{"id":826,"date":"2015-03-06T12:07:59","date_gmt":"2015-03-06T12:07:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=826"},"modified":"2015-03-06T12:07:59","modified_gmt":"2015-03-06T12:07:59","slug":"construir-un-pueblo-para-la-reconciliacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2015\/03\/06\/construir-un-pueblo-para-la-reconciliacion\/","title":{"rendered":"Construir un pueblo para la reconciliaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-827\" title=\"Navaridas1 copia - copia\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia.jpg 3328w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia-300x198.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia-768x506.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2015\/03\/Navaridas1-copia-copia-1024x674.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><em>Construir un pueblo para la reconciliaci\u00f3n social<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por casualidad rele\u00eda yo estos d\u00edas <em>La Alegr\u00eda del Evangelio<\/em> (EG) de Francisco y me topaba con unos pasajes de gran valor para la <em>justicia<\/em> y la <em>reconciliaci\u00f3n<\/em> de una sociedad como la nuestra. La <em>EG<\/em> presenta <em>la paz social<\/em> de manera muy <em>tangible<\/em>, es decir, como <em>justicia <\/em>en la distribuci\u00f3n de la renta, como inclusi\u00f3n social de los pobres y como respeto de los derechos humanos de todos (n 218). No es la <em>paz<\/em>, por tanto y sin m\u00e1s, la ausencia de guerra y violencia en la ciudad, sino el fruto social que nace de un orden social <em>justo<\/em>, es decir, el que realiza el bien com\u00fan de un <em>pueblo<\/em> y de todos los <em>pueblos<\/em> juntos (n 220).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y aqu\u00ed un aspecto muy curioso que he conocido hace poco y que procede de la llamada <em>Teolog\u00eda argentina del Pueblo<\/em>. En esta corriente, el <em>pueblo<\/em> es una <em>construcci\u00f3n<\/em> de los <em>ciudadanos<\/em> que se responsabilizan de su futuro para no vivir sometidos a la manipulaci\u00f3n de las <em>\u00e9lites<\/em>; cada persona tiene que trabajar con los dem\u00e1s para <em>construir<\/em> un <em>pueblo<\/em> en <em>justicia y paz<\/em>, lo cual es m\u00e1s que coincidir o estar al lado de otros: es articular \u201c<em>una cultura del encuentro<\/em>\u201d que sustente, a la vez, la justicia social y la leg\u00edtima diversidad (n 220).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Crear pueblo y pueblos, <\/em>en <em>justa<\/em> y multiforme armon\u00eda, con base en la dignidad humana, tiene un proceder peculiar: frente a la prisa y el r\u00e9dito pol\u00edtico f\u00e1cil, la paciencia, el discernimiento, la dedicaci\u00f3n y la generosidad. El <em>conflicto<\/em> es y ser\u00e1 una realidad social, pero el <em>pueblo<\/em> lo puede transformar en un estadio social nuevo; porque hablamos de <em>tensiones bipolares<\/em> y no de contradicciones absolutas (n 221); las <em>tensiones bipolares<\/em> exigen una lucha social que recupera al <em>antipueblo<\/em>; las contradicciones absolutas e insuperables piensan en su <em>aniquilaci\u00f3n<\/em> (ibid); eso s\u00ed, superar el conflicto requiere de personas muy generosas que, al sufrirlo, lo transforman en el eslab\u00f3n de una realidad social <em>nueva<\/em> (n 227). Cada generaci\u00f3n lo debe intentar para su tiempo y circunstancias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la fe, por el <em>Esp\u00edritu<\/em> de las <em>bienaventuranzas<\/em>, es posible \u201cuna diversidad reconciliada\u201d (n 230); en la sociedad pol\u00edtica, por la cultura moral del encuentro, tambi\u00e9n; hace falta <em>gente o pueblo<\/em> que coloque, por delante de toda ideolog\u00eda y pol\u00edtica <em>absolutizadas<\/em>, la memoria, la equidad y la compasi\u00f3n para con las <em>v\u00edctimas<\/em>; las del terrorismo y las de toda injusticia social; las <em>v\u00edctimas<\/em> de ayer, de hoy y de ma\u00f1ana. Sin compararlas, sin compensarlas, sin olvidarlas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Construir un pueblo para la reconciliaci\u00f3n social &nbsp; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por casualidad rele\u00eda yo estos d\u00edas La Alegr\u00eda del Evangelio (EG) de Francisco y me topaba con unos pasajes de gran valor para la justicia y la reconciliaci\u00f3n de una sociedad como la nuestra. 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