{"id":140,"date":"2008-02-04T15:24:00","date_gmt":"2008-02-04T15:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=140"},"modified":"2008-02-04T15:24:00","modified_gmt":"2008-02-04T15:24:00","slug":"rhinotillexomania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/02\/04\/rhinotillexomania\/","title":{"rendered":"Rhinotillexoman\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>T\u00e9rmino referido a la conducta compulsiva de meterse el dedo en la nariz. La  definici\u00f3n exacta del fen\u00f3meno ser\u00eda entonces la siguiente: <em>Inserci\u00f3n de un  dedo (o de otro objeto) dentro de la nariz con la intenci\u00f3n de extraer  secreciones nasales m\u00e1s o menos secas<\/em>. Los doctores Jefferson y Thompson,  de la Fundaci\u00f3n Dean para la Salud, de Madison, en Wisconsin, publicaron en 1995  un estudio en el que intentaban dilucidar si el hurgarse en la nariz es un  h\u00e1bito, socialmente rechazable, o un desorden psiqui\u00e1trico peligroso para las  personas que lo practican. Para resolver el dilema encuestaron a 1000 residentes  del Condade de Dane, en Wisconsin. Contestaron 254, y de ellos, el 91% se mete  el dedo en la nariz, el 75% lo hace en cuanto tiene ocasi\u00f3n, y el 1,2% lo hace  m\u00e1s o menos cada hora. Incluso dos personas (el 0,8%) admiten que el hurgarse la  nariz interfiere en su vida diaria. Y hay otros dos cuestionarios que describen  la perforaci\u00f3n del septo nasal por su excesiva afici\u00f3n y empuje. Y, reconociendo  que tiene que haber gente para todo, hay un encuestado que asegura que se mete  el dedo en la nariz para estimularse sexualmente. El 65% usa el dedo \u00edndice, el  20% el dedo peque\u00f1o y el 16%, seguramente los que mayor nariz tienen, usa el  pulgar. Y lo que pillan lo dejan en un pa\u00f1uelo, lo arrojan al suelo y, el 8%, se  lo comen. El sabor, por si les interesa y no lo saben ya, es algo salado. En  bastantes casos, hasta el 25%, el hurgarse en la nariz est\u00e1 asociado con  morderse las u\u00f1as o ingerir pelos. Para terminar, el 8,7% asegura que nunca se  ha metido el dedo en la nariz; seguramente son aquellos que nunca fueron  adolescentes. Y esto de los adolescentes lo puedo afirmar apoy\u00e1ndome en el  trabajo que resumo a continuaci\u00f3n.<br \/>\nEn 2001, los doctores Chittaranjan Andrade  y B.S. Srihari, del Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencias de  Bangalore, en la India, encuestaron a 200 adolescentes de 14 y 15 a\u00f1os sobre su  conducta en relaci\u00f3n con hurgarse en la nariz. Todos admitieron que lo hac\u00edan  con una media de cuatro veces al d\u00eda. El 7,6% se met\u00eda el dedo en la nariz m\u00e1s  de veinte veces al d\u00eda, y el 4% no se hurga con un dedo sino con un l\u00e1piz, quiz\u00e1  porque es la herramienta que m\u00e1s a mano tienen en edad escolar. Seg\u00fan los  autores, la conclusi\u00f3n m\u00e1s importante de su trabajo es que meterse el dedo en la  nariz es algo com\u00fan en los adolescentes.<\/p>\n<p>*Andrade, C. &#038; B.S. Srihari.  2001. A preliminary survey of Rhinotillexomania in an adolescent sample.  <em>Journal of Clinical Psychiatry<\/em> 62: 426-431.<br \/>\n*Jefferson, J.W. &#038;  T.D. Thompson. 1995. Rhinotillexomania: psychiatric disorder or habit?  <em>Journal of Clinical Psychiatry<\/em> 56: 56-59. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00e9rmino referido a la conducta compulsiva de meterse el dedo en la nariz. 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