{"id":1224,"date":"2016-06-24T16:59:20","date_gmt":"2016-06-24T15:59:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1224"},"modified":"2016-06-24T16:59:20","modified_gmt":"2016-06-24T15:59:20","slug":"la-ayuda-del-miron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/06\/24\/la-ayuda-del-miron\/","title":{"rendered":"La ayuda del mir\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Si uno se ve en un problema y necesita la ayuda de quien pase por all\u00ed, la ayuda del mir\u00f3n se puede decir, siempre queda la duda de si la ayuda llegar\u00e1 o no. Por tanto, el compromiso y la ayuda del mir\u00f3n son conductas a investigar. Nicolas Gu\u00e9guen, nuestro psic\u00f3logo bret\u00f3n de la Universidad del Sur de Breta\u00f1a en Lorient, tambi\u00e9n se pregunta por este comportamiento tan variable y monta un experimento para conocer lo que influye en la conducta del mir\u00f3n.<\/p>\n<p>Trabajan con 76 voluntarios, con 32 mujeres y edad de 20 a 30 a\u00f1os. Los eligen porque est\u00e1n sentados solos en alg\u00fan bar del centro de una ciudad de la Breta\u00f1a francesa. Dos investigadores, hombres y de 20 a\u00f1os de edad, ser\u00e1n la v\u00edctima del delito y el delincuente. La v\u00edctima llega al bar y se sienta en una mesa cercana a la que ocupa el voluntario, que no sabe que lo es, al que van a investigar su conducta de mir\u00f3n y de ayuda a la v\u00edctima. El investigador lleva un malet\u00edn que deja en el suelo junto a su mesa. Al poco tiempo se levanta, le pregunta al voluntario la hora, le da las gracias con una sonrisa y se va olvidando el malet\u00edn en el suelo. Esto se hace con la mitad de los voluntarios; parta la otra mitad, que es el grupo de control, el investigador se va sin m\u00e1s, sin preguntar la hora y no entra en contacto con el voluntario ni siquiera con la mirada. Poco despu\u00e9s llega el segundo investigador, el que hace de ladr\u00f3n. Mira alrededor durante unos 10 segundos, coge el malet\u00edn y se va.<\/p>\n<p>Pues bien, el 84% de los voluntarios que han dado la hora a la v\u00edctima interviene de alguna manera para que el ladr\u00f3n no se lleve el malet\u00edn. Da un aviso, pregunta al ladr\u00f3n si el malet\u00edn es suyo o, incluso, no le deja marchar. Y esto solo lo hace el 47% de los voluntarios a los que la v\u00edctima no ha pedido la hora. Por tanto, el trato previo con la v\u00edctima, aunque parezca m\u00ednimo, facilita la prestaci\u00f3n de ayuda si se necesita.<\/p>\n<p>Siempre ayudan m\u00e1s las mujeres, con o sin contacto previo. Lo hace el 94% de las mujeres frente al 76% de los hombres si han dado la hora, y el 53% de las mujeres frente al 43% de los hombres si no lo ha habido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Gu\u00e9guen, N. y 3 colaboradores. 2016. The foot-in-the-door technique, crime, and the responsive bystander: A field experiment. Crime Prevention and Community Safety 18: 60-68.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si uno se ve en un problema y necesita la ayuda de quien pase por all\u00ed, la ayuda del mir\u00f3n se puede decir, siempre queda la duda de si la ayuda llegar\u00e1 o no. Por tanto, el compromiso y la ayuda del mir\u00f3n son conductas a investigar. Nicolas Gu\u00e9guen, nuestro psic\u00f3logo bret\u00f3n de la Universidad [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1224"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}