{"id":1855,"date":"2013-03-28T16:24:37","date_gmt":"2013-03-28T15:24:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/?p=1855"},"modified":"2013-03-28T16:24:37","modified_gmt":"2013-03-28T15:24:37","slug":"sensualidad-desmesurada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jorbasmar\/2013\/03\/28\/sensualidad-desmesurada\/","title":{"rendered":"Sensualidad desmesurada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone\" src=\"\/\/i1219.photobucket.com\/albums\/dd435\/jorbasmar\/Mujerapoyada-.jpg\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"674\" \/><\/p>\n<p>Como en todo ocurre, los extremos nunca son buenos, nada esta bueno extremadamente salado (\u00bfqui\u00e9n come sal a cucharadas?), ni extremadamente dulce (\u00bfqui\u00e9n suele comerse el az\u00facar a cucharadas?).<\/p>\n<p>La sensualidad consiste en una cualidad que poseemos las personas, la cual provoca atracci\u00f3n o retracci\u00f3n.<\/p>\n<p>La personalidad de la persona, es la que domina los pensamientos, que a su vez, dominan el poder sensual interior que proviene de la energ\u00eda sexual, los sentimientos, as\u00ed como del magnetismo personal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan afirman algunos, la mente es el sexto sentido, un sentido que a diferencia de los otros cinco sentidos que generan sensaciones sensoriales (reales), la mente nos genera sensaciones mentales (imaginadas).<\/p>\n<p>Realmente las sensaciones que nos transmiten los cinco sentidos, las desarrolla nuestra mente, causadas por la recepci\u00f3n de impulsos el\u00e9ctricos y qu\u00edmicos, entonces el sexto sentido (la mente), generar\u00eda ella misma las sensaciones sin la percepci\u00f3n de esos impulsos (como en los sue\u00f1os), pero en este caso en estado de vigilia.<\/p>\n<p>Las sensaciones pueden ser de tres tipos, placenteras, neutras o desagradables.<\/p>\n<p>Las agradables, nos producen placer, por lo cual tanto conscientemente como inconscientemente deseamos repetirlas, e intensificarlas,<\/p>\n<p>Las desagradables nos provocan rechazo, antipat\u00eda, odio, o miedo por lo cual procuramos evitarlas.<\/p>\n<p>Las neutras simplemente nos generan aburrimiento.<\/p>\n<p>Generalmente no sabemos convivir con el sufrimiento, debido al miedo que nos genera, nuestro cerebro a\u00f1ade m\u00e1s dolor a esos impulsos el\u00e9ctricos, intentando evitar lo inevitable.<\/p>\n<p>Con las sensaciones desagradables sufrimos, por lo cual intentamos alejarlas, debemos aferrarnos con u\u00f1as y dientes a las sensaciones agradables, pero tampoco es lo correcto.<\/p>\n<p>Realmente tanto la sensualidad, como el deseo, no perjudican a nadie, pero cuando marchamos a los extremos, el ansia de adquirir ese placer insaciablemente, no deja disfrutar de \u00e9l, ni a quien desea desesperadamente sentirlo, ni a quienes le exigen que lo proporcione.<\/p>\n<p>La sensualidad es algo positivo, que genera placer a la mente, como tambi\u00e9n puede ser placentero tomar una copa de alguna bebida alcoh\u00f3lica, da placer a quien la toma, pero cuando se excede de la cantidad de copas, la mente pierde el control y hasta se obtiene resaca despu\u00e9s, pues sin la molestia de la resaca, pero si con la ansiedad que produce el deseo insatisfecho, es lo que provoca la sensualidad desmesurada.<\/p>\n<p>Ciertamente, en esta sociedad consumista se nos empuja al deseo desenfrenado, fabric\u00e1ndonos falsos deseos, para impulsar nuestro consumo desmesurado, en todo aquello que le pueda resultar lucrativo a quien trata de infundirnos el deseo.<\/p>\n<p>En esta sociedad consumista e injusta, llena de desigualdades, muchas personas se afanan por conseguir satisfacer sus sentidos a toda costa, pero a mas placeres disfrutan, mas placeres quieren (como el borracho, que a mas copas toma, mas necesita).<\/p>\n<p>Como dec\u00edamos antes, si tomamos una copa, nos permitimos el placer de saborearla y disfrutarla, cuando llevamos unas cuantas, simplemente bebemos, pero no nos enteramos de su sabor.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con la sensualidad, que el ansia de disfrutarla, de emborracharnos de su placer, simplemente no nos deja disfrutar de los peque\u00f1os detalles, los cuales son las maravillas, que nos perdemos buscando grandes placeres.<\/p>\n<p>El remedio para luchar con esa sensualidad desmesurada, seria intentar comprender mejor a los dem\u00e1s, en lugar de ser unos ego\u00edstas buscando \u00fanicamente el placer propio, aprender a valorar las peque\u00f1as cosas, utilizar nuestra conciencia para saber donde est\u00e1n nuestros l\u00edmites y d\u00f3nde empiezan los derechos de los dem\u00e1s, meditar e intentar comprender nuestras acciones y reacciones, as\u00ed como tambi\u00e9n intentar comprender como act\u00faan y reaccionan los que nos rodean.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en todo ocurre, los 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