{"id":1114,"date":"2014-11-14T16:02:31","date_gmt":"2014-11-14T15:02:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1114"},"modified":"2014-11-14T16:02:31","modified_gmt":"2014-11-14T15:02:31","slug":"a-la-derecha-o-a-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/11\/14\/a-la-derecha-o-a-la-izquierda\/","title":{"rendered":"A la derecha o a la izquierda"},"content":{"rendered":"<p>Tenemos un cerebro con dos hemisferios y, m\u00e1s o menos, cada uno de ellos se encarga de determinadas tareas. Entre otras cosas y como ejemplo nos puede servir que por algo hay diestros y zurdos. Por todo ello, como hacen Michael Nicholls y sus colegas de la Universidad Flinders de Adelaida, en Australia, es f\u00e1cil plantear la hip\u00f3tesis de que, si se nos plantea la elecci\u00f3n de algo, de lo que sea, entre la derecha y la izquierda, el resultado inicial ser\u00e1 que no lo haremos por igual, que no ser\u00e1 50-50. Los autores lo van a estudiar en la elecci\u00f3n de asiento, a la derecha o a la izquierda de un pasillo central, en los aviones y en los teatros.<\/p>\n<p>En las compa\u00f1\u00edas a\u00e9reas Air Canada y American Airlines permiten elegir el asiento a los viajeros sobre un plano del avi\u00f3n con la cola hacia el pasajero y, de esta manera, a la izquierda est\u00e1n los asientos del lado de la puerta de la cabina. Los autores estudian las elecciones de los viajeros en 100 vuelos de estas compa\u00f1\u00edas, la mayor\u00eda de ellos entre aeropuertos de Estados Unidos, entre marzo y junio de 2011, con una oferta total de 12762 plazas.<\/p>\n<p>Se ocuparon 8063 asientos, es decir, el 63.17% de la oferta total. El 65.71% de los viajeros eligieron los asientos de la izquierda. Si se resta el n\u00famero de asientos ocupados en la derecha menos los asientos ocupados a la izquierda obtenemos, como media, -3.27, o sea, como media hay 3.27 m\u00e1s asientos ocupados a la izquierda.<\/p>\n<p>Cuando se hace la investigaci\u00f3n en los teatros, se utiliza el plano que en las taquillas utilizan los compradores para elegir asiento. Este plano est\u00e1 orientado de la puerta de entrada hacia el escenario y, de esta manera, cuando se entra al teatro tenemos asientos a la izquierda y a la derecha. El estudio se hace en 37 funciones teatrales, entre mayo y septiembre de 2012, en cuatro locales de Sydney y Melbourne que tienen de 792 a 1240 asientos de aforo.<\/p>\n<p>En total, son 34456 plazas disponibles y se ocupan 19797 lo que supone el 57.45% del total. Aqu\u00ed, la mayor\u00eda est\u00e1 a la derecha, con el 57.97% y esta tendencia se exagera cuanto m\u00e1s vac\u00edo est\u00e1 el teatro. Si hacemos la resta como antes, es decir, derecha menos izquierda, el resultado ahora es positivo con 4.51. Por tanto, como media, en el teatro hay 4.51 m\u00e1s espectadores sentados a la derecha que a la izquierda. Si el n\u00famero total de plazas est\u00e1 por el 25%, es decir, con el teatro tirando a vac\u00edo, el resultado de la resta es 6.80.<\/p>\n<p>Por tanto, los que montan en un avi\u00f3n tienden a los asientos de la izquierda mientras que los espectadores del teatro tienden a hacerlo a la derecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Nicholls, M.E.R., N.A. Thomas &#038; T. Loetscher. 2013. An online meqans of testong asymmetries in seating preference reveals a bias for airplaner and theaters. Human Factors DOI:10.1177\/0018720812471680<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tenemos un cerebro con dos hemisferios y, m\u00e1s o menos, cada uno de ellos se encarga de determinadas tareas. Entre otras cosas y como ejemplo nos puede servir que por algo hay diestros y zurdos. 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