{"id":1132,"date":"2015-01-13T15:19:39","date_gmt":"2015-01-13T14:19:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1132"},"modified":"2015-01-13T15:19:39","modified_gmt":"2015-01-13T14:19:39","slug":"la-trona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2015\/01\/13\/la-trona\/","title":{"rendered":"La trona"},"content":{"rendered":"<p>Para que la memoria funcione, por ejemplo, en el aprendizaje de palabras es importante tanto el entorno como la exploraci\u00f3n. As\u00ed pasa con beb\u00e9s tal como nos muestran Lynn Perry y su grupo, de la Universidad de Wisconsin en Madison.<\/p>\n<p>Trabajan con 72 ni\u00f1os, la mitad ni\u00f1as, con una edad media de 16 meses y medio y con rango que va de 15 meses y medio a 17 meses y medio. De los ni\u00f1os sabemos, a trav\u00e9s de sus padres, si en casa comen sentados a la mesa o en una trona con su propia bandeja, y de su comportamiento con la comida, es decir, si meten la mano en ella, si hacen lo mismo con el dedo, la llevan a la boca, la examinan, la tiran, se ensucian, etc\u00e9tera, vamos, lo que hacen muchos beb\u00e9s con la comida si les dejan.<\/p>\n<p>Los investigadores les ofrecen para que examinen, jueguen y coman, pur\u00e9s, mermelada, gelatinas, jugos y platos parecidos. A cada alimento los autores les asignan un nombre inventado corto y sencillo y, se supone, f\u00e1cil de aprender por los ni\u00f1os, como kiv, lis o das. Los ni\u00f1os lo examinan y lo comen durante un minuto. Pasado otro minuto, se lo vuelven a ofrecer con otro aspecto y en un envase diferente. Los ni\u00f1os lo manosean, examinan y prueban, y los investigadores hablan con ellos para detectar si han aprendido su nombre.<\/p>\n<p>Pues bien, los ni\u00f1os que habitualmente comen en la trona y, adem\u00e1s, lo ensucian todo alrededor y, tambi\u00e9n, a si mismos, tocan la comida, la revuelven, se untan con ella y, a menudo, la tiran, pero, adem\u00e1s, son los que mejor recuerdan los nombres de los alimentos. Parece que con estos juegos examinan el alimento a fondo y conocen su sabor, olor y textura, y aprenden mejor los nombres. El ni\u00f1o, est\u00e1 claro, no ensucia, m\u00e1s bien explora el entorno y lo que contiene. Ya ven, lo mejor para el desarrollo de su memoria es subirlo a la trona y darle de comer y, despu\u00e9s, limpiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Perry, L., L.K. Samuelson &#038; J.B. Burdinie. 2013. Highchair philosophers: the impact of seating context-dependent exploration on children\u2019s naming biases. Developmental Science DOI:10.1111\/desc.12147<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para que la memoria funcione, por ejemplo, en el aprendizaje de palabras es importante tanto el entorno como la exploraci\u00f3n. As\u00ed pasa con beb\u00e9s tal como nos muestran Lynn Perry y su grupo, de la Universidad de Wisconsin en Madison. Trabajan con 72 ni\u00f1os, la mitad ni\u00f1as, con una edad media de 16 meses y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1132"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}