{"id":1221,"date":"2016-06-09T22:55:53","date_gmt":"2016-06-09T21:55:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1221"},"modified":"2016-06-09T22:55:53","modified_gmt":"2016-06-09T21:55:53","slug":"plastico-en-el-rhin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/06\/09\/plastico-en-el-rhin\/","title":{"rendered":"Pl\u00e1stico en el Rhin"},"content":{"rendered":"<p>Cada vez contaminamos el entorno con pl\u00e1sticos, sobre todo con micropl\u00e1sticos, con menos de 5 mil\u00edmetros de tama\u00f1o. Aparecen en las playas, en el mar y en aguas dulces de lagos y r\u00edos. Ahora empezamos a conocer sus efectos en los organismos acu\u00e1ticos que los ingieren confundi\u00e9ndolos con su alimento, y afectan su supervivencia y reproducci\u00f3n. El Rhin es uno de los r\u00edos m\u00e1s grandes de Europa y, en los 820 kil\u00f3metros que hay entre Basilea, en Suiza, y Rotterdam, en Holanda y ya en el Mar del Norte, viven 10 millones de personas en seis pa\u00edses, con el 10% de la industria qu\u00edmica en sus orillas y, poniendo como ejemplo solo a Westfalia, hay unas 1000 empresas del pl\u00e1stico con 118000 empleados. Por todo ello, Thomas Mani y sus colegas, de la Universidad de Basilea, investigan la presencia de pl\u00e1sticos en las aguas del Rhin.<\/p>\n<p>Toman 31 muestras en 11 localidades en junio y julio de 2014. Todas llevan micropl\u00e1sticos. En total, recogen 25956 fragmentos en los filtrados de las aguas del Rhin. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos y a partir de este muestreo, hay casi 900000 part\u00edculas de pl\u00e1stico por kil\u00f3metro cuadrado de superficie del r\u00edo. El mayor n\u00famero se recupera de la zona baja del r\u00edo, cerca de la desembocadura, pues all\u00ed se suma todo lo anterior y, adem\u00e1s, es donde hay m\u00e1s industria y m\u00e1s poblaci\u00f3n. La m\u00e1xima concentraci\u00f3n est\u00e1 entre Dusseldorf, en Alemania, y la frontera holandesa, en la regi\u00f3n del Ruhr. Por ejemplo, entre Rees y Duisburgo se toman seis muestras del total de 31, y en esas seis muestras est\u00e1 el 66% de todos los micropl\u00e1sticos recuperados en las 31 muestras.<\/p>\n<p>Con todo ello, los autores calculan que m\u00e1s de 190 millones de part\u00edculas de micropl\u00e1sticos vierte el Rhin al Mar del Norte cada d\u00eda. O, m\u00e1s sencillo, entre 25 y 30 kilogramos de pl\u00e1sticos al d\u00eda, o sea, algo as\u00ed como 10 toneladas al a\u00f1o. Como es habitual, los pl\u00e1sticos m\u00e1s abundantes son polietileno, polipropileno y poliestireno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Mani, T. y 3 colaboradores. 2015. Microplastics profile along the Rhine River. Scientific Reports 5: 17988<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez contaminamos el entorno con pl\u00e1sticos, sobre todo con micropl\u00e1sticos, con menos de 5 mil\u00edmetros de tama\u00f1o. Aparecen en las playas, en el mar y en aguas dulces de lagos y r\u00edos. Ahora empezamos a conocer sus efectos en los organismos acu\u00e1ticos que los ingieren confundi\u00e9ndolos con su alimento, y afectan su supervivencia y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1221"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1221"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}