si el citado mal  aliento, consecuencia de comer ajo, tiene su origen en la boca o en el resto del  tracto digestivo. Para ello, los investigadores midieron la emisi\u00f3n de gases  sulfurosos por el tubo digestivo. Los resultados prueban que, a corto plazo, el  origen del mal aliento est\u00e1 en la boca pero, a partir de las tres horas de la  ingesti\u00f3n de la planta, desaparece el olor bucal y s\u00f3lo queda el procedente de  zonas m\u00e1s profundas del tubo digestivo. En ning\u00fan caso el olor proviene del  aliento exhalado desde los pulmones.<br \/>\nOtro alimento que crea problemas de  rechazo es la cebolla. Sin embargo, en un estudio con ratas de Jia-Huey Chen y  sus colegas, del Colegio de Farmacia y Ciencia Chia Nan, de Tainan, en Taiwan,  demuestran que la cebolla cruda tambi\u00e9n baja la tensi\u00f3n y actua sobre las  plaquetas sangu\u00edneas evitando que se formen trombos. La cebolla cocida no tiene  ning\u00fan efecto, excepto el culinario supongo.<\/p>\n<p>*Chen, J.-H., H.-I. Chen,  S.-J. Tsai &#038; C.J. Jen. 2000. Chronic consumption of raw but not boiled Welsh  onion juice inhibits rat platelet function. <em>Journal of Nutrition<\/em> 130:  34-37.<br \/>\n*Suarez, F., J. Springfield, J. Furne &#038; M. Levitt. 1999.  Differentiation of mouth versus gut as site of origin in a odoriferous breath  gases after garlic ingestion. <em>American Journal of Physiology<\/em> 276:  G425-G430.<br \/>\n*Thomas, H.F., P.M. Sweetnam &#038; B. Janchawee. 1998. What sort  of men take garlic preparations? <em>Complementary Therapies in Medicine<\/em> 6:  195-197 <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya he mencionado que el ajo es una planta muy utilizada en cocina y conocida por sus propiedades hipotensoras. El doctor Hugh Thomas y su equipo, de la Unidad de Epiedmiolog\u00eda del Sur de Gales, detectaron un notable aumento del consumo de preparaciones a base de ajo a partir de 1978. Los consumidores son, seg\u00fan [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/195\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}