{"id":111,"date":"2008-12-16T15:39:00","date_gmt":"2008-12-16T15:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=111"},"modified":"2008-12-16T15:39:00","modified_gmt":"2008-12-16T15:39:00","slug":"insectos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2008\/12\/16\/insectos\/","title":{"rendered":"Insectos"},"content":{"rendered":"<p>Los insectos son repugnantes; sabandijas despreciables para nosotros, los  europeos comedores de ranas, angulas, caracoles, ostras al natural o gambas que, despu\u00e9s de todo, son primas hermanas de los insectos. Sin embargo, para Eraldo Medeiros Costa-Neto, de la Universidad Federal de San Carlos, en Brasil, m\u00e1s de 1500 especies de insectos (al menos 1386 especies seg\u00fan Marjoleine Vervek, de la que m\u00e1s adelante hablaremos) sirven de alimentaci\u00f3n a cerca de tres mil grupos \u00e9tnicos en m\u00e1s de 120 pa\u00edses de \u00c1frica, Asia, Oriente Medio y Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p> Para la mayor\u00eda de los occidentales, los insectos son asquerosos y alimentarse de ellos es propio de gente inculta y primitiva. Sus propiedades nutricionales y su composici\u00f3n evitan millones de muertes por hambre cada a\u00f1o. Cada etnia, como hemos visto, tiene su propia alimentaci\u00f3n, con seguridad adaptada al entorno y a sus recursos. Y la preparaci\u00f3n de los insectos tambi\u00e9n se adec\u00faa a las necesidades de cada pueblo. La langosta, por ejejmplo. En Kartum, en el Sud\u00e1n, seg\u00fan el grupo de Nafisa El Hassan, de la Universidad de esa ciudad, comen la langosta de los \u00e1rboles llamada <EM>Anacridium melanorhodon<\/EM>. Los investigadores la compran en el mercado, y despu\u00e9s de retirarle las partes incomibles, la muelen y utilizan la harina para los an\u00e1lisis nutricionales. Las muestras se preparan fritas o hervidas, que son las maneras tradicionales de cocinar las langostas. Como ejemplo y sin entrar en m\u00e1s detalles, el contenido en prote\u00edna es, m\u00e1s o menos, del 67%, y da igual freir que hervir las langostas.<\/p>\n<p> Pero, para quien los come, adem\u00e1s de sus propiedades nutricionales, tambi\u00e9n pueden tener otras utilidades. Por ejemplo, comer grillos en la regi\u00f3n de Omido, en Kenia, capacita al consumidor para solucionar problemas aritm\u00e9ticos y calcular con mayor precisi\u00f3n. O en la tribu Tukanom, en el Amazonas, las hormigas son el \u00fanico alimento permitido a las j\u00f3venes en la menstruaci\u00f3n. <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, y por muy finos que nos pongamos los occidentales, comemos m\u00e1s insectos de lo que creemos y, seguramente, de lo que desear\u00edamos. Fragmentos de alas, antenas y patas e incluso animales enteros se mezclan con muchos de nuestros alimentos. En Estados Unidos, la FDA (<A id=link_0 title=http:\/\/www.fda.gov\/ href=\"http:\/\/www.fda.gov\/\">Food and Drug Administration<\/A>) ha encontrado hasta cinco insectos o partes de insectos por cada 100 gramos de mantequilla de manzana o hasta treinta fragmentos de insectos por cada cien gramos de cacahuete. <\/p>\n<p> Visto que los occidentales seguimos sin hacernos a comer insectos, aunque ya hay restaurantes que comienzan a servirlos, Marjoleine Verkerk y su grupo, de la Universidad de Wageningen, en Holanda, han propuesto, con muy buen criterio, cultiver c\u00e9lulas aisladas de insectos, como ya se hace con hongos y bacterias, y utilizarlo como pasta para la alimentaci\u00f3n. Su contenido en prote\u00edna va del 45 al 70%, adem\u00e1s de otros importantes componentes, lo que ayudar\u00eda a producir m\u00e1s alimentos de calidad en un mundo que los necesita. <\/p>\n<p> Y no s\u00f3lo comemos insectos, aunque no queramos, tambi\u00e9n vivimos con ellos. Un estudio de la Universidad Complutense afirma que en la ciudad de Madrid hay una media de 258 inquilinos por vivienda. En todas las casas hay moscas, mosquitos y hormigas, en el 86% de las viviendas hay ara\u00f1as y cucarachas en el 66%.<\/p>\n<p> *Costa-Neto, E.M. 2003. Insetos como fontes de alimentos para o homem: Valora\u00e7ao de recursos considerados repugnantes. <EM>Interciencia <\/EM>28:1-6.<\/p>\n<p> *DeFoliart, G. 1992. Insects as human food. <EM>Crop Protection <\/EM>11: 395-399.<\/p>\n<p> *El Hassan, N.M., S.Y. Hamed, A.B. Hassan, M.M. Eltayeb &#038; E.E. Babiker. 2008. Nutritrional evaluation and physiochemical properties of boiled and fried tree locust. <EM>Pakistan Journal of Nutrition <\/EM>7: 325-329.<\/p>\n<p> *Harris, M. 1990. Bueno para comer. Alianza Ed. Madrid. 351 pp.<\/p>\n<p> *Verkerk, M.C., J. Tramper, J.C.M. van Trijp &#038; D.E. Martens. 2007. Insect cells for human food. <EM>Biotechnology Advances <\/EM>25: 198-202.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los insectos son repugnantes; sabandijas despreciables para nosotros, los europeos comedores de ranas, angulas, caracoles, ostras al natural o gambas que, despu\u00e9s de todo, son primas hermanas de los insectos. Sin embargo, para Eraldo Medeiros Costa-Neto, de la Universidad Federal de San Carlos, en Brasil, m\u00e1s de 1500 especies de insectos (al menos 1386 especies [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}