{"id":1084,"date":"2014-07-21T15:39:26","date_gmt":"2014-07-21T14:39:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1084"},"modified":"2014-07-21T15:39:26","modified_gmt":"2014-07-21T14:39:26","slug":"un-cerebro-muerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/07\/21\/un-cerebro-muerto\/","title":{"rendered":"Un cerebro muerto"},"content":{"rendered":"<p>Hace un tiempo hablamos del s\u00edndrome de Cotard, de la enfermedad que padecen los zombies de nuestra especie, aquellos que se creen muertos aunque, por supuesto, est\u00e9n vivos. El s\u00edndrome fue descrito por el m\u00e9dico franc\u00e9s Jules Cotard en 1882 y, con gran acierto, lo llam\u00f3 \u201cdelirio de negaciones\u201d. Los que sufren el s\u00edndrome creen que han muerto, del todo o alguna parte de su cuerpo. Es habitual que el s\u00edndrome derive de depresiones profundas y psicosis. Vanessa Charland-Verville y su equipo, de la Universidad de Lieja, en B\u00e9lgica, escriben que ya se han publicado algunas im\u00e1genes del cerebro de enfermos con el s\u00edndrome de Cotard y que, esas im\u00e1genes, indican que los l\u00f3bulos frontal, temporal y parietal y las conexiones entre ellos y entre los hemisferios cerebrales est\u00e1n implicados en la enfermedad. El grupo de Charland-Verville acaba de publicar las primeras im\u00e1genes del metabolismo cerebral obtenidas por tomograf\u00eda de emisi\u00f3n de positrones.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes provienen del cerebro de un enfermo de 48 a\u00f1os y se comparan con otras equivalentes del cerebro de 39 personas no enfermas que son los controles del estudio. El paciente est\u00e1 convencido de que su cerebro ha muerto despu\u00e9s de un intento de suicidio por electrocuci\u00f3n. Ocho meses despu\u00e9s del intento de suicidio, el enfermo coment\u00f3 a u m\u00e9dico que su cerebro hab\u00eda muerto, que ya no necesitaba comer o dormir y que estaba condenado a una especie de media vida, con el cerebro muerto en un cuerpo vivo. Reconoce que ve, oye, piensa, recuerda y se comunica, es decir, que su mente est\u00e1 viva y no puede entender que algo as\u00ed sea posible con el cerebro muerto. La medicaci\u00f3n no le alivia de sus angustias.<\/p>\n<p>Los resultados de la tomograf\u00eda muestran que su metabolismo es un 22% m\u00e1s bajo que los controles en determinadas zonas: corteza frontoparietal, zonas de conexi\u00f3n, etc\u00e9tera, todas ellas relacionadas con la consciencia y la autointegraci\u00f3n personal. Algo parecido se observa en las tomograf\u00edas de enfermos con depresiones profundas. Adem\u00e1s, el metabolismo es superior al habitual en la zona posterior del cerebro y en el cerebelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Charland-Verville, V. y 11 colaboradores. 2013. Brain dead yet mind alive: A positron emission tomography case study of brain metabolismo in Cotard\u2019s syndrome. Cortex DOI:10.1016\/j.cortex.2013.03.003<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un tiempo hablamos del s\u00edndrome de Cotard, de la enfermedad que padecen los zombies de nuestra especie, aquellos que se creen muertos aunque, por supuesto, est\u00e9n vivos. El s\u00edndrome fue descrito por el m\u00e9dico franc\u00e9s Jules Cotard en 1882 y, con gran acierto, lo llam\u00f3 \u201cdelirio de negaciones\u201d. 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