{"id":1076,"date":"2014-06-16T17:39:45","date_gmt":"2014-06-16T16:39:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1076"},"modified":"2014-06-16T17:39:45","modified_gmt":"2014-06-16T16:39:45","slug":"ninos-y-bichos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/06\/16\/ninos-y-bichos\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os y bichos"},"content":{"rendered":"<p>Lo queramos o no y a pesar de que cada vez somos y nos sentimos m\u00e1s urbanitas, los animales siguen teniendo un papel en nuestras vidas. Y jugar con animales, reales o figurados, es una parte importante del cada d\u00eda de nuestras vidas, incluyendo a los ni\u00f1os. Conocen a los animales en libros y cuentos, en dibujos animados y pel\u00edculas, en juguetes e, incluso, algunos ni\u00f1os los tienen como mascotas. Vanessa LoBue y su equipo, de la Universidad Rutgers de Newark, en Estados Unidos, se proponen explorar la afinidad de los ni\u00f1os por los animales.<\/p>\n<p>En un primer experimento, con 38 ni\u00f1os, de ellos 17 son ni\u00f1as, de 11 a 40 meses de edad y con una media de 24.3 meses, estudian su comportamiento con 14 juguetes de peque\u00f1o tama\u00f1o y dos animales vivos. Los juguetes son variados, se han elegido por ser habituales entre los que tienen los ni\u00f1os, ninguno es la figura de un animal y representan desde un coche de polic\u00eda hasta una botella. Los dos animales son un h\u00e1mster un pez. Los ni\u00f1os se encuentran todas las figuras y los animales en una habitaci\u00f3n y pueden jugar con lo que quieran de 5 a 10 minutos.<\/p>\n<p>Interact\u00faan m\u00e1s veces con los dos animales vivos que con los juguetes, y m\u00e1s con el h\u00e1mster que con el pez. Una mu\u00f1eca y un avi\u00f3n son los que m\u00e1s se acercan a las puntuaciones de los animales. Lo que menos les gusta es, curiosamente, un sonajero.<\/p>\n<p>El segundo experimento es como el primer primero pero a\u00f1adiendo dos animales m\u00e1s que, por la fama que tienen, o pueden ser peligrosos o dar asco o ambas cosas a la vez. Son una ara\u00f1a, en concreto una tar\u00e1ntula, y una serpiente. Los ni\u00f1os, en este segundo experimento, son 38, con 17 ni\u00f1as, de una edad entre 18 y 36 meses y una edad media de 28.7 meses. Como en el primer experimento vuelven a ganar los animales y se mantienen los primeros el h\u00e1mster y el pez, seguidos de la serpiente y la ara\u00f1a, en este orden.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo experimento intervienen 20 ni\u00f1os, la mitad chicas, de 18 a 33 meses y una edad media de 27.2 meses. Ahora los ni\u00f1os tendr\u00e1n que elegir entre un animal vivo y un juguete que representa al mismo animal. Los animales son el h\u00e1mster, el pez un lagarto gecko, y los juguetes que los representan son de pl\u00e1stico el pez y el gecko y un peluche el h\u00e1mster. Como esperaban los autores, los ni\u00f1os eligen m\u00e1s a los animales que a los juguetes que los representan, los eligen el doble de veces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*LoBue, V. y 4 colaboradores. 2013. Young children\u2019s interest in live animals. British Journal of Developmental Psychology 31: 57-69.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo queramos o no y a pesar de que cada vez somos y nos sentimos m\u00e1s urbanitas, los animales siguen teniendo un papel en nuestras vidas. Y jugar con animales, reales o figurados, es una parte importante del cada d\u00eda de nuestras vidas, incluyendo a los ni\u00f1os. 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