{"id":1142,"date":"2015-02-23T20:16:11","date_gmt":"2015-02-23T19:16:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1142"},"modified":"2015-02-23T20:16:11","modified_gmt":"2015-02-23T19:16:11","slug":"riesgos-inaceptables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/02\/23\/riesgos-inaceptables\/","title":{"rendered":"Riesgos inaceptables"},"content":{"rendered":"<p>As\u00ed de primeras, seguro que no hay muchos que piensen que nuestras hormonas afectan a los mercados financieros. La crisis que vivimos tiene mucho que ver con el comportamiento de los br\u00f3kers y los gur\u00fas de los mercados y, hay que aceptarlo, la conducta y las hormonas est\u00e1n estrechamente relacionadas. Nuestro mundo ha cambiado, o as\u00ed lo parece en la sociedad en que vivimos, y las emociones hormonales que sent\u00edamos hace miles de a\u00f1os ante, por ejemplo, el ataque de un dientes de sable se repite ahora por las fluctuaciones err\u00e1ticas e imprevisibles de los valores que cotizan en los mercados. Y las hormonas, ante una emoci\u00f3n semejante, responden igual que ante el dientes de sable. Lleva unos a\u00f1os estudiando esta relaci\u00f3n John Coates, de la Universidad de Cambridge.<\/p>\n<p>Hace un tiempo encontr\u00f3 que el nivel de testosterona por la ma\u00f1ana predec\u00eda si el d\u00eda ser\u00eda provechoso para el br\u00f3ker.\u00a0 Sigui\u00f3 a 17 de ellos, que manejaban entre 100000 y 500000000 de libras, durante ocho d\u00edas consecutivos, y les tomaba dos muestras de saliva cada d\u00eda, a las 11.00 y las 14.00 horas, es decir, antes y despu\u00e9s de la jornada laboral. Tienen entre 18 y 38 a\u00f1os y una edad media de 27.6 a\u00f1os. Adem\u00e1s, al acabar el trabajo se anota su \u00edndice de ganancias y p\u00e9rdidas que calcula de manera autom\u00e1tica su sistema inform\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pues bien, los br\u00f3kers tienen m\u00e1s testosterona, tanto a la ma\u00f1ana como a la tarde, los d\u00edas en que ganan m\u00e1s que su media del mes anterior y, por el contrario, menos testosterona si sus ganancias son menores que su media del mes anterior. Seg\u00fan Coates, cuando el mercado est\u00e1 dif\u00edcil, la testosterona empuja a tomar riesgos que, al acabar el d\u00eda, son ganancias. Es, para Coates, necesaria la testosterona para que el br\u00f3ker sea valiente.<\/p>\n<p>El grupo de Coates acaba de publicar un trabajo parecido al anterior que trata del cortisol, nuestra hormona del estr\u00e9s. Dice, de nuevo, que el riesgo es inherente a las actividades de nuestra especie y, en concreto, en la econom\u00eda y las finanzas. Es m\u00e1s, hay estudios econ\u00f3micos que tratan del riesgo en las finanzas y lo consideran un rasgo estable de la personalidad y la conducta de los br\u00f3ker. Sin embargo, como dice Coates, la toma de riesgos fluct\u00faa y, a veces, se toman y, en otras ocasiones, se evitan, tal como nos ense\u00f1a la experiencia de la conducta humana. Propone que el cortisol, la hormona del estr\u00e9s, aumenta con el mercado vol\u00e1til y que, quiz\u00e1, este cambio hormonal afecta a la toma de riesgos de los br\u00f3ker.<\/p>\n<p>Trabajan con 36 voluntarios, de ellos 16 mujeres, y con edades de 20 a 36 a\u00f1os. Durante ocho d\u00edas les inyectan hidrocortisona, la forma comercial del cortisol, hasta que, en el \u00faltimo d\u00eda, el cortisol en saliva ha subido un 69%, porcentaje muy parecido al 68% que es el que se encuentra en los br\u00f3ker en d\u00edas de tensi\u00f3n y estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Para detectar los cambios en la toma de riesgos, los voluntarios, d\u00eda a d\u00eda, juegan en el ordenador a una loter\u00eda que ofrece dos posibilidades, una con dos premios grandes y otra dividiendo la cantidad a ganar en tres premios. Est\u00e1 claro que es m\u00e1s f\u00e1cil que toque algo en la loter\u00eda con tres premios que en la de dos, aunque la cantidad sea menor. Por tanto, elegir la de tres premios supone menos riesgo de no ganar que elegir la de dos premios, aunque en esta se gana m\u00e1s.<\/p>\n<p>Los resultados dicen que a m\u00e1s cortisol en la saliva, es decir, seg\u00fan van pasando los ocho d\u00edas de inyecciones de hidrocortisona, menos riesgos se toman y se elige m\u00e1s la loter\u00eda de los tres premios. Y el cambio se da igual en hombres que en mujeres. Ahora, seg\u00fan Coates, vemos como el aumento del estr\u00e9s, es decir, del cortisol, disminuye la toma de riesgos y, quiz\u00e1, como ocurr\u00eda con la testosterona, lleva a las p\u00e9rdidas en los mercados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Coates, J.M. &#038; J. Herbert. 2008. Endogenous steroids and financial risk taking on a London trading floor. Proceedings of the National Academy of Sciences USA 105: 6167-6172.<\/p>\n<p>*Kandasamy, N. Y 8 colaboradores. 2014. Cortisol shifts financial risk preferences. Proceedings of the National Academy of Sciences USA DOI: 10.1073\/pnas.1317908111<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed de primeras, seguro que no hay muchos que piensen que nuestras hormonas afectan a los mercados financieros. La crisis que vivimos tiene mucho que ver con el comportamiento de los br\u00f3kers y los gur\u00fas de los mercados y, hay que aceptarlo, la conducta y las hormonas est\u00e1n estrechamente relacionadas. 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