{"id":1217,"date":"2016-05-01T10:18:49","date_gmt":"2016-05-01T09:18:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1217"},"modified":"2016-05-01T10:18:49","modified_gmt":"2016-05-01T09:18:49","slug":"cambios-en-el-entorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/05\/01\/cambios-en-el-entorno\/","title":{"rendered":"Cambios en el entorno"},"content":{"rendered":"<p>Las comunidades animales y vegetales mantienen una estructura que nos ayuda a entender su funcionamiento. Lo habitual es estudiar su composici\u00f3n en especies pero, recientemente, se ha detectado que muchas de esas especies aparecen por parejas, sean animal-animal, vegetal-vegetal o animal-vegetal.<\/p>\n<p>Hay casos en que parece que las parejas se forman por azar o, quiz\u00e1, no se ha conseguido descubrir que las agrupa. Pero otras se caracterizan por aparecer a menudo, y se les denomina como parejas agregadas, o est\u00e1n formadas por especies que se evitan y, entonces, se llaman parejas segregadas. Esto \u00faltimo ocurre cuando las especies se perjudican mutuamente (el hombre y el lobo) o prefieren h\u00e1bitats distintos (la trucha y la anchoa) o, mientras una de ellas tienden a expandirse y aumentar el \u00e1rea geogr\u00e1fica que ocupa, la otra no puede hacerlo (Homo sapiens y Homo neanderthalis). Se agregan cuando se benefician una a otra (el hombre y el geranio), comparten el h\u00e1bitat (la jirafa y el leopardo) o de dispersan una y otra a la vez (la patata y el escarabajo de la patata).<\/p>\n<p>Pues bien, Kathleen Lyons y su grupo, con 29 investigadores de 24 instituciones de todo el mundo y dirigidos desde el Smithsonian de Washington, han reunido datos y estudiado las parejas agregadas y segregadas de los \u00faltimos 300 millones de a\u00f1os. Parten del hecho de que, en la actualidad, aunque se puede suponer que el n\u00famero de parejas de uno y otro tipo sea m\u00e1s o menos el mismo, resulta que hay m\u00e1s parejas segregadas que agregadas. Y se preguntan por qu\u00e9 ocurre.<\/p>\n<p>Revisan los f\u00f3siles de 88 yacimientos y 38 conjuntos actuales de mam\u00edferos y 42 de plantas. Los datos demuestran que las parejas agregadas supon\u00edan el 72% del total durante m\u00e1s de 100 millones de a\u00f1os y caen hasta el 42% hace unos 6000 a\u00f1os, y estos porcentajes llegan hasta la actualidad. Es hace unos 6000 a\u00f1os cuando la agricultura se extiende por todo el mundo y, por ejemplo, llega a Norteam\u00e9rica. A la vez, por las mismas fechas crece la poblaci\u00f3n de nuestra especie.<\/p>\n<p>Para los autores es nuestra especie la que cambia el entorno. Quiz\u00e1 contribuye el aumento en la caza y en la recolecci\u00f3n de alimentos salvajes, la domesticaci\u00f3n de animales y plantas, los cambios en el uso del suelo, el aumento del control del fuego, el aumento de la fragmentaci\u00f3n del h\u00e1bitat, y el transporte deliberado o accidental de especies m\u00e1s all\u00e1 de su rango geogr\u00e1fico natural de dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Lyons, S.K. y 28 colaboradores. 2015. Holocene shifts in the assembly of plant and animal communities implicate human impacts. Nature doi: 10.1038\/nature16447<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las comunidades animales y vegetales mantienen una estructura que nos ayuda a entender su funcionamiento. 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