<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Flechas del amor | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda</link>
	<description>Por Eduardo Angulo</description>
	<lastBuildDate>Thu, 03 Jun 2021 13:29:09 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Flechas del amor | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Feb 2008 14:28:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Angulo Pinedo</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/?p=128</guid>
		<description><![CDATA[Esto no va con Cupido, el dios del amor de la mitología griega, con su arco siempre dispuesto y su aljaba llena de flechas del amor, ni con la nostalgia de aquella canción del mismo título que tan popular hizo Karina hace más de tres décadas. Dejemos que un maestro, Herbert Wendt, nos lo explique [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Esto no va con <a href="http://michelangelus.wordpress.com/2008/02/07/cupido/">Cupido</a>, el dios  del amor de la mitología griega, con su arco siempre dispuesto y su aljaba llena  de flechas del amor, ni con la nostalgia de aquella canción del mismo título que  tan popular hizo <a href="http://abel63.vox.com/library/audio/6a00d414298a4e3c7f00e398d5329e0004.html">Karina  </a>hace más de tres décadas. Dejemos que un maestro, Herbert Wendt, nos lo  explique</p>
<p><em>El hecho de que un caracol común sea bisexual no puede  notarse al observar su juego amoroso, por lo menos cuando uno concentra la  atención solamente en uno de los dos individuos. Al contrario, el caracol actúa  como un superhombre, como la encarnación de la masculinidad. Su pene es un  enorme tubo de fecundación. Sus requerimientos son más tormentosos y apasionados  que los de cualquier Casanova humano. Además, es evidente que el animal tiene  tendencia al sadismo, ya que, después de una loca danza erótica, en la que los  dos participantes están erguidos, se balancean de un lado a otro e incluso  cambian sonoros besos, el caracol, sumamente excitado, dispara de pronto, de una  especie de aljaba, un puñal de espato caliza y lo clava en el cuerpo de la  amada. Otras especies disparan flechas calizas hacia las víctimas de su amor,  flechas que no van a parar precisamente al orificio sexual, sino que van a herir  solamente una parte cualquiera del cuerpo de compañero.<br>
El caracol herido se  contrae convulsivamente, con un movimiento causado evidentemente por el dolor, y  podría creerse que después de esto habría de producirse un verdadero crimen  pasional. Esta suposición no es del todo descabellada, ya que los puñales y las  flechas amorosas del caracol común traspasan en algunos casos los pulmones y la  pared de la cavidad del vientre del compañero, con lo cual éste resulta  mortalmente herido.<br>
Sin embargo, hasta ahora sólo hemos descrito a uno de los  dos individuos. Pero es que el otro se comporta exactamente de la misma manera  en el acto erótico. También él está sumamente excitado y su excitación sube aún  de punto cuando recibe en su cuerpo la flecha del amor. El que hasta entonces  era masoquista se vuelve al mismo tiempo sádico. También él dispara su puñal  erótico o su flecha de amor contra el cuerpo de su compañero. También él saca un  enorme tubo de fecundación. Y después de muchos esfuerzos y contorsiones del  cuerpo, cada uno de los dos caracoles introduce su pene en el orificio sexual  del otro.<br>
</em><br>
Estas son las <a href="http://images.google.com/imgres?imgurl=http://home.earthlink.net/%7Esnailstales2/pulmonateorgans.jpg&amp;imgrefurl=http://snailstales.blogspot.com/2007_02_01_archive.html&amp;h=340&amp;w=258&amp;sz=22&amp;hl=es&amp;start=5&amp;um=1&amp;tbnid=Vk6Dag38VVeMjM:&amp;tbnh=119&amp;tbnw=90&amp;prev=/images%3Fq%3D%2522reproductive%2Bsystem%2522%2Bsnail%26um%3D1%26hl%3Des%26rls%3DGGLR,GGLR:2006-17,GGLR:en%26sa%3DN">flechas  del amor </a>que vamos a tratar. Más de siglo y medio llevan discutiendo los <a href="http://www.malacologia.net/gualtierianus/socmal/sem/index.php">malacólogos  </a>(expertos en moluscos) la razón de este extraordinario, para nosotros no  para los caracoles, comportamiento sexual. Son hermafroditas, y como narra  Wendt, en el momento de la cópula actúan simultáneamente como los dos sexos. El  dardo tiene, en el caracol común <em><a href="http://www.visualcom.es/lbm/caracol00.htm">Helix aspersa</a></em> (ahora  conocido para la ciencia como <em>Cantareus aspersus</em>), alrededor de un  centímetro de longitud, con perfil de punta de flecha y cuatro rebordes  afilados, se compone sobre todo de carbonato cálcico cristalizado como <a href="http://www.uned.es/cristamine/fichas/aragonito/aragonito.htm">aragonito  </a>y, en el momento de ser clavado en la pareja, está recubierto de un moco  producido por una glándula llamada digitiforme. Una vez disparado, se sintetiza  otro para una nueva cópula en unos cinco a siete días, aunque también pueden  copular antes sin utilizar un dardo.<br>
El dardo no se lanza como una flecha,  más bien se clava a través del tegumento y no existe un sitio determinado y  concreto para hacerlo. Nueve de cada diez veces queda en el interior del cuerpo  de la pareja, en algunos casos produciendo heridas graves y, a menudo, acaba  integrándose en algún órgano; se ha llegado a encontrar en el interior de  cerebro. Incluso hay algunas especies que se comportan con verdadera saña en el  uso del dardo: el caracol del Japón <a href="http://images.google.com/imgres?imgurl=http://www.pmnh.org/wpb/C2121210594/E20070616224552/Media/0605setouchimaimai01.jpg&amp;imgrefurl=http://www.pmnh.org/wpb/C2121210594/E20070616224552/index.html&amp;h=469&amp;w=600&amp;sz=70&amp;hl=es&amp;start=7&amp;um=1&amp;tbnid=RkrRMlDpvB56jM:&amp;tbnh=106&amp;tbnw=135&amp;prev=/images%3Fq%3DEuhadra%2Bsubnimbosa%2B%26um%3D1%26hl%3Des%26rls%3DGGLR,GGLR:2006-17,GGLR:en%26sa%3DN"><em>Euhadra  subnimbosa</em> </a>clava el dardo en la pareja más de tres mil veces durante  los más o menos veinte minutos de juego amoroso que precede a la cópula.<br>
¿Y  qué función tiene el dardo en esta compleja ceremonia de apareamiento? En un  principio se pensó que era una señal de madurez sexual y anunciar, por tanto,  que quien tiene dardo es una buena pareja reproductora, pero ya hemos visto que  hay cópulas completas sin dardo. Después se propuso que el dardo era una especie  de regalo de calcio que ayudaría a completar la cubierta calcárea de los huevos.  Pero cuando se analizó el contenido en calcio de los dardos se llegó a la  conclusión de que aquello daba, como mucho, para un huevo cuando la puesta suele  ser de cincuenta a sesenta. Finalmente se sugirió si el dardo no sería más bien  una especie de jeringuilla que se utilizaría para inyectar alguna sustancia en  el cuerpo de la pareja. Quizá esa sustancia sería el moco que recubre el dardo,  producido por la glándula digitiforme.<br>
Aclarar esto requiere una explicación  previa: los caracoles tienen varias cópulas y, en cada una de ellas, a través de  un conducto, los espermatozoides llegan a la llamada espermateca de la que, más  adelante, saldrán hacia los óvulos. Si el transporte a la espermateca no se hace  con rapidez, los espermatozoides acaban en otra cavidad llamada bursa copulatrix  donde son digeridos y destruidos.<br>
Se ha aislado el moco que recubre el dardo  y se ha demostrado que provoca contracciones rítmicas en la espermateca que  ayudan al transporte de los espermatozoides a lugar seguro. Los caracoles tienen  varias cópulas con diferentes parejas; los que no claven el dardo no activarán  el paso de los espermatozoides a la espermateca y serán destruidos. Es decir,  con un buen disparo, paternidad segura. Y si no hay dardo, tus genes no pasarán  a la descendencia; será un fracaso evolutivo. Es, por tanto, una elaborada  técnica sexual para conseguir el mayor éxito reproductor posible.</p>
<p>*Chase,  R. 2007. <a href="http://biology.mcgill.ca/faculty/chase/articles/Chase_AMB.pdf">The  function of dart shooting in helicid snails</a>. <em>American Malacological  Bulletin</em> 23: 183-189.<br>
*Davison, A., C.M. Wade, P.B. Mordan &amp; S.  Chiba. 2005. Sex and darts in slugs and snails (Mollusca: Gastropoda:  Stylommatophora). <em>Journal of Zoology</em> 267: 329-338.<br>
*Schulthuizen, M.  2005. The darting game in snails and slugs. <em>Trends in Ecology and  Evolution</em> 20: 581-584.<br>
*Wendt, H. 1964. <em><a href="http://www.iberlibro.com/">La vida amorosa en el mundo animal</a></em>.  Ed. Noguer. Barcelona. 429 pp. </p>
</body></html>
<hr />
<p><small>&copy; eduardo_angulo24 for <a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda">La biología estupenda</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/&amp;title=Flechas del amor">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2008/02/20/flechas-del-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>128</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
