{"id":1052,"date":"2014-04-21T11:45:45","date_gmt":"2014-04-21T10:45:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1052"},"modified":"2014-04-21T11:45:45","modified_gmt":"2014-04-21T10:45:45","slug":"aplausos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/04\/21\/aplausos\/","title":{"rendered":"Aplausos"},"content":{"rendered":"<p>Este trabajo une el conocimiento sobre la identidad del grupo, la identidad social, y la psicolog\u00eda de la multitud, o sea, la psicolog\u00eda del grupo. En resumen, propone que la conducta del grupo es el resultado de la identidad m\u00e1s la psicolog\u00eda del grupo. Por ejemplo, en un grupo, una conducta nueva puede aparecer en unos pocos individuos y, r\u00e1pidamente, extenderse a todos los miembros del grupo. Richard Mann y sus colegas, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, se preguntan si esto es lo que ocurre con el aplauso. Su hip\u00f3tesis es que, en un grupo, unos pocos comienzan a aplaudir y el resto, por contagio social, lo hace poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Trabajan con 107 universitarios que, en 2009 y en grupos de 13 a 24 voluntarios, escuchan unas presentaciones orales de tipo acad\u00e9mico en un peque\u00f1o seminario, y con una duraci\u00f3n de unos siete minutos. Las charlas las preparan y ofrecen otros universitarios, a los que conocen, y se les pide que les aplaudan al terminar pues tambi\u00e9n ellos se han ofrecido voluntarios. Las charlas termina con \u201cgracias\u201d o un \u201c\u00bfhay alguna pregunta?\u201d y, de esta manera, el p\u00fablico sabe que ha terminado y puede aplaudir si le apetece. Los investigadores apuntan cuando empiezan, cuando terminan y cuanto duran los aplausos.<\/p>\n<p>Al acabar la presentaci\u00f3n, el tiempo medio en que alguien del p\u00fablico comienza a aplaudir es de 2.1 segundos, pero 0.8 segundos despu\u00e9s ya est\u00e1n casi todos aplaudiendo. De todas formas, se detecta mucha variabilidad en los tres par\u00e1metros, es decir, hay voluntarios que comienzan a aplaudir a los 0.2 segundos de acabar la charla y otros, por el contrario, dejan de aplaudir a los 2.8 segundos cuando todav\u00eda no est\u00e1n todos los miembros del grupo aplaudiendo. Pero es evidente que existe un contagio, y adem\u00e1s muy r\u00e1pido, pues desde los pocos que inician el aplauso hasta que todos lo hacen no pasa siquiera un segundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Mann, R.P. y 3 colaboradores. 2013. The dynamics of audience applause. Journal of the Royal Society Interface doi:10.1098\/rsif.2013.0466<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este trabajo une el conocimiento sobre la identidad del grupo, la identidad social, y la psicolog\u00eda de la multitud, o sea, la psicolog\u00eda del grupo. En resumen, propone que la conducta del grupo es el resultado de la identidad m\u00e1s la psicolog\u00eda del grupo. Por ejemplo, en un grupo, una conducta nueva puede aparecer en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1052"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}