{"id":1148,"date":"2015-03-12T20:20:55","date_gmt":"2015-03-12T19:20:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1148"},"modified":"2015-03-12T20:20:55","modified_gmt":"2015-03-12T19:20:55","slug":"la-emocion-de-la-danza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/03\/12\/la-emocion-de-la-danza\/","title":{"rendered":"La emoci\u00f3n de la danza"},"content":{"rendered":"<p>Las emociones impregnan nuestra vida. Son esenciales para nuestras relaciones sociales, bienestar psicol\u00f3gico, sensibilidad moral y \u00e9tica y tantos otros aspectos de nuestro vivir diario. Adem\u00e1s, son se\u00f1ales de y hacia el entorno que nos alertan de lo que va bien y de lo que va mal y, por tanto, contribuyen a nuestra supervivencia y al \u00e9xito evolutivo de nuestra especie. Somos como somos y, por ello, la mayor parte de las emociones las transmitimos por la palabra y el tono de voz. Pero hay canales de comunicaci\u00f3n no verbales como, por ejemplo, la visi\u00f3n. Edith Van Dyck y sus colegas, de la Universidad de Gante, en B\u00e9lgica, proponen que las emociones tambi\u00e9n se transmiten por el movimientos de los que danzan, y planean un experimento para confirmarlo.<\/p>\n<p>Trabajan con 30 voluntarios, la mitad mujeres, de 20 a 35 a\u00f1os y con 27.23 a\u00f1os de edad media. El 60% ha estudiado m\u00fasica con una media de algo m\u00e1s de 6 a\u00f1os, y algo m\u00e1s del 50% ha practicado el baile con una media de 2.7 a\u00f1os. En general, el 90% reconoce que baila por lo menos una vez al a\u00f1o y, en el otro extremo, el 3.3% danza m\u00e1s de una vez por semana.<\/p>\n<p>Los voluntarios ven 3 de 16 videos preparados por los investigadores. Cada video presenta dos im\u00e1genes simult\u00e1neamente, ocupando cada una la mitad de la pantalla, del mismo bailar\u00edn danzando la misma m\u00fasica y, mientras en una de ellas intenta demostrar y transmitir alegr\u00eda en la otra imagen lo hace con la tristeza. El video dura 10 segundos de proyecci\u00f3n y los voluntarios deben indicar cu\u00e1l de los dos im\u00e1genes transmite alegr\u00eda y cu\u00e1l tristeza.<\/p>\n<p>Como media, el 86.5% de los observadores reconoce la emoci\u00f3n que se transmite. Da igual que la emoci\u00f3n est\u00e9 a la derecha o a la izquierda de la doble imagen que ven en los videos. Y tambi\u00e9n da igual el sexo del observador. Los fallos en el reconocimiento de las emociones son cuatro veces m\u00e1s si el bailar\u00edn es un hombre respecto a que sea una mujer. Son ellas las que mejor transmiten las emociones con el baile. Los observadores, cuando ven el video y detectan las emociones, miran sobre todo el t\u00f3rax, seguido de la cabeza y los brazos a gran distancia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Van Dyck, E. y 4 colaboradores. 2014. Recognizing indieced emotions of happiness and sadness from dance movement. PLOS ONE 9: e89773<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las emociones impregnan nuestra vida. Son esenciales para nuestras relaciones sociales, bienestar psicol\u00f3gico, sensibilidad moral y \u00e9tica y tantos otros aspectos de nuestro vivir diario. Adem\u00e1s, son se\u00f1ales de y hacia el entorno que nos alertan de lo que va bien y de lo que va mal y, por tanto, contribuyen a nuestra supervivencia y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}