{"id":1149,"date":"2015-03-16T20:12:24","date_gmt":"2015-03-16T19:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1149"},"modified":"2015-03-16T20:12:24","modified_gmt":"2015-03-16T19:12:24","slug":"emociones-por-el-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/03\/16\/emociones-por-el-cuerpo\/","title":{"rendered":"Emociones por el cuerpo"},"content":{"rendered":"<p>Somos capaces de distinguir emociones en el cuerpo y sus movimientos de un bailar\u00edn y Lauri Nummenmaa y su grupo, de la Universidad de Aalto, en Finlandia, se preguntan si es una habilidad m\u00e1s general, quiz\u00e1 m\u00e1s inconsciente, que lo que adivinamos en la danza. Sabemos, lo hemos experimentado, que sentimos las emociones con todo el cuerpo. Late desembocado el coraz\u00f3n, tiemblan las manos, flaquean las piernas, sentimos sudor fr\u00edo o, al contrario, da un sofoco, y muchos otros s\u00edntomas del cuerpo responden, o quiz\u00e1 provocan, las emociones. Y Lauri Nummenmaa se propone demostrar que somos capaces de reconocerlas y ubicarlas en el cuerpo, el nuestro y el de otros.<\/p>\n<p>Trabaja en Finlandia, Suecia y Taiw\u00e1n para conocer si sus resultados son independientes del pa\u00eds, el idioma y la cultura. En Finlandia son 563 voluntarios, con 261 mujeres; en Suecia son 96 con 44 mujeres; y en Taiw\u00e1n son 57 con 21 mujeres. Todos los grupos tienen 27 a\u00f1os de edad media.<\/p>\n<p>Los autores utilizan un programa de ordenador que presenta siluetas humanas sin color y piden a los voluntarios que las rellenen de color, con el blanco en el m\u00e1ximo y el negro en el m\u00ednimo, de los lugares donde localizan las emociones seg\u00fan ven rostros, videos o leen historias que las representan. Deben localizar ira, miedo, asco, felicidad, tristeza, sorpresa, neutralidad, ansiedad, amor, depresi\u00f3n, desprecio, orgullo, verg\u00fcenza y envidia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los voluntarios, lo que se siente por todo el cuerpo son la felicidad y el amor. La neutralidad no tiene localizaci\u00f3n ni intensidad y, por eso, la figura es negra. La depresi\u00f3n es sobre todo azul, es decir, la sentimos deslocalizada y con la emoci\u00f3n al m\u00ednimo. En el rostro y el pecho se sienten la tristeza, la sorpresa, el orgullo y la envidia. Las intensidades m\u00e1s fuertes se dan con la ira y el orgullo y, de nuevo, con la felicidad y el amor. Coinciden en el rostro y el tronco la ira, el miedo, el asco, la ansiedad y el orgullo. La menor intensidad, aparte la neutralidad y la depresi\u00f3n, aparecen con la tristeza, el desprecio y la envidia.<\/p>\n<p>Las emociones alcanzan un acuerdo entre los voluntarios, sin diferencias de pa\u00eds, cultura, idioma o sexo, que llega al 73%.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Nummenmaa, L. Y 3 colaboradores. 2014. Bodily maps of emotions. Proceedings of the National Academy of Sciences USA 111: 646-651.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Somos capaces de distinguir emociones en el cuerpo y sus movimientos de un bailar\u00edn y Lauri Nummenmaa y su grupo, de la Universidad de Aalto, en Finlandia, se preguntan si es una habilidad m\u00e1s general, quiz\u00e1 m\u00e1s inconsciente, que lo que adivinamos en la danza. Sabemos, lo hemos experimentado, que sentimos las emociones con todo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1149"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}