{"id":1197,"date":"2015-12-21T15:40:23","date_gmt":"2015-12-21T14:40:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1197"},"modified":"2015-12-21T15:40:23","modified_gmt":"2015-12-21T14:40:23","slug":"biodiversidad-costera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/12\/21\/biodiversidad-costera\/","title":{"rendered":"Biodiversidad costera"},"content":{"rendered":"<p>Nuestra especie, con su actividad, ha alterado las condiciones que regulan la biodiversidad. A peque\u00f1a escala, que es como se empieza, y a gran escala, con su resultado final. Robin Elahi y su grupo, de la Universidad de Stanford, en California, se preguntan c\u00f3mo ocurre este proceso de cambios en la biodiversidad y sus correspondientes saltos de escala. Para comprenderlo hacen un meta-an\u00e1lisis de 471 series temporales de biodiversidad en 189 sitios de todos el planeta, incluyendo varios muestreos en el Golfo de Vizcaya y en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Los datos se han obtenido entre 1960 y 2015.<\/p>\n<p>La media del n\u00famero de especies respecto al tiempo transcurrido en los trabajos revisados aumenta y, por tanto, aunque se esperaba detectar una disminuci\u00f3n de la biodiversidad lo que se demuestra es un aumento entre 1960 y 2015. Hay un 16% de los estudios con un aumento importante y solo el 3% muestra una disminuci\u00f3n significativa. Parece que hay, seg\u00fan pasa el tiempo, un aumento de especies raras o poco comunes mientras que las especies m\u00e1s numerosas se mantienen.<\/p>\n<p>Seg\u00fan interpretan los autores estos resultados, desaparecen especies en ese 3% de las zonas estudiadas por acci\u00f3n humana directa por vertidos, sobreexplotaci\u00f3n pesquera o cualquier otra causa. Sin embargo, sin acci\u00f3n humana, aparecen especies nuevas, en la mayor\u00eda de los lugares estudiados, por llegada de especies invasoras o por ampliaci\u00f3n de la zona de distribuci\u00f3n de especies raras. Tambi\u00e9n es cierto que se tiende a estudiar, por una parte, los lugares m\u00e1s contaminados cerca de actividades humanas y, por otra parte, zonas protegidas y bien preservadas para conocer el estado natural de los ecosistemas. Por ejemplo, de los 189 lugares revisados en este trabajo de Elahi y su grupo, el 17% son zonas protegidas, porcentaje muy superior al 3% de zonas protegidas que hay en los mares del planeta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Elahi, R. y 6 colaboradores. 2015. Recent trends in local-scale marine biodiversity reflect community structure and human impacts. Current Biology doi: 10.1016\/j.cub.2015.05.030<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra especie, con su actividad, ha alterado las condiciones que regulan la biodiversidad. A peque\u00f1a escala, que es como se empieza, y a gran escala, con su resultado final. Robin Elahi y su grupo, de la Universidad de Stanford, en California, se preguntan c\u00f3mo ocurre este proceso de cambios en la biodiversidad y sus correspondientes [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1197"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}