{"id":1225,"date":"2016-07-06T17:10:10","date_gmt":"2016-07-06T16:10:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1225"},"modified":"2016-07-06T17:10:10","modified_gmt":"2016-07-06T16:10:10","slug":"ciudades-y-especies-en-peligro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/07\/06\/ciudades-y-especies-en-peligro\/","title":{"rendered":"Ciudades y especies en peligro"},"content":{"rendered":"<p>Sabemos que la urbanizaci\u00f3n del entorno pone en riesgo a muchas especies. Es m\u00e1s, especies en peligro de extinci\u00f3n se localizan en ciudades de todo el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos el 22% de las plantas en peligro se encuentran en las 40 ciudades m\u00e1s grandes. Y, a nivel planetario, cerca de un tercio de las aves en peligro se localizan en 54 ciudades de todo el mundo, entre ellas en Valencia. Christopher Ives y su grupo, de la Universidad RMIT de Melbourne, van a confirmar esta distribuci\u00f3n urbana de aves y plantas en peligro de extinci\u00f3n en las grandes ciudades de Australia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las leyes australianas hay, oficialmente, 1215 plantas y 428 animales, en total son 1643 especies, que se consideran de importancia ambiental. Los autores consideran que son especies en peligro de extinci\u00f3n. Entre ellas 181 aves, 874 mam\u00edferos y 50 reptiles.<\/p>\n<p>Las bases de datos revelan su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica. Y los censos de poblaci\u00f3n delimitan las \u00e1reas urbanas que, en total, suponen el 0.23% de todo el territorio e incluyen las 99 ciudades censadas como tales en todo el pa\u00eds. Los autores relacionan ambos par\u00e1metros, es decir, especies en peligro y zonas urbanas.<\/p>\n<p>De las 1643 especies en peligro, el 30%, o sea, 503 aparecen tambi\u00e9n en \u00e1reas urbanas, con el 25% de las plantas y el 46% de los animales. Esta distribuci\u00f3n es m\u00e1s densa, es decir, hay m\u00e1s especies cerca de la costa y, sobre todo, en las ciudades costeras como Perth en el oeste, Brisbane en el este, y Melbourne en el sur. Las especies que aparecen en las ciudades, como hemos visto, son tanto plantas como animales.\u00a0 Hay algunas que tienen hasta un 30% de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n en las ciudades. Adem\u00e1s, estos datos se observan en las 99 ciudades del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En resumen, en Australia y en sus ciudades hay un porcentaje mayor del esperado de especies en peligro. Todas las ciudades tienen alguna o varias especies m\u00e1s o menos en peligro. Los que planifican y gestionan las zonas urbanas deber\u00edan tener en cuenta que su trabajo puede ser un factor importante para preservar la biodiversidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Ives, C.D. y 12 colaboradores. 2015. Cities are hotspots for threatened species. Global Ecology and Biogeography doi: 10.1111\/geb.12404<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabemos que la urbanizaci\u00f3n del entorno pone en riesgo a muchas especies. Es m\u00e1s, especies en peligro de extinci\u00f3n se localizan en ciudades de todo el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos el 22% de las plantas en peligro se encuentran en las 40 ciudades m\u00e1s grandes. Y, a nivel planetario, cerca de un tercio [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1225"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1225\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}