Los amigos dan la vida; la familia, también. No es una afirmación gratuita, uno de esos lugares comunes repetidos y aceptados si más, es un hecho según afirman Julianne Holt-Lunstad y su grupo, de
Según los autores, la familia y los amigos, las redes sociales de las que formamos parte, nos contienen y nos envuelven. Los beneficios que nos dan dependen de nuestro grado de integración en el grupo, de la ayuda directa que nos aportan y de la ayuda que el propio individuo percibe que le dan.
En fin, los autores revisan los 148 trabajos seleccionados que, en conjunto, tratan de las relaciones sociales y la mortalidad de 308.849 personas, que son el 51% de Norteamérica, el 37% de Europa (hay un estudio en España que luego trataré en detalle), el 11% de Asia y el 1% de Australia. La edad media es de 63.9 años y son el 51% hombres y el 49% mujeres.
El resultado es que unas relaciones sociales adecuadas proporcionan un 50% más de posibilidades de supervivencia frente a aquellos que tienen unas relaciones sociales pobres o insuficientes. Este resultado se puede traducir como que tener malas relaciones es como fumar 15 cigarrillos al día, ser alcohólico o no hacer ejercicio, y es el doble de peligroso que ser obeso. Y ese 50% no depende del sexo, la edad o la salud que tenía con anterioridad. Es una proporción tan alta que los autores sugieren que no depende de la edad, es decir, que no se debe aplicar sólo a ancianos sino que concierne a toda la población, sea cual sea su edad.
Por tanto, la falta de relaciones sociales es un factor de riesgo de mortalidad. Alcanza el 50% y queda por conocer si se puede mejorar este porcentaje puesto que, en este meta-análisis, no se ha podido relacionar a fondo la mortalidad con la calidad de las relaciones sociales. Las conclusiones son evidentes: las relaciones sociales son una barrera ante la muerte; y, en segundo lugar, nunca se debe aislar a los ancianos.
El único artículo revisado en este meta-análisis que procede de nuestro país se debe a Fernando Rodríguez-Artalejo y su grupo de
El 55% de los pacientes tienen relaciones sociales fuertes o moderadas. En los siguientes 6 meses, el 36.4% deben reingresar, y el 18.3% mueren. El estudio estadístico demuestra que ingresan más los pacientes que tienen moderadas o pocas relaciones sociales frente a aquellos que las tienen fuertes. No aparece ninguna relación con la mortalidad; solamente con los reingresos.
*Holt-Lunstad, J., T.B. Smith & J.B. Layton. 2010. Social relationships and mortality risk: A meta-analytic review. PLoS Medicine 7: e1000316.
*Rodríguez-Artalejo, F. y 7 colaboradores. 2006. Social network as a predictor of hospital readmission and mortality among older patients with heart failure. Journal of Cardiac Failure 12: DOI:10.1016/j.cardfail.2006.06.471