{"id":1036,"date":"2014-03-24T12:35:55","date_gmt":"2014-03-24T11:35:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1036"},"modified":"2014-03-24T12:35:55","modified_gmt":"2014-03-24T11:35:55","slug":"el-moco-de-la-dorada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/03\/24\/el-moco-de-la-dorada\/","title":{"rendered":"El moco de la dorada"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Dedicado a Eva Caballero, que me dio la idea y la documentaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os, en la d\u00e9cada de los setenta, se publicaron varios trabajos sobre los efectos de la aspirina y del alcohol en el est\u00f3mago de mam\u00edferos, en nuestro est\u00f3mago. En uno de ellos aparec\u00edan fotograf\u00edas al microscopio de la pared de un est\u00f3mago sano y normal y de un est\u00f3mago despu\u00e9s de administrar aspirina y aspirina m\u00e1s \u00e1cido clorh\u00eddrico. Solo con la aspirina ya se observan c\u00e9lulas da\u00f1adas e, incluso, destruidas, y a\u00f1adiendo alcohol, las c\u00e9lulas se destruyen en grupo, la pared del est\u00f3mago desaparece en parte y se ve con claridad una \u00falcera sangrante. Algo parecido se obtiene con alcohol de 70 grados. Sin embargo, para digerir los alimentos en el est\u00f3mago sintetizamos \u00e1cido clorh\u00eddrico en c\u00e9lulas que se encuentran en esa misma pared del est\u00f3mago, y ese clorh\u00eddrico no da\u00f1a, habitualmente, la pared del est\u00f3mago ni aparecen \u00falceras.<\/p>\n<p>En la pared del est\u00f3mago, tenemos, tambi\u00e9n, c\u00e9lulas mucosas que secretan mucinas que forman una cubierta sobre la pared del est\u00f3mago que la protege de la acci\u00f3n del clorh\u00eddrico y, as\u00ed, no nos digerimos a nosotros mismos seg\u00fan digerimos los alimentos. Pero, si destruimos las mucinas, como hacen la aspirina o el alcohol, la pared queda indefensa y es digerida. Son las mucinas las que protegen nuestro est\u00f3mago y, adem\u00e1s, el resto del tubo digestivo desde el es\u00f3fago hasta el intestino Las mucinas, el moco, cumple la misma funci\u00f3n en otros aparatos de nuestro cuerpo. Seguramente el m\u00e1s conocido es el respiratorio, con c\u00e9lulas mucosas produciendo moco en la nariz, la tr\u00e1quea y otros conductos. As\u00ed se evita que part\u00edculas y par\u00e1sitos entren hasta los pulmones cuando respiramos.<\/p>\n<p>Una protecci\u00f3n parecida aparece en muchas otras especies animales como, por ejemplo, en moluscos, con su cuerpo cubierto del moco que producen c\u00e9lulas glandulares de la epidermis (la famosa \u201cbaba de caracol\u201d). Y, tambi\u00e9n, en los peces, cuyo moco epid\u00e9rmico causa su peculiar cuerpo resbaloso.<\/p>\n<p>Las mucinas son prote\u00ednas muy grandes, de gran peso molecular, que llevan unidas compuestos azucarados. En nuestra especie se han identificado hasta 19 mucinas en el tubo digestivo, el sistema respiratorio y otros \u00f3rganos. Algunas de estas mucinas forman geles sobre los epitelios, como ocurre en la pared del est\u00f3mago, y otras se mantienen unidas a las membranas de las c\u00e9lulas y las protegen individualmente.<\/p>\n<p>Ahora que conocemos las mucinas y las funciones que tienen, vamos a la dorada (Sparus aurata). Es una de las especies de peces m\u00e1s cultivada en acuicultura y, por tanto, tiene gran importancia econ\u00f3mica. El grupo de Jaume P\u00e9rez S\u00e1nchez, del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal, en Castell\u00f3n, ha estudiado las mucinas de esta especie y su localizaci\u00f3n en los \u00f3rganos para conocer los sistemas de defensa ante par\u00e1sitos y t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>Han trabajado con 30 individuos de un a\u00f1o y, con 10 de ellos, han estudiado la expresi\u00f3n de los genes que codifican las mucinas, y con los otros 20 han experimentado si var\u00eda la producci\u00f3n de mucinas con la dieta y con la exposici\u00f3n a par\u00e1sitos.<\/p>\n<p>Han encontrado seis mucinas, todas en \u00f3rganos que tienen relaci\u00f3n con el medio externo y, en concreto, en el tubo digestivo, las branquias y la piel, y cinco de ellas se parecen a las descritas en mam\u00edferos, es decir, a las nuestras. Muc 18 aparece en la piel, las branquias y el est\u00f3mago; Muc19 en el es\u00f3fago y algo menos en el est\u00f3mago; y Muc13, Muc2 y Muc2-like est\u00e1n en el tubo digestivo a partir del est\u00f3mago. En la piel, branquias y es\u00f3fago, est\u00f3mago y final del intestino encuentran la I-Muc, diferente a las descritas en mam\u00edferos y, por ahora, exclusiva de la dorada. Es esta \u00faltima mucina, la I-Muc, la que var\u00eda con la dieta, sobre todo si en el pienso se incluyen aceites vegetales, y con la presencia de par\u00e1sitos.<\/p>\n<p>Ya ven, las mucinas de la dorada y nuestras mucinas se parecen tanto en los genes que la codifican, en su estructura molecular y en sus funciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*P\u00e9rez-S\u00e1nchez, J. y 5 colaboradores. 2013. Mucins as diagnostic and pronostic biomarkers in a fish-parasite model: Transcriptional and functional analysis. PLOS ONE 8: e65457<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Dedicado a Eva Caballero, que me dio la idea y la documentaci\u00f3n. &nbsp; Hace muchos a\u00f1os, en la d\u00e9cada de los setenta, se publicaron varios trabajos sobre los efectos de la aspirina y del alcohol en el est\u00f3mago de mam\u00edferos, en nuestro est\u00f3mago. 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