{"id":193,"date":"2007-11-30T17:21:00","date_gmt":"2007-11-30T17:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=193"},"modified":"2007-11-30T17:21:00","modified_gmt":"2007-11-30T17:21:00","slug":"dedos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2007\/11\/30\/dedos\/","title":{"rendered":"Dedos"},"content":{"rendered":"<p>Est\u00e1 demostrado que el cociente que resulta de dividir las longitudes del  segundo y cuarto dedos de la mano, es decir, el \u00edndice y el anular, es  sexualmente dim\u00f3rfico, o sea, que es diferente en hombres y mujeres. En general,  el cociente es menor en los hombres que en las mujeres pues en ellos el dedo  anular es mayor que el \u00edndice, mientras que en ellas ambos dedos tienen una  longitud parecida. Esta diferencia se produce durante el desarrollo, antes del  nacimiento, y ya es evidente en el feto a las catorce semanas. Este desarrollo  diferente entre los sexos est\u00e1 relacionado negativamente con el nivel de  testosterona prenatal: a m\u00e1s testosterona, cociente m\u00e1s bajo, como es t\u00edpico en  los hombres. En cambio, en mujeres se relaciona positivamente con el nivel  prenatal de estr\u00f3genos; as\u00ed, a m\u00e1s estr\u00f3genos tendremos un cociente mayor.<br \/>\nEl  grupo del doctor Bernhard Fink, de la Universidad de Viena, estudi\u00f3 la relaci\u00f3n  entre este cociente y los factores m\u00e1s importantes de la personalidad:  extraversi\u00f3n, neurosis, sinceridad, rectitud y afabilidad. S\u00f3lo esta \u00faltima  muestra una fuerte diferencia entre los sexos, ganando por mucho las mujeres. La  neurosis muestra una relaci\u00f3n importante con el cociente de los dedos en toda la  muestra investigada (50 hombres y 70 mujeres). Por el contrario, en mujeres hay  relaci\u00f3n negativa entre afabilidad y cociente. La conclusi\u00f3n del doctor Fink es  que el cociente se relaciona con factores de la personalidad en mujeres pero no  en hombres.<br \/>\nTambi\u00e9n el doctor Fink fue quien demostr\u00f3 que hay una relaci\u00f3n  negativa del cociente en la mano izquierda con la medida de la cintura, de la  cadera y del cociente entre cintura y pecho en mujeres. En el hombre, en cambio,  el cociente de la mano izquierda se relaciona positivamente con el \u00edndice de  masa corporal.<br \/>\nY nuevamente fue el doctor Fink quien relacion\u00f3 el cociente  entre los dedos con la forma de la cara. La cara media del hombre se diferencia  de la cara media de la mujer en la forma y tama\u00f1o de los p\u00f3mulos, mand\u00edbulas,  ojos y nariz. Y estas caracter\u00edsticas se relacionan con el cociente de los  dedos, aunque la relaci\u00f3n es tres veces m\u00e1s fuerte en el hombre que en la  mujer.<br \/>\nAprovechando que hablamos de dedos, se puede comentar el caso del dedo  p\u00fatrido. La doctora Caroline Mills, del Hospital de la Universidad de Gales, en  Cardiff, public\u00f3 en 1996 el caso de un paciente que, cinco a\u00f1os atr\u00e1s, se pinch\u00f3  en un dedo de la mano con un hueso de pollo y desde entonces no s\u00f3lo lo ten\u00eda  hinchado y con mal color, sino, encima, ol\u00eda fatal, &#8220;p\u00fatrido&#8221; escriben los  m\u00e9dicos en su informe. Adem\u00e1s, el pollo culpable ni siquiera era para alimento  del paciente ya que su oficio era preparar pollos para el consumo. Se le  recetaron tratamientos con antibi\u00f3ticos, luz ultravioleta e incluso con  clorofila, pero ninguno funcion\u00f3. El dedo ol\u00eda tan mal que se notaba a distancia  en una habitaci\u00f3n grande, y en una peque\u00f1a el hedor era inaguantable. Se lleg\u00f3 a  la conclusi\u00f3n de que alguna bacteria del g\u00e9nero <em>Clostridium<\/em> era la  culpable, pero no se encontr\u00f3 manera de eliminarla. El hedor cont\u00ednua y el  equipo concluye su escrito con una petici\u00f3n de ayuda a la comunidad m\u00e9dica  internacional.<\/p>\n<p>*Fink, B., K. Grammer, P. Mitteroecker, P. Gunz, K.  Schaefer, F.L. Bookstein &#038; J.T. Manning. 2005. Second to four digit ratio  and face shape. <em>Proceedings of the Royal Society London B<\/em> 272:  1995-2001.<br \/>\n*Fink, B., J.T. Manning &#038; N. Neave. 2004. Second to fourth  digit ratio and the &#8220;big five&#8221; personality factors. <em>Personality and  Individual Differences<\/em> 37: 495-503.<br \/>\n*Fink, B., N. Neave &#038; J.T.  Manning. 2003. Second to four digit ratio, body mass index, waist-to-hip ratio,  and waist-to-chest ratio: their relationships in heterosexual men and women.  <em>Annals of Human Biology<\/em> 30: 728-738.<br \/>\n*Mills, C., M.B. Llewelyn, D.R.  Kelly &#038; P. Holt. 1996. A moan who pricked his finger and smelled putrid by 5  years. <em>Lancet<\/em> 348:1282. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1 demostrado que el cociente que resulta de dividir las longitudes del segundo y cuarto dedos de la mano, es decir, el \u00edndice y el anular, es sexualmente dim\u00f3rfico, o sea, que es diferente en hombres y mujeres. 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