{"id":1184,"date":"2015-07-07T11:08:06","date_gmt":"2015-07-07T10:08:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1184"},"modified":"2015-07-07T11:08:06","modified_gmt":"2015-07-07T10:08:06","slug":"bacterias-en-la-playa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/07\/07\/bacterias-en-la-playa\/","title":{"rendered":"Bacterias en la playa"},"content":{"rendered":"<p>Ya saben, es bueno ir a la playa, tomar el sol, relajaci\u00f3n total, ba\u00f1os en agua de mar, felicidad, bienestar y buen \u00e1nimo. Y, tambi\u00e9n, arena, mucha arena, y en ella, nos cuentan Elizabeth Halliday y su grupo, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de Woods Hole, en Estados Unidos, hay muchas bacterias, incluyendo nuestras peligrosas bacterias fecales. El grupo de Halliday quiere ver qu\u00e9 bacterias est\u00e1n en la playa y, para ello, toman muestras de arena seca, arena h\u00fameda y de agua. Lo hacen en dos playas de Estados Unidos separadas por un continente. Una de ellas en el Pac\u00edfico, frente a California, en la Isla Catalina, donde muestrean en julio y septiembre de 2007. Y la segunda en la costa del Atl\u00e1ntico, en Provincetown, en Massachusetts, que visitan en enero de 2009. En total, analizan 24 muestras.<\/p>\n<p>En vez de seguir el m\u00e9todo cl\u00e1sico de separar las bacterias, cultivarlas e identificarlas una a una, lo que hace Halliday es analizar el ADN de toda la muestra buscando regiones hipervariables que le ayuden a ubicar las bacterias en la clasificaci\u00f3n. El m\u00e9todo es mucho m\u00e1s r\u00e1pido y permite detectar hasta 600000 bacterias. Los m\u00e1ximos, en n\u00famero de especies, se dan en el agua de la Isla Catalina y en el agua y las dos muestras de arena de Provincetown. Las comunidades se parecen entre s\u00ed cuando provienen del mismo h\u00e1bitat, aunque est\u00e9n separadas por un continente. As\u00ed, las del agua se parecen en las dos costas igual que ocurre con las de arena seca o h\u00fameda, aunque hay mayor diversidad, es decir, m\u00e1s especies diferentes en Provincetown que en Isla Catalina.<\/p>\n<p>En cuanto a las bacterias fecales, se parecen las comunidades que hay en el agua y en la arena de cada uno de los lugares de muestreo, lo que hace suponer a los autores que provienen del agua, es decir, de vertidos dom\u00e9sticos y de alcantarillado de origen humano. Es m\u00e1s, en la Isla Catalina\u00a0 las concentraciones de bacterias fecales superan en algunas muestras los l\u00edmites legales que ha marcado Sanidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Halliday, E, y 4 colaboradores. 2014. Comparison of bacterial communities in sands and water at beaches with bacterial w\u00e1ter quality violations. PLOS ONE 9: e90815<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya saben, es bueno ir a la playa, tomar el sol, relajaci\u00f3n total, ba\u00f1os en agua de mar, felicidad, bienestar y buen \u00e1nimo. Y, tambi\u00e9n, arena, mucha arena, y en ella, nos cuentan Elizabeth Halliday y su grupo, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de Woods Hole, en Estados Unidos, hay muchas bacterias, incluyendo nuestras peligrosas bacterias fecales. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1184"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1184\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}