{"id":1068,"date":"2014-05-28T11:08:34","date_gmt":"2014-05-28T10:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1068"},"modified":"2014-05-28T11:08:34","modified_gmt":"2014-05-28T10:08:34","slug":"la-roja-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/05\/28\/la-roja-3\/","title":{"rendered":"La Roja"},"content":{"rendered":"<p>Ya hablamos hace un tiempo de aquel curioso descubrimiento de que, seg\u00fan los resultados de las Olimp\u00edadas y en deportes que suponen el enfrentamiento entre dos atletas, los que visten de rojo tienen una mayor probabilidad de ganar.\u00a0 Adem\u00e1s, esto se cumpl\u00eda incluso en el caso de que los uniformes, rojos o azules, se concediesen por sorteo entre los atletas participantes. Posteriormente se ha visto que lo mismo se cumple en otros deportes, por ejemplo el f\u00fatbol, e, incluso, en los juegos online. Daniel Farrelly y su grupo, de la Universidad de Sunderland, en Inglaterra, proponen que existe una relaci\u00f3n entre el uniforme rojo y el nivel de testosterona en sangre del atleta y que, a su vez, una alta concentraci\u00f3n de esta hormona provoca una conducta positiva y confiada que influye en el resultado de la competici\u00f3n. Farrelly y sus colegas analizaron la concentraci\u00f3n de testosterona y el color del uniforme en un grupo de voluntarios para demostrar su hip\u00f3tesis de partida.<\/p>\n<p>Trabajaron con 73 voluntarios, todos hombres por supuesto. Se les explica que van a participar en una competici\u00f3n y que ser\u00e1n puntuados y clasificados seg\u00fan los resultados de unos tests. Antes de empezar, se les ense\u00f1a un tablero con los nombres y los resultados obtenidos por los dem\u00e1s participantes. Cada uno de ellos aparece en una tablilla, de color rojo o de color azul, sujeta al tablero con su nombre y resultado. Cada uno de los voluntarios elige con qu\u00e9 nombre quiere aparecer y el color de la tablilla. Despu\u00e9s lleva a cabo las pruebas que le dar\u00e1n la puntuaci\u00f3n, en sesiones que duran 6 minutos, unos cuestionarios sobre el color que han elegido para su tablilla, si lo han hecho por alguna raz\u00f3n personal y si, para ellos, ese color representa alguna caracter\u00edstica como agresividad, dominancia, competitividad,\u2026 Para terminar, entregan muestras de saliva, al empezar y al terminar las pruebas, para medir la concentraci\u00f3n de testosterona.<\/p>\n<p>Los que eligen la tablilla roja tienen mayor nivel de testosterona, un 15% tanto al empezar como al acabar las pruebas, que los que se deciden por la tablilla azul, aunque esta diferencia no influye en la puntuaci\u00f3n obtenida en las pruebas. Quiz\u00e1, sugieren los autores, porque estos tests no suponen un enfrentamiento directo entre los voluntarios. Adem\u00e1s, los que eligen el color rojo aseguran que, en comparaci\u00f3n con el azul, el rojo es m\u00e1s dominante, arriesgado, llamativo, poderoso y agresivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Farrelly, D. y 4 colaboradores. 2013. Competitors who choose to be red have higher testosterone levels. Psychological Science<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya hablamos hace un tiempo de aquel curioso descubrimiento de que, seg\u00fan los resultados de las Olimp\u00edadas y en deportes que suponen el enfrentamiento entre dos atletas, los que visten de rojo tienen una mayor probabilidad de ganar.\u00a0 Adem\u00e1s, esto se cumpl\u00eda incluso en el caso de que los uniformes, rojos o azules, se concediesen [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1068"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1068\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}