{"id":1005,"date":"2014-02-09T18:06:24","date_gmt":"2014-02-09T17:06:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/?p=1005"},"modified":"2014-02-09T18:06:24","modified_gmt":"2014-02-09T17:06:24","slug":"gorilas-sigilosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/labiologiaestupenda\/2014\/02\/09\/gorilas-sigilosos\/","title":{"rendered":"Gorilas sigilosos"},"content":{"rendered":"<p>Fue en 1999, hace ya unos cuantos a\u00f1os, cuando Daniel Simons y Christopher Chabris, de la Universidad de Harvard, publicaron un trabajo que demostraba que, cuando estamos de verdad atentos a algo, somos incapaces de ver aun gorila. Bueno, a una investigadora bajita disfrazada de gorila. Trabajan con 228 voluntarios, la mayor\u00eda universitarios, y les ense\u00f1an un video, que dura un minuto, y muestra varios estudiantes, seis en total divididos en dos equipos de tres, jugando al baloncesto en el descansillo de la residencia de estudiantes, frente a las puertas de los ascensores. Los de uno de los equipos (que se distinguen por el color del pantal\u00f3n, unos de blanco y los otros de negro) se pasan el bal\u00f3n entre s\u00ed y todos hacen los movimientos t\u00edpicos del baloncesto. A los 44-46 segundos del video, por un lado de la imagen aparece un gorila que atraviesa el \u201cterreno de juego\u201d durante 4-5 segundos.<\/p>\n<p>A los voluntarios, cuando van a ver el video, se les dice que se trata de un partido de baloncesto y ellos deben contar el n\u00famero de pases que se dan los jugadores entre s\u00ed. Pues bien, casi la mitad de los voluntarios, el 46% est\u00e1 tan atento a contar los pases que no ven al gorila. Est\u00e1 claro que, cuando atendemos algo, nos cuesta un suceso diferente que, adem\u00e1s, es inesperado. O sea, un gorila en medio de un partido de baloncesto.<\/p>\n<p>Ahora, a\u00f1os despu\u00e9s, Polly Dalton y Nick Fraenkel, de la Universidad de Londres, han demostrado que no solo somos ciegos ante un gorila sino que tambi\u00e9n somos sordos. Intervienen 55 voluntarios, de 16 a 47 a\u00f1os, con una edad media de 20 a\u00f1os. Ver\u00e1n una escena en la que hay dos mesas y, en una de ellas, hay dos mujeres envolviendo un regalo y en la otra dos hombres preparando comida y bebida. Preparan un party y, mientras lo hacen, no paran de hablar y moverse. La escena dura 69 segundos y, cuando han pasado 33 segundos, aparece un hombre que atraviesa toda la escena mientras dice, sin parar: \u201cSoy un gorila, soy un gorila, soy un gorila,\u2026\u201d. El tr\u00e1nsito dura 19 segundos. A los voluntarios se les pide que anoten la conversaci\u00f3n de las mujeres o la de los hombres. Los resultados son curiosos: el 90% de los que escuchan a los hombres oyen el \u201csoy un gorila\u201d, seguramente porque el que lo dice es tambi\u00e9n un hombre; y, ten\u00eda que pasar, solo lo escuchan el 30% de los que escuchan a las mujeres. Est\u00e1 claro, los que escuchan a las mujeres est\u00e1n a otra onda y no se enteran del paso del \u201csoy un gorila\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Dalton, P. &#038; N. Fraenkel. 2012. Gorillas we have missed: Sustained inattentional deafness for dynamic events. Cognition doi:10.1016\/j.cognition.2012.05.012<\/p>\n<p>*Simons, D.J. &#038; C.F. Chabris. 1999. Gorillas in our midst: sustained inattentional blindness for dynamic events. Perception 28: 1059-1074.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue en 1999, hace ya unos cuantos a\u00f1os, cuando Daniel Simons y Christopher Chabris, de la Universidad de Harvard, publicaron un trabajo que demostraba que, cuando estamos de verdad atentos a algo, somos incapaces de ver aun gorila. Bueno, a una investigadora bajita disfrazada de gorila. 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