{"id":117,"date":"2009-02-18T17:43:00","date_gmt":"2009-02-18T17:43:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=117"},"modified":"2009-02-18T17:43:00","modified_gmt":"2009-02-18T17:43:00","slug":"nauseas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2009\/02\/18\/nauseas\/","title":{"rendered":"N\u00e1useas"},"content":{"rendered":"<p>Es t\u00edpico, en los primeros meses del embarazo, sufrir de n\u00e1useas y v\u00f3mitos, sobre todo por las ma\u00f1anas. A menudo, desaparecen despu\u00e9s del primer trimestre, pero no es raro que persistan durante todo el embarazo. Con m\u00e1s o menos intensidad, estos s\u00edntomas los padecen el 80% de las embarazadas. Sin embargo, entre el 0,5 y el 3% de las embarazadas, seg\u00fan los expertos, presentan s\u00edntomas m\u00e1s graves, llegando hasta tal exceso de v\u00f3mitos que tienen problemas para mantener la concentraci\u00f3n de l\u00edquidos y iones interna, con p\u00e9rdida de peso y posibles da\u00f1os para la madre y el feto. Es lo que se denomina <EM>Hyperemesis gravidarum<\/EM>, en castellano hiper\u00e9mesis grav\u00eddica. No se conoce su origen aunque, como en el caso de las n\u00e1useas y v\u00f3mitos m\u00e1s habituales, se considera que, de alguna manera, interviene el sistema hormonal. Se han hecho estudios, seg\u00fan la revisi\u00f3n de M.F.G. Verberg y  sus colegas, del Hospital de San Bartolom\u00e9, de Londres, con varias hormonas (progesterona, estr\u00f3geno, leptina, prolactina y otras), y se han analizado posibles causas infecciosas, inmunol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, metab\u00f3licas y anat\u00f3micas, sin llegar a ninguna conclusi\u00f3n plenamente aceptable.<\/p>\n<p> Con la intenci\u00f3n de a\u00f1adir m\u00e1s datos al conocimiento de esta dolencia, Vania Jimenez y Jacques Marleau, de la Universidad McGill, de Montr\u00e9al, estudiaron la presencia de la enfermedad en 19839 mujeres que parieron durante el proyecto, de las que 254 (1,3%) fueron diagnosticadas con hiper\u00e9mesis grav\u00eddica. Curiosamente, 188 hab\u00edan nacido fuera de Qu\u00e9bec y 66 en la ciudad. Es decir, la enfermedad es 2,1 veces m\u00e1s frecuente en mujeres de fuera de Qu\u00e9bec. \u00bfPor qu\u00e9?: los autores no lo saben.<\/p>\n<p> Siguiendo esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n, Ase Vikanen y su grupo, del Instituto de Salud P\u00fablica de Oslo, en Noruega, estudiaron los casos de hiper\u00e9mesis en la 900074 mujeres embarazadas en Noruega, entre 1967 y 2005, en relaci\u00f3n con su pa\u00eds de origen. El 0,89% fueron diagnosticadas con la enfermedad. Sin embargo, las mujeres nacidas en Europa occidental tienen la prevalencia m\u00e1s baja, el 0,8%, mientras que las nacidas en la India y Sri Lanka tienen la m\u00e1s alta, el 3,2%. En fin, en Noruega estamos como en Qu\u00e9bec: m\u00e1s datos y ninguna explicaci\u00f3n (o muchas, seg\u00fan a cada cual se le ocurran). <\/p>\n<p> \u00bfY, quiz\u00e1, puede influir el tiempo que llevan viviendo en el otro pa\u00eds, en Noruega en este caso? El mismo grupo de Ase Vikanes, y con el mismo grupo de mujeres intentan contestar esta cuesti\u00f3n. Del grupo mayor saben origen y tiempo de residencia de 50904 mujeres y, despu\u00e9s de examinar sus datos, llegan a la siguientes conclusiones (esta vez evito las cifras para no liarlo m\u00e1s): para las mujeres de Am\u00e9rica central y del sur, una larga residencia en Noruega disminuye considerablemente el riesgo; algo parecido, pero con menos intensidad, ocurre con las procedentes del Oriente Medio; en cambio, las mujeres turcas que llevan de 6 a 8 a\u00f1os viviendo en Noruega tienen m\u00e1s riesgo de tener hiper\u00e9mesis grav\u00eddica; y algo parecido, pero m\u00e1s, ocurre con las mujeres de Ir\u00e1n y el norte de \u00c1frica. En fin, como en el p\u00e1rrafo anterior, la \u00fanica conclusi\u00f3n es que no hay conclusi\u00f3n y que, por tanto, cualquiera es libre de emitir la que se le ocurra.<\/p>\n<p> *Jimenez, V. &#038; J.D. Marleau. 2000. Is hyperemesis gravidarum related to country of origin? <EM>Canadian Family Physician <\/EM>46: 1607-1608.<\/p>\n<p> *Verberg, M.F.G., D.J. Gillott, N. Al-Fardan &#038; J.G. Grudzinskas. 2005. Hyperemesis gravidarum, a literature review. <EM>Human Reproduction Update <\/EM>11: 527-539.<\/p>\n<p> *Vikanes, A., A.M. Grjibovski, S. Vangen &#038; P. Magnus. 2008. Variations in prevalence of hyperemesis gravidarum by country of birth: A study of 900074 pregnancies in Norway, 1967-2005. <EM>Scandinavian Journal of Public Health <\/EM>36: 135-142.<\/p>\n<p> *Vikanes, A., A.M. Grjibovski, S. Vangen &#038; P. Magnus. 2008. Lenght of residence and risk of developing hyperemesis gravidarum among first generation inmigrants to Norway. <EM>European Journal of Public Health <\/EM>18: 460-465.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es t\u00edpico, en los primeros meses del embarazo, sufrir de n\u00e1useas y v\u00f3mitos, sobre todo por las ma\u00f1anas. A menudo, desaparecen despu\u00e9s del primer trimestre, pero no es raro que persistan durante todo el embarazo. Con m\u00e1s o menos intensidad, estos s\u00edntomas los padecen el 80% de las embarazadas. 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