{"id":1214,"date":"2016-04-08T10:22:46","date_gmt":"2016-04-08T09:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1214"},"modified":"2016-04-08T10:22:46","modified_gmt":"2016-04-08T09:22:46","slug":"cera-de-abejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/04\/08\/cera-de-abejas\/","title":{"rendered":"Cera de abejas"},"content":{"rendered":"<p>Las presiones de todo tipo que sufren las abejas, por pesticidas, par\u00e1sitos, depredadores y enfermedades, han conseguido que seamos conscientes de su importancia econ\u00f3mica y del papel esencial que tienen en la agricultura. La asociaci\u00f3n de las abejas con nuestra especie est\u00e1 documentada, por ejemplo, hace casi 5000 a\u00f1os en im\u00e1genes en Egipto, o todav\u00eda m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo, en dibujos en cuevas o en cera de sus panales encontrada en excavaciones anteriores a la agricultura. Pero, desde los cazadores recolectores y hasta los testimonios de Egipto y durante 10000 a\u00f1os, la abeja es invisible cuando la agricultura y la ganader\u00eda se extienden por Eurasia. Por ello, 64 investigadores (entre ellos Lydia Zapata y Alfonso Alday, de la UPV\/EHU en Vitoria-Gasteiz), de 51 instituciones de todo el mundo se han unido para seguir el rastro de la cera que producen las abejas para sus panales, muy estable por estar determinada gen\u00e9ticamente, y con un f\u00f3rmula compleja f\u00e1cil de reconocer por an\u00e1lisis qu\u00edmico. Los autores buscan los restos de cera en las vasijas de cer\u00e1mica encontradas en los yacimientos y que suponen se han utilizado para extraer y almacenar la cera.<\/p>\n<p>En total, los autores analizan 6400 vasijas de 166 yacimientos situados desde Portugal e Irlanda al oeste hasta Israel y Turqu\u00eda al este, y desde Suecia y Finlandia al norte hasta T\u00fanez, Argelia e Israel al sur. Los m\u00e1s cercanos a nuestro entorno son el yacimiento de Mendandia en Trevi\u00f1o, Los Cascajos en Los Arcos en Navarra, Kobaederra en Ere\u00f1o en Bizkaia, y Atxoste en el sur de \u00c1lava. Se han analizado 130 vasijas de estos yacimientos y no se ha encontrado cera por lo que no sabemos la fecha en que el cultivo de abejas lleg\u00f3 a la Pen\u00ednsula. Los 166 yacimientos analizados est\u00e1n fechados entre hace 7000 y 2000 a\u00f1os, en el intervalo de tiempo en que aparecieron la agricultura y la ganader\u00eda en Europa y se extendieron hasta las costas atl\u00e1nticas.<\/p>\n<p>Los resultados demuestran que el uso de la cera de las abejas viene desde hace, podemos suponer, unos 9000 a\u00f1os la utilizaron los primeros agricultores y ganaderos de Oriente Pr\u00f3ximo. Los restos m\u00e1s antiguos de cera se han encontrado en yacimientos de Turqu\u00eda y Europa central, con fechas alrededor de los 7000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Roffet-Salque, M. y 63 colaboradores. 2015. Widespreed explotation of the honeybee by early Neolithic farmers. Nature doi: 10.1038\/nature15757<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las presiones de todo tipo que sufren las abejas, por pesticidas, par\u00e1sitos, depredadores y enfermedades, han conseguido que seamos conscientes de su importancia econ\u00f3mica y del papel esencial que tienen en la agricultura. 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