{"id":1007,"date":"2014-02-14T10:46:45","date_gmt":"2014-02-14T09:46:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1007"},"modified":"2014-02-14T10:46:45","modified_gmt":"2014-02-14T09:46:45","slug":"fresas-y-arandanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/02\/14\/fresas-y-arandanos\/","title":{"rendered":"Fresas y ar\u00e1ndanos"},"content":{"rendered":"<p>La enfermedad coronaria es una de las mayores causas de muerte a nivel mundial, sobre todo a edades avanzadas y siempre con una prevalencia menor en las mujeres que en los hombres. Uno de los factores que modifica el riesgo de infarto es, con toda seguridad, la dieta y, sin embargo, desconocemos cu\u00e1nto influye y, en el caso concreto del trabajo que vamos a conocer, en mujeres j\u00f3venes y de media edad. Por ello, Aed\u00edn Cassidy y su grupo, de la Universidad de East Anglia en Norwich, en Inglaterra, han organizado un estudio epidemiol\u00f3gico con datos de la dieta y de enfermedades cardiovasculares en enfermeras de Estados Unidos.<\/p>\n<p>En 1989, 116340 mujeres, enfermeras de 25 a 42 a\u00f1os, se apuntaron a este estudio y cada dos a\u00f1os responden a un cuestionario sobre su salud y, a partir de 1991, cada cuatro a\u00f1os env\u00edan una encuesta sobre su dieta. Cassidy, para este trabajo, tiene los datos completos de 93600 mujeres.<\/p>\n<p>Como los autores parten de la hip\u00f3tesis de que son los antioxidantes o flavonoides ingeridos con los alimentos, en concreto, las antocianinas y los flavonoles, los que disminuyen el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, derivan la concentraci\u00f3n de estos compuestos en los alimentos que toman en la dieta y, de esta manera, los pueden relacionar con la salud de las voluntarias.<\/p>\n<p>Durante los 18 a\u00f1os de seguimiento de las 93600 mujeres de las que tienen todos los datos, 405 de las participantes han sufrido un infarto de miocardio. La edad media es de 48.9 a\u00f1os, con un rango de 33.8 a 60.8 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los datos lleva a conocer que las mujeres que toman m\u00e1s antocianinas fuman menos, hacen m\u00e1s ejercicio, toman menos grasas y menos calor\u00edas y m\u00e1s cereales integrales y fibra en la dieta. Hay una relaci\u00f3n negativa entre la toma de antocianinas y el riesgo de tener un infarto, es decir, a m\u00e1s antocianinas, menos posibilidades de infarto. La reducci\u00f3n del riesgo llega hasta un 32%. Por cada 15 miligramos de toma de antocianinas, el riesgo cae un 17%. Tambi\u00e9n hay una disminuci\u00f3n del riesgo con la ingesta de flavonoles, aunque menor que con las antocianinas.<\/p>\n<p>Cuando los autores relacionan estos resultados con los alimentos tomados en la dieta y con la concentraci\u00f3n de antocianinas en ellos, encuentran que una toma combinada de fresas y ar\u00e1ndanos de m\u00e1s de tres veces por semana marca la tendencia a la ca\u00edda del riesgo de sufrir un infarto. Es curioso, pero tambi\u00e9n tomar cebollas m\u00e1s de cinco veces por semana disminuye el riesgo de infarto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Cassidy, A. y 5 colaboradores. 2013. High anthocyanin intake is associated with a reduced risk of myocardial infarction in young and middle-aged women. Circulation 127: 188-196.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La enfermedad coronaria es una de las mayores causas de muerte a nivel mundial, sobre todo a edades avanzadas y siempre con una prevalencia menor en las mujeres que en los hombres. 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