Aunque hay emociones negativas, incluso patológicas, que generan inquietud y desgracia, también las hay que generan bienestar. Son las emociones positivas y, entre ellas, está el perdón, con su capacidad de empatía, de reconciliación, comprensión y, finalmente, de olvido. También debe haber, en el perdón, superación del odio, del rencor, de la rabia y del deseo de venganza. En suma, hay que enfrentar los acontecimientos de la vida con actitudes positivas y, en último término, liberadoras. Carmen Maganto y Maite Garaigordobil, de
Las autoras han trabajado con 140 voluntarios de ambos sexos, 70 de ellos jóvenes de
Aumenta la capacidad de perdonar, es decir, se perdona con más facilidad si se ha hecho justicia, si ha habido arrepentimiento y se ha pedido perdón y con el paso del tiempo, esto último sobre todo para los hijos. Y lo hacen con más facilidad los que tienen más empatía y los que ya no sufren por el mal que recibieron. En cuanto a la edad, los padres perdonan con más facilidad que los hijos; y respecto al sexo, las mujeres perdonan con más facilidad que los hombres, sobre todo por su mayor capacidad de comprensión y empatía.
El perdón se identifica con la falta de rencor, con la reconciliación y con la empatía. La reconciliación es más importante para los hombres y la empatía para las mujeres.
*Maganto, C. & M. Garaigordobil. 2010. Evaluación del perdón: Diferencias generacionales y deferencias de sexo. Revista Latinoamericana de Psicología 42: 391-403.