{"id":128,"date":"2008-02-20T14:28:00","date_gmt":"2008-02-20T14:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=128"},"modified":"2008-02-20T14:28:00","modified_gmt":"2008-02-20T14:28:00","slug":"flechas-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/02\/20\/flechas-del-amor\/","title":{"rendered":"Flechas del amor"},"content":{"rendered":"<p>Esto no va con <A href=\"http:\/\/michelangelus.wordpress.com\/2008\/02\/07\/cupido\/\">Cupido<\/a>, el dios  del amor de la mitolog\u00eda griega, con su arco siempre dispuesto y su aljaba llena  de flechas del amor, ni con la nostalgia de aquella canci\u00f3n del mismo t\u00edtulo que  tan popular hizo <A href=\"http:\/\/abel63.vox.com\/library\/audio\/6a00d414298a4e3c7f00e398d5329e0004.html\">Karina  <\/a>hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. Dejemos que un maestro, Herbert Wendt, nos lo  explique<\/p>\n<p><em>El hecho de que un caracol com\u00fan sea bisexual no puede  notarse al observar su juego amoroso, por lo menos cuando uno concentra la  atenci\u00f3n solamente en uno de los dos individuos. Al contrario, el caracol act\u00faa  como un superhombre, como la encarnaci\u00f3n de la masculinidad. Su pene es un  enorme tubo de fecundaci\u00f3n. Sus requerimientos son m\u00e1s tormentosos y apasionados  que los de cualquier Casanova humano. Adem\u00e1s, es evidente que el animal tiene  tendencia al sadismo, ya que, despu\u00e9s de una loca danza er\u00f3tica, en la que los  dos participantes est\u00e1n erguidos, se balancean de un lado a otro e incluso  cambian sonoros besos, el caracol, sumamente excitado, dispara de pronto, de una  especie de aljaba, un pu\u00f1al de espato caliza y lo clava en el cuerpo de la  amada. Otras especies disparan flechas calizas hacia las v\u00edctimas de su amor,  flechas que no van a parar precisamente al orificio sexual, sino que van a herir  solamente una parte cualquiera del cuerpo de compa\u00f1ero.<br \/>\nEl caracol herido se  contrae convulsivamente, con un movimiento causado evidentemente por el dolor, y  podr\u00eda creerse que despu\u00e9s de esto habr\u00eda de producirse un verdadero crimen  pasional. Esta suposici\u00f3n no es del todo descabellada, ya que los pu\u00f1ales y las  flechas amorosas del caracol com\u00fan traspasan en algunos casos los pulmones y la  pared de la cavidad del vientre del compa\u00f1ero, con lo cual \u00e9ste resulta  mortalmente herido.<br \/>\nSin embargo, hasta ahora s\u00f3lo hemos descrito a uno de los  dos individuos. Pero es que el otro se comporta exactamente de la misma manera  en el acto er\u00f3tico. Tambi\u00e9n \u00e9l est\u00e1 sumamente excitado y su excitaci\u00f3n sube a\u00fan  de punto cuando recibe en su cuerpo la flecha del amor. El que hasta entonces  era masoquista se vuelve al mismo tiempo s\u00e1dico. Tambi\u00e9n \u00e9l dispara su pu\u00f1al  er\u00f3tico o su flecha de amor contra el cuerpo de su compa\u00f1ero. Tambi\u00e9n \u00e9l saca un  enorme tubo de fecundaci\u00f3n. Y despu\u00e9s de muchos esfuerzos y contorsiones del  cuerpo, cada uno de los dos caracoles introduce su pene en el orificio sexual  del otro.<br \/>\n<\/em><br \/>\nEstas son las <A href=\"http:\/\/images.google.com\/imgres?imgurl=http:\/\/home.earthlink.net\/%7Esnailstales2\/pulmonateorgans.jpg&#038;imgrefurl=http:\/\/snailstales.blogspot.com\/2007_02_01_archive.html&#038;h=340&#038;w=258&#038;sz=22&#038;hl=es&#038;start=5&#038;um=1&#038;tbnid=Vk6Dag38VVeMjM:&#038;tbnh=119&#038;tbnw=90&#038;prev=\/images%3Fq%3D%2522reproductive%2Bsystem%2522%2Bsnail%26um%3D1%26hl%3Des%26rls%3DGGLR,GGLR:2006-17,GGLR:en%26sa%3DN\">flechas  del amor <\/a>que vamos a tratar. M\u00e1s de siglo y medio llevan discutiendo los <A href=\"http:\/\/www.malacologia.net\/gualtierianus\/socmal\/sem\/index.php\">malac\u00f3logos  <\/a>(expertos en moluscos) la raz\u00f3n de este extraordinario, para nosotros no  para los caracoles, comportamiento sexual. Son hermafroditas, y como narra  Wendt, en el momento de la c\u00f3pula act\u00faan simult\u00e1neamente como los dos sexos. El  dardo tiene, en el caracol com\u00fan <em><A href=\"http:\/\/www.visualcom.es\/lbm\/caracol00.htm\">Helix aspersa<\/a><\/em> (ahora  conocido para la ciencia como <em>Cantareus aspersus<\/em>), alrededor de un  cent\u00edmetro de longitud, con perfil de punta de flecha y cuatro rebordes  afilados, se compone sobre todo de carbonato c\u00e1lcico cristalizado como <A href=\"http:\/\/www.uned.es\/cristamine\/fichas\/aragonito\/aragonito.htm\">aragonito  <\/a>y, en el momento de ser clavado en la pareja, est\u00e1 recubierto de un moco  producido por una gl\u00e1ndula llamada digitiforme. Una vez disparado, se sintetiza  otro para una nueva c\u00f3pula en unos cinco a siete d\u00edas, aunque tambi\u00e9n pueden  copular antes sin utilizar un dardo.<br \/>\nEl dardo no se lanza como una flecha,  m\u00e1s bien se clava a trav\u00e9s del tegumento y no existe un sitio determinado y  concreto para hacerlo. Nueve de cada diez veces queda en el interior del cuerpo  de la pareja, en algunos casos produciendo heridas graves y, a menudo, acaba  integr\u00e1ndose en alg\u00fan \u00f3rgano; se ha llegado a encontrar en el interior de  cerebro. Incluso hay algunas especies que se comportan con verdadera sa\u00f1a en el  uso del dardo: el caracol del Jap\u00f3n <A href=\"http:\/\/images.google.com\/imgres?imgurl=http:\/\/www.pmnh.org\/wpb\/C2121210594\/E20070616224552\/Media\/0605setouchimaimai01.jpg&#038;imgrefurl=http:\/\/www.pmnh.org\/wpb\/C2121210594\/E20070616224552\/index.html&#038;h=469&#038;w=600&#038;sz=70&#038;hl=es&#038;start=7&#038;um=1&#038;tbnid=RkrRMlDpvB56jM:&#038;tbnh=106&#038;tbnw=135&#038;prev=\/images%3Fq%3DEuhadra%2Bsubnimbosa%2B%26um%3D1%26hl%3Des%26rls%3DGGLR,GGLR:2006-17,GGLR:en%26sa%3DN\"><em>Euhadra  subnimbosa<\/em> <\/a>clava el dardo en la pareja m\u00e1s de tres mil veces durante  los m\u00e1s o menos veinte minutos de juego amoroso que precede a la c\u00f3pula.<br \/>\n\u00bfY  qu\u00e9 funci\u00f3n tiene el dardo en esta compleja ceremonia de apareamiento? En un  principio se pens\u00f3 que era una se\u00f1al de madurez sexual y anunciar, por tanto,  que quien tiene dardo es una buena pareja reproductora, pero ya hemos visto que  hay c\u00f3pulas completas sin dardo. Despu\u00e9s se propuso que el dardo era una especie  de regalo de calcio que ayudar\u00eda a completar la cubierta calc\u00e1rea de los huevos.  Pero cuando se analiz\u00f3 el contenido en calcio de los dardos se lleg\u00f3 a la  conclusi\u00f3n de que aquello daba, como mucho, para un huevo cuando la puesta suele  ser de cincuenta a sesenta. Finalmente se sugiri\u00f3 si el dardo no ser\u00eda m\u00e1s bien  una especie de jeringuilla que se utilizar\u00eda para inyectar alguna sustancia en  el cuerpo de la pareja. Quiz\u00e1 esa sustancia ser\u00eda el moco que recubre el dardo,  producido por la gl\u00e1ndula digitiforme.<br \/>\nAclarar esto requiere una explicaci\u00f3n  previa: los caracoles tienen varias c\u00f3pulas y, en cada una de ellas, a trav\u00e9s de  un conducto, los espermatozoides llegan a la llamada espermateca de la que, m\u00e1s  adelante, saldr\u00e1n hacia los \u00f3vulos. Si el transporte a la espermateca no se hace  con rapidez, los espermatozoides acaban en otra cavidad llamada bursa copulatrix  donde son digeridos y destruidos.<br \/>\nSe ha aislado el moco que recubre el dardo  y se ha demostrado que provoca contracciones r\u00edtmicas en la espermateca que  ayudan al transporte de los espermatozoides a lugar seguro. Los caracoles tienen  varias c\u00f3pulas con diferentes parejas; los que no claven el dardo no activar\u00e1n  el paso de los espermatozoides a la espermateca y ser\u00e1n destruidos. Es decir,  con un buen disparo, paternidad segura. Y si no hay dardo, tus genes no pasar\u00e1n  a la descendencia; ser\u00e1 un fracaso evolutivo. Es, por tanto, una elaborada  t\u00e9cnica sexual para conseguir el mayor \u00e9xito reproductor posible.<\/p>\n<p>*Chase,  R. 2007. <A href=\"http:\/\/biology.mcgill.ca\/faculty\/chase\/articles\/Chase_AMB.pdf\">The  function of dart shooting in helicid snails<\/a>. <em>American Malacological  Bulletin<\/em> 23: 183-189.<br \/>\n*Davison, A., C.M. Wade, P.B. Mordan &#038; S.  Chiba. 2005. Sex and darts in slugs and snails (Mollusca: Gastropoda:  Stylommatophora). <em>Journal of Zoology<\/em> 267: 329-338.<br \/>\n*Schulthuizen, M.  2005. The darting game in snails and slugs. <em>Trends in Ecology and  Evolution<\/em> 20: 581-584.<br \/>\n*Wendt, H. 1964. <em><A href=\"http:\/\/www.iberlibro.com\/\">La vida amorosa en el mundo animal<\/a><\/em>.  Ed. Noguer. Barcelona. 429 pp. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esto no va con Cupido, el dios del amor de la mitolog\u00eda griega, con su arco siempre dispuesto y su aljaba llena de flechas del amor, ni con la nostalgia de aquella canci\u00f3n del mismo t\u00edtulo que tan popular hizo Karina hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. 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