{"id":1154,"date":"2015-03-25T12:04:37","date_gmt":"2015-03-25T11:04:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1154"},"modified":"2015-03-25T12:04:37","modified_gmt":"2015-03-25T11:04:37","slug":"peligro-en-la-oficina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/03\/25\/peligro-en-la-oficina\/","title":{"rendered":"Peligro en la oficina"},"content":{"rendered":"<p>A Christina Bodin Danielsson y su equipo, de la Universidad de Estocolmo, les preocupan las grandes cifras de absentismo laboral que se dan en lo que se llama trabajadores de cuello blanco, o sea, los que trabajan en oficinas, habitualmente sentados y a cubierto de la intemperie. Y quieren averiguar a qu\u00e9 se deben sobre todo en relaci\u00f3n con su entorno f\u00edsico, es decir y en concreto, en c\u00f3mo el dise\u00f1o de la oficina en que trabajan influye en el absentismo laboral.<\/p>\n<p>Participan 1852 voluntarios, incluidos en las bases de datos sanitarias y laborales de 2010 y 2012, que han trabajado en la misma empresa esos a\u00f1os y con datos de sus d\u00edas de baja en los 12 meses anteriores al muestreo de 2012.<\/p>\n<p>Los autores definen siete tipos de dise\u00f1o de la oficina. La oficina t\u00edpica es una habitaci\u00f3n que ocupa una persona y que tiene una puerta, normalmente a un pasillo, y una ventana. El segundo tipo es la oficina compartida, parecida a la anterior, pero que la ocupan dos o tres personas casi siempre por falta de espacio en la empresa. Hay tambi\u00e9n salas que ocupan varios empleados y que los autores dividen en tres tipos seg\u00fan el n\u00famero de empleados que las ocupan: peque\u00f1as con 4-9 trabajadores, medias para 10-24 y grandes para m\u00e1s de 24. El sexto tipo es la oficina flexible, con formato cambiante por tener tabiques m\u00f3viles y zonas fijas para labores concretas como salas de reuniones o, por ejemplo, la sala de las fotocopiadoras. Y, finalmente, el tipo n\u00famero siete es la oficina combinada con puestos individuales y zonas comunes para reuniones y trabajo en equipo.<\/p>\n<p>En cuanto al absentismo laboral, se anota el n\u00famero total de bajas, el n\u00famero de bajas con certificado m\u00e9dico y el n\u00famero de bajas de corta duraci\u00f3n de una semana o menos, y todas ellas en los \u00faltimos 12 meses.<\/p>\n<p>Los resultados dicen que el mayor riesgo de bajas cortas, de menos de dos d\u00edas, se da en la oficina abierta, con m\u00e1s en la de peque\u00f1o tama\u00f1o, seguida de la grande y, finalmente, la de tama\u00f1o medio. Si se tiene en cuenta el sexo, para mujeres se cumple lo anterior pero, para hombres, la oficina flexible presenta todav\u00eda m\u00e1s riesgo de baja de corta duraci\u00f3n. Las oficinas individuales y las combinadas no suponen ning\u00fan riesgo para nadie.<\/p>\n<p>En cuanto a las bajas largas, de m\u00e1s de 8 d\u00edas, para mujeres el mayor riesgo son las oficinas compartidas grandes y, para los hombres, la oficina flexible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Bodin Danielsson, C. y 3 colaboradores. 2014. Office design\u2019s impact on sick leave rates. Ergonomics DOI: 10.1080\/00140139.2013.871064<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Christina Bodin Danielsson y su equipo, de la Universidad de Estocolmo, les preocupan las grandes cifras de absentismo laboral que se dan en lo que se llama trabajadores de cuello blanco, o sea, los que trabajan en oficinas, habitualmente sentados y a cubierto de la intemperie. 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