{"id":145,"date":"2009-12-04T15:28:00","date_gmt":"2009-12-04T15:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=145"},"modified":"2009-12-04T15:28:00","modified_gmt":"2009-12-04T15:28:00","slug":"ruido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/12\/04\/ruido\/","title":{"rendered":"Ruido"},"content":{"rendered":"<p>24 im\u00e1genes por segundo es la velocidad m\u00ednima de paso para que veamos una pel\u00edcula como escenas en movimiento. M\u00e1s de 24, mejora la visi\u00f3n; menos de 24 y es como una proyecci\u00f3n de fotogramas. Nuestro ojo, que es poco m\u00e1s (y nada menos) que un buen sistema \u00f3ptico de captaci\u00f3n de im\u00e1genes, lo ve todo pero es en el cerebro donde realmente &#8220;vemos&#8221; cuando reconstruimos lo que el ojo ha visto y llega a trav\u00e9s de las neuronas. En resumen, el cerebro reconstruye la escena en movimiento a partir de im\u00e1genes que no tienen movimiento a base de rellenar los huecos entre una imagen y otra (o quiz\u00e1 deteniendo el borrado de una imagen hasta que llega la siguiente). Y, si esto es lo que hace el sentido de la visi\u00f3n, \u00bfpasar\u00e1 lo mismo con los otros sentidos?<\/p>\n<p> Somos primates y, por lo tanto, m\u00e1s que nada vemos. O\u00edmos peor y, sin embargo, para Lars Riecke y su grupo, de la Universidad de Maastricht, en Holanda, este ha sido el sentido elegido para continuar esta investigaci\u00f3n. Por ejemplo, pensemos en una discoteca con una m\u00fasica ensordecedora, y nunca mejor dicho en este contexto. Casi no o\u00edmos nada con tanto ruido pero, a pesar de ello, somos capaces de seguir una conversaci\u00f3n (mal que bien; yo sobre todo mal, y adem\u00e1s acabo af\u00f3nico). Es imposible, en ese ambiente, que oigamos todo lo que nos dicen. Y, sin embargo, lo hacemos. Pero, y es parad\u00f3jico, para reconstruir la continuidad de la conversaci\u00f3n necesitamos el ese ruido de fondo. Si un sonido es interrumpido por un silencio, lo notamos de inmediato; si un sonido es interrumpido sobre un ruido de fondo, lo reconstruimos en el cerebro. <\/p>\n<p> Es en la corteza auditiva del cerebro donde de verdad o\u00edmos, donde reconstruimos la informaci\u00f3n que llega de los oidos, tal como hemos visto que pasa con la visi\u00f3n. El oido es, como el ojo, un sistema f\u00edsico para recibir y traducir sonidos al lenguaje de nuestro sistema nervioso. Es, por tanto, en el cerebro donde o\u00edmos. Incluso se activa la corteza auditiva con los sonidos que faltan, con los sonidos que no existen nada m\u00e1s que en nuestra cabeza, con los sonidos que dan sentido a nuestra imposible conversaci\u00f3n en la discoteca. La corteza auditiva no s\u00f3lo nos hace oir sino que agrupa lo que no hemos o\u00eddo con lo que hemos o\u00eddo y, de esta forma, reconstruye la escena auditiva completa.<\/p>\n<p> La discontinuidad entre los sonidos para que el cerebro la pueda completar debe ser, seg\u00fan Riecke y su grupo, menor de 1400 milisegundos (aproximadamente segundo y medio), el ruido de fondo no debe de bajar de los 2 decibelios y el ancho de banda entre 0,5 y 0,75 octavas. Todos estos datos de Riecke quiz\u00e1 se puedan completar con la interpretaci\u00f3n que otro grupo, el de Josh McDermott, de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, da a este mecanismo que hace audible lo que no o\u00edmos. El ruido de fondo no tiene porque ser un ruido puro, lo que se denomina un ruido blanco, sino m\u00e1s bien puede ser una compleja suma de sonidos que nos llegan de m\u00faltiples fuentes. Esta imagen se aviene mejor con una interpretaci\u00f3n a partir del comportamiento y la evoluci\u00f3n de una especie animal. Imaginemos un bosque y all\u00ed, recogiendo semillas y frutos entre los \u00e1rboles, uno de nuestros antepasados. El ruido del viento, unas cuantas sabandijas que se mueven alrededor, otros miembros de la tribu van de aqu\u00ed para all\u00e1, las hojas que caen y, entre todos esos sonidos, una ramita que se rompe porque se acerca un m\u00e1s que probable depredador. Para sobrevivir hay que separar este \u00faltimo ruido de todos los dem\u00e1s, y hay que completarlo puesto que es imposible que lo hayamos o\u00eddo con claridad. El antepasado que lo consiga, pega un brinco a la rama del \u00e1rbol m\u00e1s cercano, avisa a sus compa\u00f1eros y se salva. Y, de esta manera, se pone en marcha el mecanismo que millones de a\u00f1os despu\u00e9s nos permite entendernos en una discoteca. <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, hasta la desaparici\u00f3n del sonido de fondo, es decir, hasta el silencio que no permite reconstruir las interrupciones, puede ser valioso. Es lo que ocurre cuando la alarma llega al grupo de nuestros antecesores al acercarse un depredador que es detectado por otras especies que, repentinamente, dejan de moverse, cantar, llamarse o lo que sea que estaban haciendo. El silencio total, en este caso, es tanto o m\u00e1s ruidoso que el propio ruido. Tanto el ruido como el silencio son valiosos para nuestra supervivencia.<\/p>\n<p> *McDermott, J.H. &#038; A.J. Oxenham. 2008. Spectral completion of partially masked sounds. <EM>Proceedings of the National Academy of Sciences USA <\/EM>105: 5939-5944.<\/p>\n<p> *Riecke, L., D. Mendelsohn, C. Schreiner &#038; E. Formisano. 2009. The continuity illusion adapts to the auditory scene. <EM>Hearing Research <\/EM>247: 71-77.<\/p>\n<p> *Riecke, L., A.J. van Opstal &#038; E. Formisano. 2008. The auditory continuity illusion: A parametric investigation and filter model. <EM>Perception &#038; Psychophysics<\/EM> 70: 1-12.<\/p>\n<p> *Riecke, L., A.J. van Opstal, R. Goebel &#038; E. Formisano. 2007. Hearing illusory sounds in noise: Sensory-perceptual transformations in primary auditory cortex. <EM>Journal of Neuroscience<\/EM> 27: 12684-12689.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>24 im\u00e1genes por segundo es la velocidad m\u00ednima de paso para que veamos una pel\u00edcula como escenas en movimiento. M\u00e1s de 24, mejora la visi\u00f3n; menos de 24 y es como una proyecci\u00f3n de fotogramas. 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