{"id":888,"date":"2016-04-16T21:44:50","date_gmt":"2016-04-16T21:44:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=888"},"modified":"2016-04-16T21:44:50","modified_gmt":"2016-04-16T21:44:50","slug":"el-papa-viaja-a-lesbos-y-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2016\/04\/16\/el-papa-viaja-a-lesbos-y-que\/","title":{"rendered":"El Papa viaja a Lesbos, y \u00bfqu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><em><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2016\/04\/10603700_965979756824239_2865185317461383812_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-889\" title=\"10603700_965979756824239_2865185317461383812_n\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2016\/04\/10603700_965979756824239_2865185317461383812_n.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"125\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2016\/04\/10603700_965979756824239_2865185317461383812_n.jpg 960w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2016\/04\/10603700_965979756824239_2865185317461383812_n-300x126.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2016\/04\/10603700_965979756824239_2865185317461383812_n-768x322.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em><\/em><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>El Papa viaja a Lesbos, y \u00bfqu\u00e9? <\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Que el Papa viaja a Lesbos<\/em>, y \u00bfqu\u00e9? No hace mucho tiempo esta decisi\u00f3n hubiera impresionado dentro y fuera de la Iglesia, los <em>medios<\/em> se hubieran volcado sagaces sobre ella y la gente lo comentar\u00eda en el mercado como un imprevisto de la vida. Francisco es capaz de esto y mucho m\u00e1s, pero nuestra cultura de la comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea digiere las sorpresas con la misma facilidad que pasan las im\u00e1genes de un audiovisual. Ning\u00fan sufrimiento ajeno permanece m\u00e1s all\u00e1 de un instante en la retina ni nos conmueve despu\u00e9s de una primera impresi\u00f3n. Fil\u00f3sofos de reconocido prestigio han puesto el acento en un modo de vida que deposita <em>todo<\/em> en un lago cultural tan opaco como viscoso. Las ideas y los valores en discusi\u00f3n, los acontecimientos y hasta los sufrimientos de las personas, nada dura el tiempo suficiente para que nos estremezca y eche andar el proceso de la justicia y la solidaridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay muchos <em>motivos<\/em> para vivir con preocupaci\u00f3n la llegada masiva de <em>refugiados<\/em> y <em>migrantes obligados<\/em> hasta nuestros pa\u00edses, atravesando, nunca mejor dicho, desiertos y mares. Pero hay muchos otros para entenderlo y asumirlo como un reto indeclinable, un reto que no se puede echar a un lado y seguir a lo nuestro. Entre todos esos motivos, uno es fundamental para entrar en la consideraci\u00f3n de todos los dem\u00e1s. La <em>conmoci\u00f3n de entra\u00f1as<\/em> por el sufrimiento de millones de personas a las puertas de Europa, en una situaci\u00f3n general de necesidad extrema, no nos deja otra opci\u00f3n moral que una salida pol\u00edtica <em>solidaria en la justicia<\/em>. Y a esto va Francisco a la isla de Lesbos en su visita a los refugiados, a recordarle a Europa que esa gente son personas, que la inmensa mayor\u00eda de ellas est\u00e1n ah\u00ed por razones de extrema necesidad para ellos y sus hijos, y que Europa reconoce <em>un derecho internacional<\/em> que cumplir y unas obligaciones de <em>solidaridad<\/em> con las que interpretar ese derecho y las pol\u00edticas subsiguientes. Para entender a Francisco, es preciso reconocer que, por m\u00e1s fallos que tenga su Iglesia, y tiene muchos, este hombre y esta instituci\u00f3n exigen traer al centro de Europa, al coraz\u00f3n de sus pol\u00edticas y de los ciudadanos de Europa, la <em>conmoci\u00f3n de entra\u00f1as <\/em>por el sufrimiento de las v\u00edctimas en la que <em>arranca<\/em> una convivencia moral justa. En Francisco, su motivaci\u00f3n ha de ser religiosa, porque as\u00ed lo exige su fe cristiana, pero su fundamento no es menos laico, porque si no hay <em>conmoci\u00f3n absoluta de entra\u00f1as<\/em> en la gente, si no hay ruptura del coraz\u00f3n en cada uno de nosotros hasta decir indignados \u201cno hay derecho, no tenemos derecho\u201d a consentir esto, la convivencia democr\u00e1tica de Europa se asienta sobre el barro, la pol\u00edtica es incapaz de justicia, la justicia languidece como legalidad sin potencia moral, y la \u00e9tica de los derechos humanos es un <em>apartheid<\/em> para los pueblos de la Uni\u00f3n; y en cuanto se <em>encarece<\/em> la democracia, un artificio para las \u00e9lites que se parapetan en sus privilegios aprovechando el miedo de la gente a vivir de otro modo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es probable que la Europa pol\u00edtica busque apropiarse del viaje de Francisco a Grecia, es posible que hasta acuda a recibirlo al aeropuerto y lo acompa\u00f1e entre las islas, es posible que el ayer proscrito Tsipras, ma\u00f1ana sea nuestro embajador de circunstancias, es posible que los <em>medios<\/em> no acierten (o no les dejen) a leer el acontecimiento en toda su profundidad. \u00a0Pero siendo posible casi todo, y que todo muera en unas portadas al uso, los pueblos de Europa, y sus dirigentes en particular, tienen que entender que Francisco acude a Lesbos por la gente, por la dignidad de la gente sufriendo y sin futuro, y que la <em>conmoci\u00f3n<\/em> que esto provoca en las personas de bien, la <em>ruptura<\/em> que introduce echando a un lado todo lo dem\u00e1s en nuestras vidas, es lo que le mueve a realizar este ejercicio de \u00e9tica aplicada, escenificada al m\u00e1ximo nivel, y tan pobre o exitosa, al cabo, como las transformaciones sociales que provoque. Si la gente, mucha gente, lo asume como una experiencia de <em>ruptura<\/em> con el c\u00e1lculo pol\u00edtico y la indiferencia ante los sufrimientos ajenos, estamos reconstruyendo el ser moral de nuestro mundo en Europa, aunque rebajemos nuestro estatus econ\u00f3mico. (Y ni eso, con la oportunidad laboral que esta emigraci\u00f3n representa). Y de esto se trata, de que un gesto de <em>profeta <\/em>nos hable, mucho m\u00e1s que de pol\u00edtica, de la condici\u00f3n moral del ser humano, del ser o no ser de esta condici\u00f3n <em>en la capacidad de conmoci\u00f3n<\/em> de nuestras <em>entra\u00f1as<\/em> ante el sufrimiento ajeno; y, enseguida, de si <em>en esta experiencia<\/em> renace un movimiento social que <em>ve, valora y act\u00faa<\/em> pol\u00edticamente a favor de la justicia con los refugiados y migrantes pobres y, particularmente, con sus ni\u00f1os. Lo que vamos a hacer en concreto y con qu\u00e9 sacrificios viene despu\u00e9s en pol\u00edtica, de esto hay que hablar y exigirlo, pero la convicci\u00f3n de que <em>hemos de hacerlo<\/em> para vivir con dignidad \u00e9tica nosotros mismos, eso es as\u00ed. Y el Papa, l\u00f3gicamente, lo pretende. Si la pol\u00edtica europea es este juego de intereses electorales y los pueblos en buena medida se dejan arrastrar por el ego\u00edsmo y las llamadas <em>neonazis<\/em> a retener lo propio con alambradas, o por tratados de arrendamiento de la <em>represi\u00f3n<\/em> a los pa\u00edses del entorno y odas a la pureza cultural de la propia naci\u00f3n, todos entendemos que, en el fondo, se trata de defender un modo de vida\u00a0 cuyos valores, <em>sin el dinero<\/em>, ya no importan. Francisco va a Lesbos, y \u00bfqu\u00e9? Pues que la indignaci\u00f3n o conmoci\u00f3n radical de su persona por los sufrimientos de los refugiados pasa al <em>centro<\/em> de su <em>ver, valorar y actuar en el mundo<\/em>, y lo exige de los dem\u00e1s como indignaci\u00f3n moral y justicia social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>J. Ignacio Calleja <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Profesor de Moral Social Cristiana<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Vitoria-Gasteiz<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El Correo, 16 de abril de 2016<\/em><\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 El Papa viaja a Lesbos, y \u00bfqu\u00e9? \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que el Papa viaja a Lesbos, y \u00bfqu\u00e9? 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