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	<title>Ajo (I) | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
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	<description>Por Eduardo Angulo</description>
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		<title>Ajo (I) | La biología estupenda - Blog elcorreo.com</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Nov 2007 17:18:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Angulo Pinedo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Pertenece a la familia de las Liliáceas, recibe el nombre científico de Allium sativum, procede del Asia central y es un condimento muy popular para aromatizar estofados, asados y otros sabrosos platos. Estimula los jugos digestivos, contiene las vitaminas B y C y es un reconocido hipotensor. Desde siempre, el ajo ha tenido fama de [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Pertenece a la familia de las Liliáceas, recibe el nombre científico de  <em>Allium sativum</em>, procede del Asia central y es un condimento muy popular  para aromatizar estofados, asados y otros sabrosos platos. Estimula los jugos  digestivos, contiene las vitaminas B y C y es un reconocido hipotensor.<br>
Desde  siempre, el ajo ha tenido fama de amuleto para repeler el mal. Según tradiciones  y leyendas, el ajo actúa poderosamente contra la oscuridad y todo lo que,  ocultándose en ella, busca el mal. Brujas, demonios, el mal de ojo, los vampiros  y la misma muerte son derrotados por la sola presencia del ajo. Y de vampiros  trata este texto.<br>
A principios de los noventa, Hogne Sandvik, médico de  Bergen, en Noruega, decidió investigar, según él mismo nos lo cuenta, si era  cierto y en qué medida el ajo repele a los vampiros. Como éstos, aunque existen  en gran cantidad en el sudeste de Europa (consultar el libro <em>Drácula</em>,  de Bram Stoker), escasean en Noruega, el doctor Sandvik, junto a su colega  Anders Baerheim, deciden utilizar el material experimental que tienen más a  mano, con tal de que chupe la sangre. En conclusión, eligen sanguijuelas. Ya  utilizaban estos bichos en técnicas de microcirugía y habían notado que, a  veces, no cumplían bien su labor, es decir, se negaban a chupar sangre. Para  estimular su apetito utilizaron varios remedios como, por ejemplo, sumergirlas  en cerveza (de las marcas Guinness Stout o Hansa Bock) o esparcir crema ácida y  ajo sobre la zona en la que tienen que chupar. Los resultados se publicaron en  1994 en el <em>British Medical Journal</em> y en el <em>Journal of Norwegian  Medical Association</em>.<br>
Como material biológico, o sea, a quien le  chuparían la sangre, fue elegido el antebrazo del doctor Sandvik y el tiempo que  se concedió a las sanguijuelas para que iniciaran su trabajo fue de 300  segundos.<br>
En primer lugar, el experimento con la cerveza. Sumergen las  sanguijuelas en Guinness Stout, en Hansa Bock y en agua como control. Al salir  del baño de cerveza se observa que las sanguijuelas cambian su conducta,  balancean la parte anterior del cuerpo, pierden el equilibrio e, incluso, caen  de espaldas. Las que han pasado por Guinness muerden después de 187 segundos;  las de Hansa, en 136 segundos; y las que sólo han pasado por agua, en 92  segundos. En resumen, la cerveza no sirve para nada en relación con los  objetivos de esta investigación aunque, parece evidente, las sanguijuelas  parecen contentas.<br>
Con la crema ácida, los resultados son similares y las  sanguijuelas no muerden más ni más rápidos. Eso sí, al devolverlas a sus  recipientes, parecen enloquecer e intentan morder las paredes con frenesí.<br>
Y  nos queda el ajo. Cuando se colocan las sanguijuelas en el antebrazo del doctor  Sandvik, y este ha sido previamente untado con ajo, comienzan a retorcerse y ni  siquiera adoptan la postura habitual para comenzar a morder. Se las traslada  rápidamente a un recipiente con agua, pero no se recuperan y a las dos o tres  horas mueren. En ese momento, los doctores Sandvik y Baerheim suspendieron el  experimento por razones éticas.<br>
En conclusión, el ajo repele a los chupadores  de sangre, y los mata. Es un buen principio para un futuro experimento con  vampiros.</p>
<p>*Baerheim, A. &amp; H. Sandvik. 1994. Effect of ale, garlic,  and soured cream on the appetite of leeches. <em>British Medical Journal</em>  309: 1689.<br>
*Baerheim, A. &amp; H. Sandvik. 1999. Effect of ale, garlic, and  soured cream on the appetite of leeches. Universitetet i Bergen. <a href="http://www.uib.no/isf/people/doc/leech.htm">http://www.uib.no/isf/people/doc/leech.htm</a><br>
*López  Larramendi, J.L. 1989. El ajo. Su historia, variedades, virtudes medicinales y  cocina. Ed. Edaf. Madrid. 124 pp. </p>
</body></html>
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