{"id":1194,"date":"2015-12-13T15:09:57","date_gmt":"2015-12-13T14:09:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1194"},"modified":"2015-12-13T15:09:57","modified_gmt":"2015-12-13T14:09:57","slug":"musica-y-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/12\/13\/musica-y-cerebro\/","title":{"rendered":"M\u00fasica y cerebro"},"content":{"rendered":"<p>Escuchen el Concierto para Viol\u00edn n\u00ba 3 en Sol mayor, K. 216, de Wolfgang Amadeus Mozart, y, despu\u00e9s, Chakravarthi Kanduri y su grupo, de la Universidad de Helsinki, nos contar\u00e1n el efecto de esa pieza en nuestro cerebro. No les llevar\u00e1 mucho tiempo pues el Concierto de Mozart dura unos 20 minutos.<\/p>\n<p>Los autores analizan en 2.5 mililitros de la sangre de los voluntarios lo que se denomina el transcriptoma. El ADN se copia gen a gen en otro \u00e1cido nucleico, el ARN, y este, a su vez, es el original sobre el que se copian las prote\u00ednas que son, en \u00faltimo t\u00e9rmino, las que hacen funcionar las c\u00e9lulas y los organismos. Y el transcriptoma es el conjunto ARNs que hay, en un momento dado, en las c\u00e9lulas del organismo. Esos ARNs nos dir\u00e1n que prote\u00ednas se van a sintetizar y, por tanto, seg\u00fan su funci\u00f3n sabremos c\u00f3mo responde el organismo. Cada est\u00edmulo que llega al organismo provoca una respuesta y, en principio, el transcriptoma es el inicio de esa respuesta. El grupo de Kanduri va a analizar el transcriptoma que provoca escuchar el concierto de Mozart y lo va a comparar con el de los que no lo escuchan y con el de los mismos voluntarios cuando no est\u00e1n escuchando a Mozart. As\u00ed tendremos una pista de qu\u00e9 hace funcionar Mozart en nuestro cerebro.<\/p>\n<p>Trabajan con 48 voluntarios, de 18 a 73 a\u00f1os, edad media de 42.5 a\u00f1os\u00a0 y 26 son mujeres. De ellos, hay 15 que no acostumbran a escuchar m\u00fasica y el resto lo hacen habitualmente. Entre estos \u00faltimos hay quienes tienen aptitud para la m\u00fasica y otros que han sido educados en la m\u00fasica. En los 15 que no escuchan m\u00fasica, los autores no encuentran nada interesante en su transcriptoma. En cambio, en los que escuchan m\u00fasica con asiduidad, escuchar el concierto de Mozart cambia la actividad de 45 genes, con 27 que se activan y 18 que se inactivan, entre los que tienen aptitud para la m\u00fasica. Y cambian 97 genes, con 75 que se activan y 22 que se inactivan, en los aficionados educados en la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Los genes que se activan tienen que ver con la secreci\u00f3n del neurotransmisor dopamina, el crecimiento de las neuronas y algunos cambios en enzimas y en sus funciones. Los genes que se inactivan y funcionan a la baja act\u00faan sobre el transporte a trav\u00e9s de la membrana de las neuronas, la destrucci\u00f3n de c\u00e9lulas y el control de enzimas que destruyen prote\u00ednas.<\/p>\n<p>Las enzimas que se activan tienen que ver con el buen funcionamiento y estabilizaci\u00f3n de las neuronas y en reducir su estr\u00e9s oxidativo. Activan su memoria y la comunicaci\u00f3n entre ellas. Es una prueba del car\u00e1cter protector de las neuronas y, en general, del cerebro, que implica el escuchar m\u00fasica. O, por lo menos, escuchar a Mozart.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Kanduri, C. y 6 colaboradores. 2015. The effect of listening to music on human transcriptome. PeerJ 3: e830<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuchen el Concierto para Viol\u00edn n\u00ba 3 en Sol mayor, K. 216, de Wolfgang Amadeus Mozart, y, despu\u00e9s, Chakravarthi Kanduri y su grupo, de la Universidad de Helsinki, nos contar\u00e1n el efecto de esa pieza en nuestro cerebro. No les llevar\u00e1 mucho tiempo pues el Concierto de Mozart dura unos 20 minutos. 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