<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ciencia (III) | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda</link>
	<description>Por Eduardo Angulo</description>
	<lastBuildDate>Thu, 03 Jun 2021 13:29:09 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Ciencia (III) | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Apr 2008 03:37:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Angulo Pinedo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/?p=100</guid>
		<description><![CDATA[Uno se pregunta a menudo cuánto de verdad tiene el famoso ¡Eureka! de Arquímedes en los descubrimientos científicos. Según James Austin, veterano científico del Centro Médico de la Universidad de Colorado en Denver, hay cuatro tipos de suerte que ayudan a los investigadores en sus hallazgos. En primer lugar, la suerte ciega, sin más historias; [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Uno se pregunta a menudo cuánto de verdad tiene el famoso <em>¡Eureka!</em> de  <a href="http://www.cs.drexel.edu/%7Ecrorres/Archimedes/contents.html">Arquímedes  </a>en los descubrimientos científicos. Según James Austin, veterano científico  del Centro Médico de la Universidad de Colorado en Denver, hay cuatro tipos de  suerte que ayudan a los investigadores en sus hallazgos. En primer lugar, la  suerte ciega, sin más historias; uno está allí, en el tiempo y lugar oportuno y  el descubrimiento más bien le encuentra a uno que viceversa. Y otros tres tipos  que están influenciados en mayor o menor grado por alguna característica de la  conducta del científico. Está lo que en inglés llaman <a href="http://www.ala.org/ala/acrl/acrlevents/george05.pdf"><em>altamirage</em>  </a>(y que no sé cómo traducir) en el que la buena suerte aparece por la  conducta activa del investigador; por ejemplo, el arqueólogo que estudia con  detalle y a menudo su excavación y acaba relacionando los hallazgos de cerámica  con su fabricación y la economía del lugar; es decir, salir del contexto y  entrar en la investigación por otra puerta distinta. Quizá la traducción de  <em>altamirage</em> sea trabajo y creatividad.<br>
Por el contrario, la <a href="http://www.cienciateca.com/ctsserend.html">serendipia </a>es un  descubrimiento hecho por una concatenación de accidentes, sin intervención  activa del científico. Es un término introducido en inglés en el siglo XVIII, y  en castellano a veces se considera sinónimo de chiripa (¿no les parece que en  ingles <em>serendipity</em> y chiripa en castellano suenan muy parecido?).<br>
Y,  finalmente, está el que descubre algo porque su conducta habitual y contínua es  la búsqueda, y tanto buscar al final llega a algún sitio más o menos interesante  o novedoso.<br>
En resumen, en el estudio de la historia de los mayores  descubrimientos científicos siempre acaba apareciendo, allí en la base, más de  uno de estos tipos de suerte. Parece ser que, según Austin, con uno solo no se  llega muy lejos.</p>
<p>*Austin, J.H. 1979. The varieties of chance in  scientific research. <em>Medical Hypotheses</em> 5: 737-741. </p>
</body></html>
<hr />
<p><small>&copy; eduardo_angulo24 for <a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda">La biología estupenda</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/&amp;title=Ciencia (III)">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/04/11/ciencia-iii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>100</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
