{"id":1009,"date":"2014-02-17T10:17:21","date_gmt":"2014-02-17T09:17:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1009"},"modified":"2014-02-17T10:17:21","modified_gmt":"2014-02-17T09:17:21","slug":"bien-hecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/02\/17\/bien-hecho\/","title":{"rendered":"\u00a1Bien hecho!"},"content":{"rendered":"<p>Elogio, alabanza, felicitaci\u00f3n es lo que supone la evaluaci\u00f3n positiva del trabajo bien hecho. Incluso, por lo que siente el elogiado, se supone que la evaluaci\u00f3n positiva incentiva a continuar en el esfuerzo de mejora en la labor a realizar. Sho Sugawara y sus colegas, del Instituto Nacional de Ciencias Fisiol\u00f3gicas del Jap\u00f3n en Okazaki, se preguntan si este \u00e1nimo es cierto que ayuda a mejorar el aprendizaje y el rendimiento en el trabajo. Para ello organizan un experimento realmente sencillo.<\/p>\n<p>Son 58 voluntarios, con 19 mujeres, con una edad media de 22.6 a\u00f1os, los que participan en el estudio. Todos pasan por el laboratorio dos d\u00edas seguidos. El primer d\u00eda teclean doce veces en el ordenador una secuencia de cinco n\u00fameros y, el segundo d\u00eda, repiten cinco veces la secuencia de n\u00fameros que teclearon el primer d\u00eda. El primer d\u00eda, y despu\u00e9s de teclear la secuencia, un tercio de los voluntarios reciben alabanzas por el trabajo realizado, otro tercio escucha los elogios dirigidos al trabajo de otro de los voluntarios, y al \u00faltimo tercio no le dicen nada y eval\u00faa su propio trabajo sobre una gr\u00e1fica de resultados. Todos ellos punt\u00faan de 1 a 7 el bienestar que sienten.<\/p>\n<p>Los voluntarios del tercio felicitado punt\u00faan su felicidad con casi 6 y con aproximadamente un punto por debajo de 6 los que escuchan las alabanzas a otra persona. Los que no escuchan ning\u00fan elogio punt\u00faan por debajo de 4. En todos los grupos, la labor mejora del primer al segundo d\u00eda y la mejora es casi igual en los que escuchan elogios a otro y en los que no reciben ninguna felicitaci\u00f3n. En cambio, los elogiados en persona mejoran m\u00e1s que los no elogiados en persona. En porcentaje, la mejora es del 20% en los alabados, del 14% en los que escuchan los elogios a otro, y del 12% en los no felicitados.<\/p>\n<p>Por tanto, recibir una felicitaci\u00f3n al terminar un trabajo estimula a hacerlo todav\u00eda mejor al d\u00eda siguiente. Adem\u00e1s, los autores aseguran que el \u00e1rea del cerebro que se activa con los elogios es el striatum, la misma zona que se activa cuando la persona recibe una recompensa en dinero por un trabajo bien hecho. Desde luego, para el empleador es m\u00e1s barato elogiar que pagar. Por tanto, cuidado con los elogios excesivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Sugawara, S. y 4 colaboradores. 2012. Social rewards enhance offline improvements in motor skill. PLoS ONE 7: e48174<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elogio, alabanza, felicitaci\u00f3n es lo que supone la evaluaci\u00f3n positiva del trabajo bien hecho. Incluso, por lo que siente el elogiado, se supone que la evaluaci\u00f3n positiva incentiva a continuar en el esfuerzo de mejora en la labor a realizar. 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