{"id":697,"date":"2013-11-30T05:36:20","date_gmt":"2013-11-30T05:36:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=697"},"modified":"2013-11-30T05:36:20","modified_gmt":"2013-11-30T05:36:20","slug":"francisco-con-los-pobres-a-fondo-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2013\/11\/30\/francisco-con-los-pobres-a-fondo-perdido\/","title":{"rendered":"Francisco: con los pobres, a fondo perdido"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/11\/59377331.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/11\/59377331.jpg\" alt=\"\" title=\"59377331\" width=\"240\" height=\"139\" class=\"alignleft size-full wp-image-698\" \/><\/a><\/p>\n<p>Francisco: con los pobres, a fondo perdido<\/p>\n<p>\tLos primeros comentarios de urgencia sobre la Evangelii gaudium (EG) de Francisco se est\u00e1n haciendo esperar. Fuera de la Iglesia, &#8211; en los medios de comunicaci\u00f3n de masas -, s\u00ed hay revuelo del liberalismo econ\u00f3mico doctrinal frente a la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica, pero en el seno de la comunidad cristiana la digesti\u00f3n inicial est\u00e1 siendo lenta. Se trata de un texto largo, &#8211; (unas 140 p\u00e1ginas) -, que merece un an\u00e1lisis ponderado. Tambi\u00e9n puede ser que haya descolocado a muchos. Creo que esta raz\u00f3n es la m\u00e1s probable.  <\/p>\n<p>No conviene precipitarse y espero no faltar a este prudente consejo. Comparto sin m\u00e1s una primera impresi\u00f3n que la lectura del texto me ha causado. Como alguna vez he dicho, tengo esta man\u00eda de comentar de inicio y sin mayor pretensi\u00f3n acad\u00e9mica, los documentos eclesiales de especial relevancia. Nada que pueda durar; simplemente un texto que se suma a un di\u00e1logo pastoral que ir\u00e1 ganando importancia.<\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 repitiendo que el texto es largo; yo considero que demasiado. El Papa lo advierte y pide comprensi\u00f3n. La tiene.<\/p>\n<p>Muy importante, por clara y sentida, la modestia magisterial con que ofrece toda su ense\u00f1anza y la advertencia del riesgo que quiere correr en las concreciones. En el caso de la dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n, destaca su encomienda a Octogesima adveniens 4, la Carta Apost\u00f3lica de Pablo VI, casi olvidada en la \u00faltima DSI por considerarse \u201cpoco doctrinal\u201d.  <\/p>\n<p>Por otra parte, la exhortaci\u00f3n se lee bien, incluso muy bien. Es f\u00e1cil. Solo hay un pasaje que me sorprende por innecesariamente complejo; son los n\u00fameros 221 a 237, donde el Papa desarrolla cuatro principios sobre el bien com\u00fan y la paz social. Por supuesto, me puedo equivocar y no dar el valor requerido en una primera lectura al modo de esa disquisici\u00f3n. No al fondo, sino a la forma elegida. Rompe con el estilo di\u00e1fano del conjunto. La propia formulaci\u00f3n del cuarto principio, &#8211; son cuatro los que all\u00ed se muestran -, bajo el t\u00edtulo el todo es superior a la parte, es delicada. No veo que el texto requiera ese grado de abstracci\u00f3n. <\/p>\n<p>La Exhortaci\u00f3n est\u00e1 escrita por alguien que ha vivido en la Iglesia desde muy adentro y ha pasado por todas las situaciones desde muy abajo. \u00c9l es Francisco, &#8211; por supuesto -, recontando toda su experiencia pastoral en la evangelizaci\u00f3n, y entresacando punto por punto las mil tentaciones y dificultades que la mayor\u00eda de los cristianos hemos tenido. El estilo es pormenorizado por dem\u00e1s, y el resultado, extraordinariamente directo, fraternal y exigente. Sorprende mucho que se adentre con tanto detalle en algunos contenidos; por ejemplo, en la homil\u00eda (nn 135-144). La verdad que no me imaginaba al Papa dando pautas tan precisas sobre esa u otra mediaci\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>La Exhortaci\u00f3n refleja desde luego la voluntad de Francisco de impulsar un cambio muy profundo en la Iglesia. Est\u00e1 convencido de que ese cambio tiene que venir por la conversi\u00f3n de todos los cristianos, &#8211; y particularmente, de los Obispos, sacerdotes y consagrados -, al Amor de Dios en Cristo, y esto no puede sino generar actitudes y comportamientos de caridad, justicia y libertad, pr\u00e1cticamente alternativos a los que hoy tenemos. En concreto, esa conversi\u00f3n se traduce de mil modos para el anuncio de la fe y para la celebraci\u00f3n de la fe, pero sobro todo, se traduce en una entrega rotunda, afectiva y efectiva de la Iglesia a los pobres. <\/p>\n<p>En cuanto a la caridad y el compromiso por la justicia con los pobres, para Francisco, no hay trampa ni cart\u00f3n. Los pobres son su obsesi\u00f3n porque lo son para el Evangelio de Dios, Jesucristo. Francisco no admite espiritualizaciones de la realidad de los pobres que evite hablar que se trata de excluidos sociales; ni admite solidaridades que no se traduzcan en ser pueblo-gente con los m\u00e1s vulnerables y d\u00e9biles de cada lugar; se trata de vivir con ellos y como ellos, amarlos con la hondura de Jes\u00fas, y empe\u00f1arse en su inclusi\u00f3n social contra la inequidad estructural que los margina y excluye.    <\/p>\n<p>Si la Iglesia, si los cristianos todos, &#8211; si los evangelizadores m\u00e1s cualificados -, no aciertan a coger esta preferencia existencial y teologal, moral y pol\u00edtica, tambi\u00e9n -, no hay evangelizaci\u00f3n cristiana, ni futuro eclesial que merezca la pena. El futuro es un ir tirando. La radicalidad de la Exhortaci\u00f3n en esta condici\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n, &#8211; desde, con y para los pobres -, es tan rotunda que yo no me la esperaba. En este aspecto tan fundamental, no me extra\u00f1a que buena parte del Episcopado, &#8211; y de la Iglesia -, est\u00e9 tiritando de v\u00e9rtigo \u00e9tico y teologal. (Estemos).<\/p>\n<p>El Papa creo que espera que esta conversi\u00f3n de todos a los pobres, &#8211; y por tanto, al Dios que tanto los ama en Cristo -, signifique una posibilidad cierta de reforma de la Iglesia en sus estructuras de gobierno y decisi\u00f3n, y esto en todos los niveles. Entiendo que esto es lo que insin\u00faa en algunos momentos, y que esta confianza es la que le mueve. Puede que excesiva. No lo s\u00e9. <\/p>\n<p>Los pobres son ante todo personas, pueblo, gente, &#8211; no un concepto social abstracto, ni espiritual siquiera -; personas en situaciones imposibles por injustas y extremas, a manos de otros m\u00e1s poderosos; son pueblo; son \u201cla gente\u201d. Y los pobres son estructuras que los excluyen y marginan. No hay remedio para ellos sin amor, ni lo hay sin transformaci\u00f3n de las causas ideol\u00f3gicas y materiales de esa inequidad. Una palabra mil veces repetida.<\/p>\n<p>La Iglesia al evangelizar, &#8211; socialmente hablando -, tiene que denunciar, consolar y ayudar, promover y restaurar y, finalmente, transformar estructuras. Ella tiene que dar con formas de hacerlo sin convertirse en un Estado. Francisco parece saber c\u00f3mo. (De hecho, lo intenta desde Roma desde el primer d\u00eda. Pienso en Siria, y en Lampedusa, y pienso en los m\u00e1s diversos lugares donde est\u00e1 interviniendo).<\/p>\n<p>A la evangelizaci\u00f3n en su dimensi\u00f3n social, le importa ante todo, lograr la equidad social y la inclusi\u00f3n de los pobres. Pero hoy por hoy es imposible. El sistema social y econ\u00f3mico es injusto en su ra\u00edz antropol\u00f3gica, en su ra\u00edz \u00e9tica y en su ra\u00edz material. Materialmente, hay unas estructuras sociales en las que cristaliza el pecado social y que provocan inequidad social y exclusi\u00f3n de los pobres. Destacan en ellas, la libertad absoluta de los mercados y la especulaci\u00f3n financiera. Ideol\u00f3gicamente, esas estructuras se sostienen en una falsa concepci\u00f3n del crecimiento que por derrame o desbordamiento acabar\u00e1 con la pobreza; y, \u00e9ticamente, esas estructuras se sostienen en la idolatr\u00eda del dinero y sus derechos absolutos. El efecto final es que la persona en cuanto tal ha desaparecido, los pobres son excluidos, y pueblos enteros pasan a la situaci\u00f3n de superfluos (nn 54-59 y 202):<br \/>\n\u201cMientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonom\u00eda absoluta de los mercados y de la especulaci\u00f3n financiera, y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolver\u00e1n los problemas del mundo y en definitiva ning\u00fan problema. La inequidad es (la) ra\u00edz de los males sociales\u201d (n 202). De su superaci\u00f3n deriva la posibilidad cierta de la paz social.<\/p>\n<p>La evangelizaci\u00f3n requiere del Esp\u00edritu, y requiere \u201cesp\u00edritu\u201d. De otro modo, cada uno va a remolque de sus c\u00e1lculos, opciones y temores personales. Nada que pueda durar ni cautivar a nadie. <\/p>\n<p>La evangelizaci\u00f3n es un don de Dios a la humanidad; no hay por qu\u00e9 esconderse o vivir en el temor por la cultura y el mundo modernizantes. La gente conecta muy bien con el mensaje de misericordia, alegr\u00eda y justicia que la fe propone. <\/p>\n<p>Concluyo: es evidente que he retenido ante todo la dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n. Cualquiera entender\u00e1 que si trabajo ese \u00e1mbito teol\u00f3gico y pastoral, me haya interesado por \u00e9l. Pero no es tan casual. La exhortaci\u00f3n tiene la marca de la justicia social, &#8211; de la equidad social -, para con los pobres, &#8211; sacramento de la fe -, en toda su extensi\u00f3n. No estoy forzando el texto. Francisco la lleva tan lejos y es tan claro, que a veces me ha parecido un an\u00e1lisis social demasiado seguro para ser un texto del Papa, pero me alegro de que sea m\u00e1s clarividente que yo, y m\u00e1s osado. Ya ha dicho que no hace teor\u00eda social. Me gusta que el Papa me desborde. Puede que sus pr\u00e1cticas p\u00fablicas y eclesiales subsiguientes me sepan a poco. Pero, s\u00ed, &#8211; como dice -, \u201clos pobres nos evangelizan -.<\/p>\n<p>(Solo hay un n\u00famero sobre los pobres, el 200, que chirr\u00eda un tanto en el conjunto; el lector ver\u00e1 por qu\u00e9; no es que sobre, sino que llama la atenci\u00f3n el acento que toma. Por el contrario, &#8211; otra observaci\u00f3n -, Francisco solo una vez utiliza el concepto ley natural y es de pasada. Y otra m\u00e1s, las citas de Benedicto XVI, &#8211; un Papa por el que siento todo respeto -, son bastantes, pero todas ellas de escaso valor ideol\u00f3gico. Lo mismo sucede con las de Juan Pablo II. Esto habr\u00e1 que verificarlo m\u00e1s despacio. Son detalles). <\/p>\n<p>Por otro lado, la sorpresa ha sido muy grande. Al final del S\u00ednodo sobre la Evangelizaci\u00f3n, un Obispo que particip\u00f3 de lleno en el Aula, me reconoci\u00f3 que la clave social de la evangelizaci\u00f3n apenas se hab\u00eda considerado. La propia C\u00e1ritas sinti\u00f3 que su aportaci\u00f3n doctrinal apenas hab\u00eda resonado en el documento final. Francisco le ha dado un vuelco a esto. Son palabras, es verdad, pero aqu\u00ed hay una intenci\u00f3n de fondo que vamos a ver si la Iglesia Cat\u00f3lica lo puede digerir. No es lo que vayan a cambiar algunas normas de la Iglesia, &#8211; especialmente, en cuanto a la mujer en la Iglesia y en cuanto a la Comuni\u00f3n Eucar\u00edstica -, es que la opci\u00f3n de fondo va en serio, y alguien tiene que ceder y mucho, si esto va a salir adelante. \u00bfHabr\u00e1 tiempo? \u00bfLo asumir\u00e1 la Iglesia de hoy y de pasado ma\u00f1ana, cuando Francisco no est\u00e9? \u00bfPodr\u00e1 \u00e9l mismo imprimir este \u201cesp\u00edritu\u201d en Roma y las iglesias locales? \u00bfSe echar\u00e1 a un lado mucha gente que en la Iglesia ha pretendido una noci\u00f3n pastoral y social muy distinta, por no decir contraria? \u00bfEstamos en condiciones muchos cristianos de flexibilizar nuestra mente y h\u00e1bitos a estas llamadas?<\/p>\n<p>Espero. Conf\u00edo. Me sumo en todo lo que pueda. <\/p>\n<p>J. Ignacio Calleja<br \/>\nVitoria-Gasteiz<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco: con los pobres, a fondo perdido Los primeros comentarios de urgencia sobre la Evangelii gaudium (EG) de Francisco se est\u00e1n haciendo esperar. 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