{"id":142,"date":"2008-01-31T15:25:00","date_gmt":"2008-01-31T15:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=142"},"modified":"2008-01-31T15:25:00","modified_gmt":"2008-01-31T15:25:00","slug":"mentiras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/01\/31\/mentiras\/","title":{"rendered":"Mentiras"},"content":{"rendered":"<p><em>Cualquier tipo de acciones que vayan acompa\u00f1adas de un modo regular por  alg\u00fan estado de \u00e1nimo enseguida se reconocen como expresivas. Pueden consistir  en movimientos de cualquier zona del cuerpo, como el meneo de la cola en un  perro, el encogimiento de hombros en el hombre, el erizamiento del pelo, la  producci\u00f3n de sudor, el estado de la circulaci\u00f3n capilar, la respiraci\u00f3n  dificultuosa y el uso de sonidos vocales o producidos por otros  instrumentos&#8230;<\/em><br \/>\n<em>Los movimientos expresivos dotan de viveza y energ\u00eda  a nuestras palabras y revelan los pensamientos y las intenciones de los dem\u00e1s  mejor que las palabras, que pueden ser falsas.<\/em><br \/>\n<A href=\"http:\/\/www.thesecondevolution.com\/darwin_intro.html\">Charles Darwin<\/a>.  <em><A href=\"http:\/\/www.iberlibro.com\/\">Las expresi\u00f3n de las emociones en los  animales y en el hombre<\/a><\/em>. 1872.<br \/>\n<em><\/em><br \/>\n<em>A esta tercera  mentira se le alarg\u00f3 la nariz de un modo tan extraordinario que el pobre Pinocho  no pod\u00eda ya volverse en ninguna direcci\u00f3n. Si se volv\u00eda de un lado, tropezaba  con la cama o con los cristales de la ventana; si se volv\u00eda de otro lado,  tropezaba con la pared o con la puerta del cuarto, y si levantaba la cabeza,  corr\u00eda el riesgo de meter al Hada por un ojo la punta de aquella nariz  fenomenal.<br \/>\nEl Hada le miraba y se re\u00eda.<br \/>\n-\u00bfPor que te r\u00edes?- pregunt\u00f3 el  mu\u00f1eco, confuso y pensativo, al ver c\u00f3mo crec\u00eda su nariz por momentos.<br \/>\n-Me  r\u00edo de las mentiras que has dicho.<br \/>\n-\u00bfY c\u00f3mo sabes que he dicho  mentiras?<br \/>\n-Las mentiras, hijo m\u00edo, se conocen en seguida, porque las hay de  dos clases: las mentiras que tienen las piernas cortas, y las que tienen la  nariz larga. Las tuyas, por lo visto, son de las que tienen la nariz  larga.<\/em><br \/>\n<A href=\"http:\/\/www.italica.rai.it\/esp\/principales\/temas\/biografias\/collodi.htm\">Carlo  Collodi<\/a><em>. <A href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/fichas\/fichabiblio\/0,,2900000983546,00.html?codigo=2900000983546&#038;nombre=LAS%20AVENTURAS%20DE%20PINOCHO\">Las  aventuras de Pinocho<\/a>.<\/em> 1883.<br \/>\n<em><\/em><br \/>\n<A href=\"http:\/\/www.elpais.com\/\"><em>El Pa\u00eds<\/em> <\/a>de fecha 23 de mayo de 1999  abr\u00eda una de sus noticias con un extraordinario titular que dec\u00eda <em>Dos  m\u00e9dicos confirman que la nariz crece al decir mentiras<\/em>. Alan Hirsch y  Charles Wolf, de Chicago, en una comunicaci\u00f3n presentada en la reuni\u00f3n anual de  la <A href=\"http:\/\/www.psych.org\/\">Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda<\/a>,  declaraban que <em>cuando una persona miente, los vasos sangu\u00edneos de la nariz  se llenan de sangre, de manera que la nariz se hincha<\/em>. Este alargamiento es  dif\u00edcil de percibir a simple vista, pero el mentiroso siente un leve picor y no  tiene m\u00e1s remedio que rascarse la nariz. Como prueba de su tesis, los doctores  Hirsch y Wolf presentaron el video de la declaraci\u00f3n del presidente <A href=\"http:\/\/www.clintonfoundation.org\/index.htm\">Bill Clinton <\/a>sobre sus  relaciones con la becaria <A href=\"http:\/\/www.coffeeshoptimes.com\/monica.html\">Monica Lewinsky<\/a>, e  hicieron notar que Clinton se rascaba la nariz con mayor frecuencia al verse  obligado a responder preguntas comprometedoras. Seg\u00fan los autores, que llaman  <em>Efecto Pinocho<\/em> a esta comez\u00f3n nasal, la declaraci\u00f3n de Clinton confirma  la genial intuici\u00f3n de Carlo Collodi, autor en 1883 de la historia del famoso  mu\u00f1eco de madera al que le crec\u00eda la nariz cada vez que ment\u00eda.<br \/>\nEn realidad,  el trabajo de Hirch y Wolf era mucho m\u00e1s amplio y el picor en la nariz era s\u00f3lo  una de las 23 se\u00f1ales cl\u00ednicas, verbales o corporales, que se pueden utilizar  para detectar si alguien miente. Los autores las recopilaron de 64 art\u00edculos y  20 libros que tratan sobre las mentiras. Algunos de los libros que consultaron  eran manuales sobre interrogatorios del <A href=\"http:\/\/www.fbi.gov\/\">FBI <\/a>y  de otras instituciones policiales.<br \/>\nYa Darwin, en su momento, detect\u00f3 que  algunos estados de \u00e1nimo se expresan en acciones al parecer irrelevantes. Por  ejemplo, la perplejidad se exterioriza con un rascarse la cabeza. Estudios m\u00e1s  recientes han demostrado que en los animales tambi\u00e9n son habituales estas  acciones al parecer sin sentido. Son la respuesta a situaciones conflictivas en  las que ninguno de los impulsos enfrentados consigue imponerse, y la \u00fanica  manera de reducir la ansiedad es a trav\u00e9s de canales que, en definitiva, liberan  del estr\u00e9s y no intervienen en la acci\u00f3n principal.<br \/>\nSin embargo, a pesar de  que sabemos que los estados de \u00e1nimo, como la mentira, se pueden descubrir a  partir de estos movimientos expresivos, como dec\u00eda Darwin, somos incapaces de  aplicar este conocimiento en nuestra vida diaria. Paul Ekman y su grupo, de la  Universidad de California en San Francisco, as\u00ed lo han demostrado: la mayor  parte de las personas sabe si alguien miente o dice la verdad con igual o peor  acierto que si lo hiciera al azar.<br \/>\nTanto es as\u00ed que mentimos si estamos  seguros de que no nos van a pillar. Desde los a\u00f1os sesenta, en todas las  encuestas sobre la actividad sexual de hombres y mujeres, siempre eran los  hombras los que hab\u00edan tenido m\u00e1s parejas sexuales a lo largo de su vida: trece  los hombres por nueve las mujeres. La mala fama masculina siempre llevaba a  sugerir que eran los hombres los que exageraban su vida sexual y, sin embargo,  Terri Fisher, de la Universidad Estatal de Ohio, y Michele Alexander, de la  Universidad de Maine, han encontrado, para su sorpresa, un resultado totalmente  contrario. Son las mujeres las que minimizan su vida sexual declarando menos  parejas de la reales. En el experimento que realizaron, con 201 (96 hombres y  105 mujeres) estudiantes solteros y con edades entre 18 y 25 a\u00f1os, un grupo  respond\u00eda unido a un detector de mentiras (por cierto, tambi\u00e9n falso), otro  grupo sin detector de mentiras y en solitario y el tercer grupo lo hac\u00eda delante  de un supervisor. Las mujeres, ante el supervisor respond\u00edan que hab\u00edan tenido  2,6 compa\u00f1eros sexuales de media, con el cuestionario an\u00f3nimo llegaban hasta 3,4  y en el pol\u00edgrafo hasta 4,4. En cambio, en los hombres el n\u00famero casi no variaba  e iba de 3,7 a 4,0. En conclusi\u00f3n, las mujeres declaran haber tenido menos  compa\u00f1eros sexuales de los reales; las autoras suponen que es debido a que  prefieren ser vistas como poco promiscuas. O a que, quiz\u00e1, suponen que  precisamente esa respuesta es la que se espera de ellas.<\/p>\n<p>*Alexander, M.G.  &#038; T.D. Fisher. 2003. Truth and consequences: using the bogus pipeline to  examine sex differences in self-reported sexuality. <em>Journal of Sex  Research<\/em> 40: 27-35.<br \/>\n*Darwin, C. 1998. <A href=\"http:\/\/www.iberlibro.com\/\">La expresi\u00f3n de las emociones en los animales y  en el hombre<\/a>. Alianza Ed. Madrid. 390 pp.<br \/>\n*Ekman, P., M. O&#8217;Sullivan &#038;  M.G. Frank. 1999. A few can catch a liar. <em>Psychological Science<\/em> 10:  263-266.<br \/>\n*Goode, E. 1999. Los estudios muestran que la mayor parte de la  gente no puede detectar mentiras. <em>El Pa\u00eds<\/em> 26 de mayo.<br \/>\n*Hanahan, S.  1999. Science of lying. <A href=\"http:\/\/www.accessexcellence.org\/WN\/SU\/lying599.html\">http:\/\/www.accessexcellence.org\/WN\/SU\/lying599.html<\/a><br \/>\n*Hirsch,  A.R. &#038; C.J. Wolf. 1999. A case example utilizing practical methods for  detecting mendacity. <em>Abstracts on New Research, American Psychiatric  Association<\/em>.<br \/>\n*Huxley, J.H. &#038; H.D.B. Kettlewell. 1984. <em><A href=\"http:\/\/www.iberlibro.com\/\">Darwin<\/a><\/em>. Salvat Ed. Barcelona. 203 pp. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquier tipo de acciones que vayan acompa\u00f1adas de un modo regular por alg\u00fan estado de \u00e1nimo enseguida se reconocen como expresivas. 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