{"id":1211,"date":"2016-03-18T15:16:09","date_gmt":"2016-03-18T14:16:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1211"},"modified":"2016-03-18T15:16:09","modified_gmt":"2016-03-18T14:16:09","slug":"olor-a-sandalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2016\/03\/18\/olor-a-sandalo\/","title":{"rendered":"Olor a s\u00e1ndalo"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos meses se habl\u00f3, y mucho, de los c\u00edtricos y el c\u00e1ncer aunque, en realidad, el estudio en que se basaron aquellos comentarios trataba de un a esencia, la citronela, con olor a lim\u00f3n, extra\u00edda de la planta Cymbopogon citratus, que inhib\u00eda el crecimiento de c\u00e9lulas tumorales aisladas y cultivadas en el laboratorio. Queda mucho, por tanto, mucho para una aplicaci\u00f3n directa a la cura del c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Un resultado curioso de aquel trabajo era que las c\u00e9lulas tumorales, para detectar la citronela en el medio de cultivo, utilizaban un receptor situado en su membrana, receptor que era exactamente igual al receptor olfatorio situado en las c\u00e9lulas del epitelio olfatorio de la nariz que, por supuesto, nos permite oler la citronela y asegurar que huele como los c\u00edtricos. O sea, que las c\u00e9lulas tumorales tambi\u00e9n \u201chuelen\u201d la citronela, si se puede decir as\u00ed.<\/p>\n<p>Unos meses antes de esta publicaci\u00f3n, el mismo grupo de la Universidad del Ruhr en Bochum, Alemania, liderado por Hanns Hatt, hab\u00eda publicado un estudio sobre el Sandalore, aroma sint\u00e9tico similar al que se a\u00edsla el \u00e1rbol del \u00e1rbol del s\u00e1ndalo (Santalum albun), originario de loa India e introducido en otras partes del mundo, sobre todo en Am\u00e9rica. Los autores a\u00f1aden el Sandalore al medio de cultivo de queratinocitos humanos, las c\u00e9lulas que forman nuestra piel.<\/p>\n<p>En unas horas, la presencia de Sandalore en el medio activa el metabolismo de los queratinocitos con la misma reacci\u00f3n que tienen en la piel cuando se inicia la curaci\u00f3n de una herida. La divisi\u00f3n celular aumenta en un 32% y, despu\u00e9s de cinco d\u00edas, tambi\u00e9n aumenta la migraci\u00f3n en un 40%. Tanto aumento del n\u00famero de queratinocitos como el movimiento son procesos t\u00edpicos de la curaci\u00f3n de heridas en la piel.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en segundo lugar, tal como ocurr\u00eda en el estudio con la citronela, los queratinocitos se activan a trav\u00e9s de un receptor de la membrana, tambi\u00e9n olfatorio, es decir, t\u00edpico de las c\u00e9lulas sensoriales olfatorias del epitelio de la nariz. En el llamado OR 2AT4.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Busse, D. y 12 colaboradores. 2014. A synthetic sandalwood odorant index wound-healing processes in human keratinocytes via the olfactory receptor OR2AT4. Journal of Investigative\u00a0 Dermatology 134: 2823-2832.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos meses se habl\u00f3, y mucho, de los c\u00edtricos y el c\u00e1ncer aunque, en realidad, el estudio en que se basaron aquellos comentarios trataba de un a esencia, la citronela, con olor a lim\u00f3n, extra\u00edda de la planta Cymbopogon citratus, que inhib\u00eda el crecimiento de c\u00e9lulas tumorales aisladas y cultivadas en el laboratorio. Queda [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}