{"id":1872,"date":"2013-04-05T15:19:06","date_gmt":"2013-04-05T14:19:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/?p=1872"},"modified":"2013-04-05T15:19:06","modified_gmt":"2013-04-05T14:19:06","slug":"la-cigarra-y-la-lima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/2013\/04\/05\/la-cigarra-y-la-lima\/","title":{"rendered":"La cigarra y la lima"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone\" src=\"\/\/i1219.photobucket.com\/albums\/dd435\/jorbasmar\/Pajaroconrueda1.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"461\" \/><\/p>\n<p>Hace d\u00edas que no os comento ninguna fabula de Esopo, pues hoy, llego el turno a otra de sus f\u00e1bulas.<\/p>\n<p>En este caso me referir\u00e9 a una titulada \u201cLa comadreja y la lima\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se introdujo una comadreja en el taller de un herrero y se puso a lamer una lima que ah\u00ed se encontraba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al cabo de un rato su lengua arrojaba sangre en abundancia, y la comadreja se puso muy feliz pensando que hab\u00eda arrancado algo al hierro, hasta que acab\u00f3 por perder su propia lengua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Piensa siempre que si haces un da\u00f1o, tarde o temprano \u00e9ste regresar\u00e1 contra ti.<\/em><\/p>\n<p>Como le ocurre a la comadreja, que por su ansia de zamparse la lima perdi\u00f3 su lengua, les ocurre a muchas personas.<\/p>\n<p>Aunque la mente humana es tan amplia, que existen diversos tipos de personas que se comportan como la comadreja.<\/p>\n<p>Uno de esos tipos es esa persona, es esa que un d\u00eda te pide un favor, a los pocos d\u00edas vuelve a pedirte otro favor, y al final se acostumbra a tenerte a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa persona que se acostumbra a pedir favores constantemente, generalmente no da nada a cambio, al final, tu y el mundo os cans\u00e1is \u00a0de hacerle favores, el opina que t\u00fa y el mundo son malos, aunque esta persona se ha aprovechado del mundo.<\/p>\n<p>Otro tipo de persona, desea algo con tantas ganas, pongamos un coche como ejemplo, pero podr\u00eda ser cualquier otro objeto.<\/p>\n<p>Imaginemos que el vecino se compra coche nuevo, pues nosotros no vamos a ser menos, vendemos nuestro viejo coche y con lo que nos dan, pagamos la entrada del nuevo y el resto, a comod\u00edsimos plazos mensuales\u2026 pero como nuestro presupuesto es escaso y hemos de pagar los comod\u00edsimos plazos, pues no nos llega para ponerle gasolina y tenemos coche nuevo, pero aparcadito que gasta \u00bfno era mejor el viejo?<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed no se termina la cosa\u2026 y si llegamos a un punto que no podemos pagar los plazos\u2026 pues nos quitan el coche y nos vamos a patita que es muy sanito.<\/p>\n<p>Pero la cosa a\u00fan puede ser peor, nos roban el coche o en un accidente lo rompemos \u00bfQu\u00e9 ocurre entonces?<\/p>\n<p>Algo muy simple, vamos a patita que sigue siendo sano, no tenemos coche, ahorramos en gasolina, pero seguimos pagando esos c\u00f3modos plazos de un coche que no tenemos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n suele ocurrir algo parecido a lo que le ocurre a la comadreja con los sentimientos, al igual que con las cosas.<\/p>\n<p>Cuando nos enamoramos, especialmente, es bastante habitual sentir un sentimiento extremo, obsesivo, se llega a tal punto que deseamos tanto a esa persona (nos corresponda con sus sentimientos o no), que nuestro sentimiento amoroso no nos permite pensar con fluidez, nos quita el hambre, etc.<\/p>\n<p>Todas estas formas de comportamiento y mas que hay, son tan destructivas como el lamer la lima la comadreja.<\/p>\n<p>En el primero de los casos el ego\u00edsmo del que pide favores, le destruye la amistad de los que lo rodean y el servirse de esos favores.<\/p>\n<p>En el segundo de los casos, la envida del coche del vecino no te hace perder la lengua, pero si lo que tenias.<\/p>\n<p>En el tercero la obsesi\u00f3n por un sentimiento te hace enfermar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace d\u00edas que no os comento ninguna fabula de Esopo, pues hoy, llego el turno a otra de sus f\u00e1bulas. En este caso me referir\u00e9 a una titulada \u201cLa comadreja y la lima\u201d &nbsp; Se introdujo una comadreja en el taller de un herrero y se puso a lamer una lima que ah\u00ed se encontraba. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":40311,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1872"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40311"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1872"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1872\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}