{"id":1013,"date":"2014-02-21T16:56:27","date_gmt":"2014-02-21T15:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1013"},"modified":"2014-02-21T16:56:27","modified_gmt":"2014-02-21T15:56:27","slug":"la-moral-de-los-mercados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/02\/21\/la-moral-de-los-mercados\/","title":{"rendered":"La moral de los mercados"},"content":{"rendered":"<p>Es evidente que los mercados, a menudo, imponen costes inesperados. Por ejemplo, la manufactura, transporte y venta de bienes puede provocar duras condiciones de trabajo (recordar Blangladesh), incluso con riesgos para la salud, o da\u00f1os a animales o, en general, al medio ambiente. Y solo son algunos ejemplos. A veces da la impresi\u00f3n de que quien interviene en los mercados lo hace en contra de su propia moral o, por lo menos, de la moral que declara tener. Por tanto, la posibilidad de que la participaci\u00f3n en los mercados puede erosionar los valores morales es una hip\u00f3tesis de trabajo aceptable y que lleva tiempo en discusi\u00f3n. Ahora, Armin Falk y Nora Szech, de las universidades de Bonn y Bamberg, en Alemania, nos presentan los resultados de un estudio emp\u00edrico de esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Para ello utilizan lo que llaman el \u201cparadigma del rat\u00f3n\u201d, o sea, la relaci\u00f3n entre valores morales y da\u00f1os a una tercera parte cuando se relacionan la vida de un rat\u00f3n y dinero. Los voluntarios deben elegir entre no recibir dinero y salvar la vida de un rat\u00f3n de laboratorio o permitir que lo maten y cobrar por ello. Los autores suponen que, aunque la moralidad de las personas o de una cultura puede cambiar en el tiempo y en el lugar, en general se considera que perjudicar a terceros con intenci\u00f3n y sin justificaci\u00f3n es inmoral e inaceptable. Por tanto y en cualquier cultura, que el rat\u00f3n muera y se cobre por ello es una respuesta que erosiona los valores morales de la persona que lo hace.<\/p>\n<p>A cada voluntario se le informa expl\u00edcita y detalladamente sobre el rat\u00f3n del que tiene que decidir su destino. Ve un video que demuestra que es joven, est\u00e1 sano y, si sobrevive, le esperan dos a\u00f1os de vida feliz pues no participar\u00e1 en ning\u00fan otro experimento. Y, adem\u00e1s, el voluntario sabe que los investigadores cumplen lo que prometen. Los voluntarios tambi\u00e9n ven un video con el proceso de ejecutar al rat\u00f3n.<\/p>\n<p>Colocan a los voluntarios en tres situaciones diferentes para que tomen su decisi\u00f3n: individual, cuando solo el voluntario decide si cobra o no y, por tanto, si el rat\u00f3n muere o sobrevive; mercado bilateral, cuando el voluntario y otra persona negocian y regatean el precio para que el rat\u00f3n sobreviva o no; y, finalmente, mercado multilateral, cuando negocian y regatean varias personas, tanto los que tomar\u00e1n la decisi\u00f3n como los que ofrecen y regatean el dinero a cobrar.<\/p>\n<p>En la opci\u00f3n individual, con 124 voluntarios, el 45.9% (casi uno de cada dos) acepta que muera el rat\u00f3n cuando recibe 10 \u20ac o m\u00e1s. En el mercado bilateral, con 72 voluntarios y despu\u00e9s del regateo, el 72.2% (m\u00e1s o menos tres de cada cuatro) aceptan que muera el rat\u00f3n por 10 \u20ac o m\u00e1s. Y en el mercado bilateral, con 96 voluntarios, el porcentaje es similar con el 75.9% aceptando que se mate al rat\u00f3n por 10 \u20ac o m\u00e1s. Adem\u00e1s, en el mercado bilateral el regateo provoca que el precio del rat\u00f3n baje y, as\u00ed, el 34.4% de los voluntarios acepta 5 \u20ac por la muerte del rat\u00f3n. Tanto es as\u00ed que, para que en el mercado individual el 70% acepte la muerte del rat\u00f3n, como ocurre en los mercados bilateral y multilateral, hay que pagar, como poco, 47.50 \u20ac. Ya ven, todo es cuesti\u00f3n de precio y, quiz\u00e1, de valores morales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Falk, A. &#038; N. Szech. 2013. Morals and markets. Science 340: 707-711.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es evidente que los mercados, a menudo, imponen costes inesperados. 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