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	<title>La Bolsa | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jun 2008 00:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Angulo Pinedo</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Creo que todos hemos visto en televisión o en el periódico esas enormes salas  desde las que se dirigen las transacciones de la bolsa. Cada uno de los  operadores está sentado ante una mesa con media docena de monitores y un montón  de teclados y ratones, todos funcionando a la vez, aunque sea imposible verlos  simultáneamente ni aún por el rabillo del ojo. Y en tiempos de crisis, incluso  se levantan del asiento y se gritan unos a otros con furia y gran animación.  Parece un trabajo muy emocionante. Y ya sabemos que nuestras emociones y  nuestras hormonas van siempre por el mismo camino. John Coates y J. Herbert, de  la Universidad de Cambridge se propusieron averiguar que cambios hormonales  sufrían (o disfrutaban) estos operadores de bolsa. Como hipótesis, plantearon un  aumento de la testosterona, como hormona relacionada con la agresividad, y del  cortisol, relacionado con la gestión del estrés. Entrevistaron a 17 operadores  de la bolsa de Londres, durante ocho días, y midieron en su saliva el nivel de  las hormonas antes y después de la jornada de trabajo.<br>
Los autores  encontraron que el aumento de testosterona implicaba alcanzar mayores ganancias.  Uno de los operadores, al cabo de seis días, dobló sus resultados a la vez que  su nivel de testosterona subía un 74%. Si al acabar la jornada, tenían un nivel  alto de testosterona, sus ganancias de ese día superaban la media mensual; y, si  el nivel era alto antes de empezar la jornada, sus resultados también superarían  la media. En resumen, a más testosterona, más ganancias. Es obvio, que todos los  operadores analizados eran hombres; no conozco una investigación similar con  mujeres.<br>
Con el cortisol, Coates y Herbert pensaban que subiría su nivel si  el operador perdía dinero con el consiguiente estrés que debe producir un hecho  de esta clase, pero no es así: esta hormona aumenta en momentos de  incertidumbre, de lo que se denomina volatilidad del mercado, no de pérdida  declarada y establecida.</p>
<p>*Coates, J.N. &amp; J. Herbert. 2008. Endogenous  steroids and financial risk taking on a London trading floor. <em>Proceedings of  the National Academy of Sciences USA</em> 105: 6167-6172. </p>
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