Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte a nivel mundial, y, junto con el cáncer, suman más de la mitad de la mortalidad total. En el origen de las enfermedades cardiovasculares hay factores que no se pueden cambiar, como la edad o el ser hombre, pero hay otros sobre los que podemos actuar. Son el tabaco, el alcohol, la falta de ejercicio o la dieta. Y ya dentro de la dieta, se considera que los alimentos ricos en colesterol son un factor de riesgo.
La recomendación habitual es consumir menos de 300 miligramos de colesterol al día; un huevo tiene 200-250 miligramos de colesterol y, en consecuencia, se pide consumir menos de dos huevos por semana. Así, en España y desde
Después de algo más de 6 años, en el proyecto SUN aparecen 91 casos confirmados de enfermedades cardiovasculares. No hay ninguna relación con el consumo de huevos, ni siquiera cuando se comparan los extremos de la escala, es decir, los que consumen más de 4 huevos por semana con los que consumen menos de 1 huevo por semana. Esta falta de relación no cambia con la edad, el sexo, la dieta, seguir la dieta mediterránea y otros factores de riesgo.
Los huevos son el origen, de media, del algo así como el 30% del colesterol de la dieta, pero también se ha demostrado que bajar el colesterol de la dieta puede no ser muy eficaz para bajar el colesterol en sangre. Por ejemplo, bajar la ingestión en la dieta de 100 miligramos de colesterol al día sólo baja el colesterol en sangre de un tercio de los voluntarios en el estudio. Seguramente la ingestión del colesterol de la dieta a través de nuestro sistema digestivo es un proceso más complicado de lo que sabemos hasta ahora y, es posible, que se vea regulado por un buen número de genes.
*Zazpe,