{"id":1023,"date":"2014-03-05T18:40:49","date_gmt":"2014-03-05T17:40:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1023"},"modified":"2014-03-05T18:40:49","modified_gmt":"2014-03-05T17:40:49","slug":"esta-es-la-perca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/03\/05\/esta-es-la-perca\/","title":{"rendered":"Esta es la perca"},"content":{"rendered":"<p>Es la que compramos en pescader\u00edas, supermercados y tiendas de congelados. La perca del Nilo, Lates niloticus, que fue introducida en la d\u00e9cada de los cincuenta en el Lago Victoria, en el centro de \u00c1frica, es la que ahora llega a nuestras mesas en abundancia. A quien quiera instruirse en este asunto de la perca, le recomiendo ver el documental \u201cLa pesadilla de Darwin\u201d (2004, Dir.: Hubert Sauper). Quedar\u00e1 bien servido.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las consecuencias econ\u00f3micas y sociales que tuvo la llegada de la perca al Lago Victoria, tambi\u00e9n tuvo efectos sobre la fauna y el medio ambiente. El lago tiene una superficie de casi 69000 kil\u00f3metros cuadrados (algo menos que Castilla-La Mancha) y es el lago tropical m\u00e1s grande del mundo, una edad de unos 750000 a\u00f1os y una fauna de peces del orden de los c\u00edclidos \u00a0propia y muy especial. Los c\u00edclidos, que en nuestro entorno no se han encontrado, son peces de agua dulce del hemisferio sur, sobre todo de \u00c1frica, y muy populares entre los aficionados a los acuarios; entre ellos est\u00e1n los discos o los peces \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Los c\u00edclidos que habitan en Lago Victoria son \u00fanicos y han aparecido en una radiaci\u00f3n evolutiva \u00fanica entre los vertebrados. Antes de llegar la perca hab\u00eda m\u00e1s de 300 especies que ocupaban una gran variedad de nichos y, por ello, cada h\u00e1bitat del lago ten\u00eda su propia comunidad de c\u00edclidos.<\/p>\n<p>Y entonces lleg\u00f3 la perca del Nilo, introducida en los cincuenta, aunque fue mucho despu\u00e9s, en los ochenta, cuando aument\u00f3 su poblaci\u00f3n de manera explosiva, s\u00fabitamente y con gran rapidez. Fue entonces cuando se inici\u00f3 su captura con intereses comerciales y comenz\u00f3 a ser exportada, sobre todo a Europa. Tijs Goldschmidt y su grupo, de la Universidad de Leiden, en Holanda, han seguido desde los ochenta todo el proceso de introducci\u00f3n y crecimiento de la poblaci\u00f3n de la perca y sus consecuencias ambientales.<\/p>\n<p>Es obvio que con el crecimiento de la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n aumentaron las capturas y se multiplicaron por casi diez. El n\u00famero de barcos pas\u00f3 de 12000 en 1983 a 42000 en 2000, y las toneladas pescadas subieron de 25000 en 1982 a 220000 en 2000. La mayor\u00eda se exportan a Europa y, por ejemplo, a Espa\u00f1a, que es un gran consumidor, llegan unas 8000 toneladas al a\u00f1o. Todo ello llev\u00f3, seg\u00fan Goldschmidt, a que, en diez a\u00f1os, todo el ecosistema del lago qued\u00f3 irreversiblemente destruido. Se calcula que, de las 300 especies de c\u00edclidos que hab\u00eda en el lago, desaparecieron unas 200, en lo que quiz\u00e1 sea el mayor proceso de extinci\u00f3n de vertebrados que conocemos.<\/p>\n<p>Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica de la perca del Nilo en el Lago Victoria, los bi\u00f3logos de la Universidad de Leiden, ahora dirigidos por Marnix de Zeeuw (aunque sigue colaborando Frank Witte, que ya lo hizo con Tijs Goldschmidt que, por cierto, ahora pertenece a la Universidad de Amsterdam como escritor y divulgador cient\u00edfico y con 60 a\u00f1os), han vuelto al Lago Victoria. Y han encontrado un paisaje inesperado y sorprendente.<\/p>\n<p>En primer lugar, han descubierto y descrito dos especies nuevas de c\u00edclidos. A una de las especies la bautizan Haplochromis goldschmidti, en homenaje a quien inici\u00f3 los estudios sobre la poblaci\u00f3n de la perca en los ochenta, con pocos fondos y trabajando en un viejo ferry transformado en laboratorio ictiol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Y, en segundo lugar y m\u00e1s importante, 30 a\u00f1os despu\u00e9s, los bi\u00f3logos de Leiden descubren que, m\u00e1s o menos, un 25% de las especies de c\u00edclidos se han recuperado del \u201cdesierto\u201d que provoc\u00f3 la perca e, incluso, algunas de las especies recuperadas son ahora m\u00e1s abundantes que en el pasado. Algunas de esas especies recuperadas han cambiado en parte su morfolog\u00eda y son m\u00e1s \u00e1giles y r\u00e1pidas para huir de los depredadores, entre ellos, de la perca del Nilo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*De Zeeuw, M.P. y 3 colaboradores. 2013. Two new species of zooplanktivorous haplochromine cichlids from Lake Victoria. ZooKeys 256: 1-34.<\/p>\n<p>*Goldschmidt, T., F. Witte &#038; J. Wanink. 1993. Cascading effects of the introduced Nile Perch on the detritivorous\/phytoplanktivorous species in the sublitoral areas of Lake Victoria. Conservation Biology 7: 686-700.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es la que compramos en pescader\u00edas, supermercados y tiendas de congelados. La perca del Nilo, Lates niloticus, que fue introducida en la d\u00e9cada de los cincuenta en el Lago Victoria, en el centro de \u00c1frica, es la que ahora llega a nuestras mesas en abundancia. 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