{"id":832,"date":"2015-05-05T22:07:49","date_gmt":"2015-05-05T22:07:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=832"},"modified":"2015-05-05T22:07:49","modified_gmt":"2015-05-05T22:07:49","slug":"la-iglesia-espanola-vuelve-sobre-sus-pasos-ante-la-larga-crisis-economica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2015\/05\/05\/la-iglesia-espanola-vuelve-sobre-sus-pasos-ante-la-larga-crisis-economica\/","title":{"rendered":"La Iglesia espa\u00f1ola vuelve sobre sus pasos ante la larga crisis &#8220;econ\u00f3mica&#8221;"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/05\/bandeja-papa-720_560x280.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-833\" title=\"bandeja-papa-720_560x280\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/05\/bandeja-papa-720_560x280.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/05\/bandeja-papa-720_560x280.jpg 560w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/05\/bandeja-papa-720_560x280-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Para profundizar en <em>la Iglesia, servidora de los pobres<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>En realidad, esto que sigue es una lectura inicial de la Instrucci\u00f3n Pastoral<strong> <\/strong>de la<strong> <\/strong>CEE,<strong> <em>La Iglesia, servidora de los pobres<\/em> (abril de 2015<\/strong>), acogida con gran afecto y compartida muy de cerca. El lector ver\u00e1 si le aporto alguna clave de lectura que le resulte significativa <strong><em>para implicarse m\u00e1s en la evangelizaci\u00f3n social<\/em> y<\/strong>, en alg\u00fan caso<strong>, <em>para llevarla m\u00e1s all\u00e1 de sus actuales orillas<\/em>. <\/strong>As\u00ed entiendo yo el acoger una <em>ense\u00f1anza<\/em> <em>eclesial<\/em> con afecto. <strong><em>Veamos<\/em>:\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los <strong>nn 2-14<\/strong>, me parecen muy logrados en cuanto al tono moral y espiritual que adoptan; y me gusta la selecci\u00f3n de hechos que nos presentan para <strong><em>hacernos cargo, cargar y encargarnos de la realidad social<\/em><\/strong> que nos interpela. Pod\u00edan elegirse algunos otros, pero esta selecci\u00f3n est\u00e1 muy bien para lo que se pretende.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 15<\/strong>, los <strong><em>factores<\/em><\/strong> que <strong><em>explican<\/em><\/strong> esta situaci\u00f3n, dice: \u201c<strong>una crisis previa: &#8220;La negaci\u00f3n de la primac\u00eda del ser humano&#8221;<\/strong>, (y debi\u00f3 a\u00f1adir desde el enunciado \u201c<em>negaci\u00f3n<\/em> de la primac\u00eda del ser humano por una econom\u00eda del dinero a cualquier precio y, por ende, de la exclusi\u00f3n social de los sobrantes\u201d. Algo as\u00ed, explicar\u00eda mejor <em>la negaci\u00f3n del ser humano<\/em> pues, a secas, se presta a un uso et\u00e9reo del principio, aunque luego se explique sobradamente. Tanto m\u00e1s, cuanto que est\u00e1 muy extendida la idea de que \u201cla crisis es moral\u201d, dicho como un eslogan apol\u00edtico).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 16:<\/strong> Urge <strong>recuperar una econom\u00eda basada en la \u00e9tica y en el bien com\u00fan<\/strong>. (Lo de <strong><em>recuperar<\/em><\/strong> es optimista al mirar al pasado. El presente es tan negativo que estamos mitificando el pasado del capitalismo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 19:<\/strong> \u201cEntre nosotros, las <strong><em>causas<\/em><\/strong> de la actual situaci\u00f3n, seg\u00fan los expertos, son la <strong>explosi\u00f3n de la burbuja inmobiliaria, un endeudamiento excesivo<\/strong>,\u2026\u201d. (Comentario: Aqu\u00ed hab\u00eda que haber profundizado m\u00e1s en la <em>denuncia<\/em> de por qu\u00e9 esa burbuja y no dejarlo s\u00f3lo en un endeudamiento excesivo. Se ha querido evitar la discusi\u00f3n sobre las causas. Esto es muy benigno con los prestamistas de Europa y los Bancos espa\u00f1oles; muy benigno con los gestores de la pol\u00edtica espa\u00f1ola desde hace veinte a\u00f1os; muy benigno con el capitalismo de casino en cuanto tal. Queda muy corta la frase y se corresponde con el principio de las deudas se pagan. \u00bfS\u00ed? \u00bfTodas son justas? \u00bfNo hay que hablar de esto? \u00bfNo hab\u00eda posiciones de privilegio al conocer, al facilitar y al decidir? No es f\u00e1cil acordar las causas y su orden, lo reconozco).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 23<\/strong>: el concepto \u00e9tico de la dignidad humana, y a continuaci\u00f3n, la cita de los pobres, queda con un v\u00ednculo tenue, sin la fuerza \u00e9tica y pol\u00edtica que deber\u00eda tener aqu\u00ed, y que en otros momentos adquiere.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 26<\/strong>, el concepto de <strong><em>propiedad privada<\/em><\/strong> pod\u00eda cobrar m\u00e1s fuerza como problema social, al ser, hoy, propiedad privada capitalista, acumulada en pocas manos de un modo y cantidad tan incontrolables, que de facto hace inviable el uso justo de este derecho. Adem\u00e1s es el que m\u00e1s afecta a la Iglesia y al uso social de su patrimonio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los <strong>nn 27-30<\/strong>, muy bien haber presentado con esa fuerza <strong><em>la solidaridad, como alma de la justicia social<\/em><\/strong>, y cumplida la justicia, prolongada en el don y la comuni\u00f3n. Y algo obscura la cita de <strong><em>la caridad pol\u00edtica<\/em><\/strong> como forma excelsa de la caridad. Noble y atinada la conexi\u00f3n de la defensa de la vida (n 28) con la exigencia de una legislaci\u00f3n protectora de la infancia y la maternidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 31<\/strong>, muy bien la llamada de atenci\u00f3n para que el Estado no descargue su responsabilidad de justicia social en las instituciones privadas. Y debi\u00f3 tener m\u00e1s fuerza el contrapunto de que, por <em>solidaridad<\/em> con los m\u00e1s pobres, el Estado tiene que <strong><em>controlar<\/em><\/strong>\u00a0 la iniciativa civil de <strong><em>los m\u00e1s fuertes<\/em><\/strong> cuando, <em>con apariencia de libertad democr\u00e1tica y de empresa<\/em>, se hacen con un poder econ\u00f3mico o cultural omn\u00edmodo. \u00c9sta es en gran medida la situaci\u00f3n internacional y nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 32<\/strong>, muy bien la expresi\u00f3n de un trabajo <strong><em>digno y estable<\/em><\/strong>; ah\u00ed es nada, y como forma destacada de caridad y justicia social; yo hubiera dicho, como forma <strong><em>absolutamente primordial<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 33<\/strong>, al decir, \u201cEn la Palabra de Dios encontramos luz suficiente para ordenar las cuestiones sociales\u201d, se entiende, pero lo de <strong><em>suficiente<\/em><\/strong> suena pretencioso sin a\u00f1adir en qu\u00e9 plano se mueve esta convicci\u00f3n. Los de las ciencias sociales pueden pensar que competimos en el mismo plano. Trenzados, s\u00ed, el mismo, no. Y muy bien decir que \u201cla Iglesia es Caridad\u201d como su Cristo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 34,<\/strong> al apelar a la <strong><em>conversi\u00f3n<\/em><\/strong>, la idea deber\u00eda estar m\u00e1s expresada desde la primera l\u00ednea como <em>conversi\u00f3n<\/em> al Evangelio del Reino, Buena Noticia de la Salvaci\u00f3n para los pobres, y por ellos, para todos. La palabra <strong><em>conversi\u00f3n<\/em><\/strong>, a secas, se presta a usos muy espiritualizantes y tarda en conectarse a Dios y a Cristo <em>por<\/em> los pobres y a \u00e9stos, desde ese Dios <strong><em>samaritano, vaciado de s\u00ed, crucificado, y ahora s\u00ed, resucitado<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 35<\/strong>, \u201cEl servicio privilegiado a los pobres est\u00e1 en el coraz\u00f3n del Evangelio\u2026 no s\u00f3lo como destinatarios\u2026 sino como <strong><em>configuradores<\/em><\/strong> de nuestro ser y nuestro hacer\u201d. Am\u00e9n. \u00bfC\u00f3mo decirlo mejor?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 36<\/strong>, muy lograda y directa la teolog\u00eda del Dios cristiano para fundar en su Amor la vida cristiana, y el v\u00ednculo indisoluble y \u00fanico de vida activa y contemplativa, de <strong><em>m\u00edstica y pol\u00edtica<\/em><\/strong>: evangelizadores con Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el <strong>n 38<\/strong> prosigue con acierto y gusto exquisito la espiritualidad trinitaria del compromiso cristiano de la caridad y su conexi\u00f3n absoluta con la Eucarist\u00eda. Hermoso pasaje, y denso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los <strong>nn 39-40<\/strong>, \u201cEntre la evangelizaci\u00f3n y la promoci\u00f3n humana existen lazos muy fuertes\u201d, un lugar cl\u00e1sico en la teolog\u00eda de la caridad\u2026 El compromiso social en la Iglesia no es algo secundario u opcional sino algo que le es consustancial y pertenece a su propia naturaleza y misi\u00f3n\u201d. Mil veces repetido y poco a poco, aceptado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los <strong>nn 41-45<\/strong>, \u201cporque la Iglesia existe para evangelizar\u2026 y Si Dios es amor, <strong><em>el lenguaje que mejor evangeliza es el del amor<\/em><\/strong>\u2026 No podemos olvidar que la Iglesia existe, como Jes\u00fas, para evangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos y que, evangelizar en el campo social, es trabajar por la justicia y denunciar la injusticia. Nuestra caridad no puede ser meramente paliativa, debe de ser preventiva, curativa y propositiva\u2026El <strong><em>acompa\u00f1amiento<\/em><\/strong> es otra forma muy v\u00e1lida de presentar el Evangelio\u2026 y el recto ejercicio de la funci\u00f3n p\u00fablica representa una forma exquisita de caridad,<strong> <\/strong>\u2026 y, as\u00ed, en el modo justo de gobernar, en la promoci\u00f3n de pol\u00edticas fiscales equitativas, en propiciar las reformas necesarias para una razonable distribuci\u00f3n de los bienes, en la efectiva supervisi\u00f3n de las instituciones bancarias, en la humanizaci\u00f3n del trabajo industrial, en la regulaci\u00f3n de los flujos migratorios, en la salvaguardia del medioambiente, en la universalizaci\u00f3n de la sanidad y la educaci\u00f3n\u2026 Tenemos, adem\u00e1s, el<strong> reto de ejercer una caridad m\u00e1s prof\u00e9tica<\/strong>. No podemos callar cuando no se reconocen ni respetan los derechos de las personas, cuando se permite que los seres humanos no vivan con la dignidad que merecen\u2026 La caridad social nos urge a buscar <strong>propuestas alternativas al actual modo de producir, de consumir y de vivir<\/strong>. (<em>Comentario<\/em>: A mi juicio, una parte muy lograda en la concreci\u00f3n de la caridad interpersonal y social o lucha por la justicia).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en el <strong>n 47:<\/strong> \u201cEl <strong>acompa\u00f1amiento a las personas es b\u00e1sico en nuestra acci\u00f3n caritativa<\/strong>. Es necesario &#8220;estar con&#8221; los pobres &#8211; <strong>hacer el camino con ellos<\/strong>&#8211; y no limitarnos <strong><em>a &#8220;dar a&#8221;\u2026<\/em><\/strong> Ya no se trata s\u00f3lo de asistir y dar desde fuera, sino de <strong>participar en sus problemas y tratar de solucionarlos desde dentro<\/strong>. (Es un rosario de perlas pr\u00e1cticas, \u00bfqu\u00e9 decir?).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en el <strong>n 48<\/strong>: \u201c<strong>La pobreza no es consecuencia de un fatalismo inexorable, tiene causas responsables<\/strong>. <strong>Detr\u00e1s de ella hay mecanismos econ\u00f3micos, financieros, sociales, pol\u00edticos&#8230; nacionales e internacionales\u2026 Los principales obst\u00e1culos para conseguirlo (removerlos) no son t\u00e9cnicos, sino econ\u00f3micos y pol\u00edticos<\/strong>\u201d. (Aqu\u00ed el texto est\u00e1 siguiendo la <em>Evangelii gaudium<\/em> de Francisco, y por eso mismo, es m\u00e1s directo en el juicio moral de las estructuras econ\u00f3micas de pecado; m\u00e1s directo con la perversi\u00f3n de las estructuras capitalistas que en otros pasajes).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en <strong>el n 49<\/strong>, para eliminar esas causas estructurales de las pobrezas, hay <strong><em>objetivos<\/em><\/strong> ya factibles e irrenunciables, como crear empleo digno, mantener y mejorar el Estado de Bienestar, la responsabilidad social de los mercados, el protagonismo de la sociedad civil y un Pacto Social contra la pobreza, aunando los esfuerzos de los poderes p\u00fablicos y de la sociedad civil, las actitudes de vida m\u00e1s austeras y modelos de consumo m\u00e1s sostenibles, iniciativas de econom\u00eda social y de comuni\u00f3n, el cuidado de la cooperaci\u00f3n internacional y formaci\u00f3n de la conciencia socio-pol\u00edtica. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: Es una buena relaci\u00f3n de lugares sociales para mejorar nuestra convivencia, pero <em>en t\u00e9rminos de cambio de modelo social<\/em>, de superaci\u00f3n de las causas estructurales de la pobreza, es <em>posibilista<\/em>. Es como si el texto echara el freno pol\u00edtico, finalmente; tambi\u00e9n digo que m\u00e1s por sentido com\u00fan que por temor pol\u00edtico partidista; as\u00ed lo creo; al final, la gente de Iglesia tenemos este punto insuperable de contenci\u00f3n pol\u00edtica, y m\u00e1s todav\u00eda, si un Episcopado lo refrenda. El paso dado, de todos modos, es muy importante).<strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y prosigue, <\/strong>\u201cEs preciso superar el actual modelo de desarrollo y plantear alternativas v\u00e1lidas sin caer en populismos est\u00e9riles\u201d (n 52). (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: A este gran objetivo de fondo quieren apuntar esas medidas reci\u00e9n citadas. Debi\u00f3 reconocerse que son dos caminos de no f\u00e1cil encuentro y que casi siempre siguen cursos pol\u00edticos paralelos. La misma cr\u00edtica del <em>crecimiento<\/em> debi\u00f3 tener en cuenta que un modelo social m\u00e1s justo, hoy y para todos, seguramente tiene que pensarse en clave de <em>decrecimiento<\/em> y <em>postcapitalista<\/em> en cuanto al alcance que en \u00e9ste tiene ya la propiedad privada financiera, y la propiedad privada en cuanto tal; no tiene por qu\u00e9 significar lo mismo que negar la libre empresa y la competencia de mercado; mercado libre, seg\u00fan su alcance efectivo, <em>s\u00ed<\/em>; sociedad sometida a los mercados, <em>no<\/em>).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y a\u00f1ade, \u201cEs preciso <strong>dar paso a una econom\u00eda de comuni\u00f3n,<\/strong> a <strong>experiencias de econom\u00eda social<\/strong> que favorezcan el acceso a los bienes y a un reparto m\u00e1s justo de los recurso\u201d, dice el n 53, siguiendo a la <em>Caritas in veritate<\/em>. (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: L\u00f3gico que se cite, pero ver ah\u00ed una alternativa, cuesta; no es un camino despreciable, todo suma, pero cuesta como alternativa social).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y la caridad, toda ella, la interpersonal y la social, es y ha de ser obra al cuidado y responsabilidad de toda la comunidad eclesial (n 54), con todo el apoyo y cuidado, en formaci\u00f3n y espiritualidad, que este voluntariado social requiere (n 55) (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: Apuntes tan cl\u00e1sicos como necesarios y acertados). Dando <em>prioridad<\/em> absoluta a los <em>procesos<\/em> que crecen con cercan\u00eda y ternura hacia los pobres, y con dedicaci\u00f3n y tiempo de los protagonistas para incluir a todos y cambiar a fondo la realidad (n 58). (\u00bfC\u00f3mo no compartirlo?).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y por fin, el <strong>n 50<\/strong>: la vida y la familia constituyen los pilares fundamentales y bienes inmateriales supremos de la vida social. (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: L\u00f3gica esta reflexi\u00f3n, despu\u00e9s de lo que se ha dicho sobre el ser humano y la dignidad que corresponde ver respetada y cumplida en todos). \u201cNos preocupan las desigualdades que sufren las mujeres en el \u00e1mbito familiar, laboral y social\u2026 Nuestras instituciones sociales deben movilizarse para asistir, acompa\u00f1ar y ofrecer respuestas suficientes a las mujeres que se encuentran en estas dif\u00edciles situaciones\u201d (con tentaci\u00f3n de abortar). (<strong><em>Comentario<\/em><\/strong>: Bien tratado el problema, con cercan\u00eda y auto-implicaci\u00f3n).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y conclusi\u00f3n, <strong>n 56<\/strong>, el genial y necesario, \u201cpedimos <strong>perd\u00f3n<\/strong> por los momentos en qu<strong>e no hemos sabido responder con prontitud a los clamores de los m\u00e1s fr\u00e1giles y necesitados\u2026 Las v\u00edctimas de esta situaci\u00f3n social sois nuestros predilectos<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed de \u201c<em>pedag\u00f3gica<\/em>\u201d, por compa\u00f1era de lectura, es mi aportaci\u00f3n a esta Instrucci\u00f3n Pastoral, <em>La Iglesia, servidora de los pobres<\/em>. Dejo al lector de estas notas que saque sus consecuencias. No es dif\u00edcil.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Buen camino a todos en este <em>hacerse cargo, cargar y encargarse de la vida digna de todos,<\/em> <em>desde los m\u00e1s pobres y desvalidos del mundo<\/em>. <strong><em>As\u00ed es Dios<\/em><\/strong>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Para profundizar en la Iglesia, servidora de los pobres \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En realidad, esto que sigue es una lectura inicial de la Instrucci\u00f3n Pastoral de la CEE, La Iglesia, servidora de los pobres (abril de 2015), acogida con gran afecto y compartida muy de cerca. El lector ver\u00e1 si le aporto alguna clave de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":56,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/832"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/56"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=832"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/832\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}