{"id":641,"date":"2013-05-23T14:35:52","date_gmt":"2013-05-23T14:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/?p=641"},"modified":"2013-05-23T14:35:52","modified_gmt":"2013-05-23T14:35:52","slug":"cristianos-y-anticapitalistas-como-no","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/jignaciocalleja\/2013\/05\/23\/cristianos-y-anticapitalistas-como-no\/","title":{"rendered":"Cristianos y anticapitalistas, \u00bfc\u00f3mo no?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/thumbsex.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/jignaciocalleja\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2013\/05\/thumbsex.jpg\" alt=\"\" title=\"thumbsex\" width=\"194\" height=\"300\" class=\"alignright size-medium wp-image-642\" \/><\/a><\/p>\n<p>Leyendo a cristianos y cristianas que admiro, me acerco con gusto a sus palabras m\u00e1s interpelantes, y a fe que proponen una denuncia de la realidad social muy viva y clara. Por su fondo espiritual y evang\u00e9lico, y por su forma directa y comprometida, est\u00e1n resonando voces de calidad en el catolicismo social espa\u00f1ol. Vienen de la tercera o cuarta fila, incluso de las filas del fondo, &#8211; casi nunca de la primera -, pero llegan n\u00edtidas y cada vez m\u00e1s directas. Ante ellas me encuentro conmovido e interpelado, y casi siempre socialmente superado. Lo digo como es, porque tengo ojos para mirar y ver. No me preocupa no ser el primero en la frontera social, sino no estar a tiempo y con alguna eficacia donde las v\u00edctimas nos reclaman. <\/p>\n<p>Con \u00e1nimo de sumar e impulsar este di\u00e1logo moral y social en la Iglesia, me pregunto muchas veces, &#8211; y lo reproduzco aqu\u00ed -, por qu\u00e9 defiendo un cierto liberalismo social o un cierto socialismo liberal, &#8211; seg\u00fan se mire la idea-, como propuesta todav\u00eda digna para una vida p\u00fablica justa; por qu\u00e9 mantengo esta idea si hay otras por lo menos igual de leg\u00edtimas en el cristianismo, y desde luego m\u00e1s contundentes contra la injusticia capitalista y con las v\u00edctimas. <\/p>\n<p>Y, sin embargo, la veo como una propuesta social necesaria; ciertamente, de paso hacia otras m\u00e1s radicales, pero un escal\u00f3n necesario en la historia real de nuestros pueblos. Y mi raz\u00f3n, la muestro desde el principio. Doy mucha importancia a ir de la mano en lo social con los m\u00e1s posibles y, por tanto, facilitando tejer redes de caridad social y alianzas de justicia social con ellos. Pienso en los cristinos, pero vale igualmente para la sociedad civil. En el fondo, se trata de no romper demasiado pronto con casi todos, &#8211; de convertirlos por casi nada en nuestros enemigos sociales, por causa de la m\u00ednima diferencia cristiana o laica -, y as\u00ed hacer imposible una mayor\u00eda social por los derechos de los m\u00e1s pobres del mundo. Hablo de una ortodoxia flexible y sabia en la vida civil, y tambien en la lucha social de los cristianos: en su caridad y en su compromiso por la justicia. Avanzar siempre con los m\u00e1s posibles, ya que no con todos, \u00a1ojo!, porque no pocos son irrecuperables en su riqueza y poder. Para ellos, convertirse es transformar su existencia material y pol\u00edtica a la justicia. <\/p>\n<p>Una y otra vez repienso con inquietud esta opci\u00f3n social tan prudente, &#8211; lo repito -, al ver que en la vida cotidiana se multiplican las razones que exigir\u00edan prima facie alternativas pol\u00edticas y sociales m\u00e1s rotundas e inmediatas en su identidad transformadora. Por tales razones, pienso en la crisis general del capitalismo neoliberal, anclado a una l\u00f3gica economicista e instrumental en todas las direcciones y fines; y pienso en todas las v\u00edctimas que esta econom\u00eda neoliberal provoca con su gesti\u00f3n economicida y sin remedio en los diversos pueblos de la tierra; y pienso en las v\u00edctimas de tantos lugares cuya situaci\u00f3n s\u00f3lo entendemos cuando somos nosotros quienes la padecemos; y recuerdo a los adalides del pensamiento social cristiano, &#8211; al modo de Ricardo Alberdi -, que mostraron muy bien, &#8211; y lo comparto -, por qu\u00e9 el capitalismo es incompatible con el cristianismo; como moral y como religi\u00f3n, el cristianismo es incompatible con el capitalismo real e hist\u00f3rico, &#8211; dec\u00eda Alberdi -, porque obedece a una l\u00f3gica tan clara como inevitable: la que persigue el m\u00e1ximo beneficio monetario posible y su privatizaci\u00f3n extrema por pocos frente a casi todos; y, adem\u00e1s, \u00a1a cualquier precio!; lo que dictan los mercados de dinero, frente a las personas, las culturas, la tierra y la familia humana, &#8211; decimos hoy -. Es la cosificaci\u00f3n de la vida social y de las personas, y de ese modo, &#8211; cabe concluir -, es imposible hacer comunidad, proponerse la justicia, y creer en Dios. El Dinero es Dios de s\u00ed mismo, y no admite a ning\u00fan otro a su lado, &#8211; suger\u00eda tambi\u00e9n Ricardo Alberdi -. Merece la pena volver sobre sus textos y ver c\u00f3mo trataba la cuesti\u00f3n del capitalismo de un modo que parec\u00eda extra\u00f1o a la ciencia econ\u00f3mica, \u201crazones cristianas para el rechazo del capitalismo\u201d; reley\u00e9ndolos, uno comprende qu\u00e9 hay al fondo del \u00fanico capitalismo realmente existente. <\/p>\n<p>Todos sabemos que la doctrina social de la Iglesia a menudo ha desarrollado la idea de diferenciar capitalismos y capitalismos, para decir que alguno s\u00ed es compatible con el cristianismo. Cuando la m\u00e1s reciente ense\u00f1anza social de la Iglesia ha querido decir cu\u00e1l s\u00ed y cu\u00e1l no, &#8211; al describirlos -, \u00bfqu\u00e9 ha ocurrido? Que ese capitalismo que puede ser compatible, &#8211; si por capitalismo entendemos\u2026 pero si por capitalismo entendemos -, no existe, ni ha existido, y para existir en el futuro, exige un control social de la Propiedad, del Mercado, del Estado y de la Informaci\u00f3n, que ya es otra cosa que el capitalismo. No s\u00e9 cual, &#8211; yo lo llamo, liberalismo social o socialismo liberal -, pero es otra cosa. David Schweickart lo ha mostrado. Una sociedad con mercado es posible, pero una sociedad de mercado y propiedad privada absolutos, no. Una ruina social. <\/p>\n<p>Me impresiona en este problema, por fin, el testimonio que el evangelio repite una y otra vez acerca de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre \u201cel Dinero\u201d y \u201cla Riqueza\u201d; apabullan sus dichos y par\u00e1bolas innombrables para un o\u00eddo moderno sobre el coraz\u00f3n de Dios ante los pobres y los ricos, y sus relaciones de injusticia. Eran otros tiempos econ\u00f3micos los de Jes\u00fas, &#8211; todos lo sabemos -, pero la clave de fondo en el uso com\u00fan de lo de todos y del servicio a todos en la gesti\u00f3n de lo propio, esto no tiene muchas vueltas exeg\u00e9ticas. Evidentemente, en esos dichos hacen pie los mejores manifiestos cristianos por otro modelo social alternativo al capitalismo neoliberal de nuestros d\u00edas, &#8211; Jos\u00e9 Antonio Pagola, por ejemplo -, y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas cristianas m\u00e1s exigentes en lo social, &#8211; las de la red de comunidades cristianas populares, por ejemplo -; en fin, las de todos aquellos cristianos que se suman al movimiento civil de indignados y, en la m\u00e1s variadas formas, luchan por una sociedad m\u00e1s justa y democr\u00e1tica, &#8211; movimientos apost\u00f3licos obreros y tantos otros -; las de todo el voluntariado cristiano de caridad que acoge y cura inmediatamente, sin perder el sentido de la justicia social. Sabido es que reclamo de mil maneras esta cautela en nuestra caridad. <\/p>\n<p>\tEn este marco de reflexi\u00f3n, y reconocido que el Evangelio de Jes\u00fas y su mejores lecturas y pr\u00e1ctica samaritanas nos inducen a una posici\u00f3n social antisistema, contra el capitalismo neoliberal, financiarizado, economicida y totalitario, &#8211; el que ha dejado sin m\u00e1rgenes morales no s\u00f3lo a la gente sencilla, sino a sus grandes instituciones sociales, &#8211; Mercado, Propiedad, Estado y Cultura -, \u00bfpor qu\u00e9 seguir hablando de las oportunidades humanas, &#8211; y por tanto, cristianas -, habidas en un liberalismo social o en un socialismo liberal, y esto como una opci\u00f3n social, &#8211; intermedia o de paso, pero real -, no menos \u00e9tica y evang\u00e9lica que otras m\u00e1s radicales en lo social? Voy a dar dos razones. Una de \u00edndole pol\u00edtica y otra antropol\u00f3gica; y en las dos, con un fin muy preciso: sumar el mayor n\u00famero posible de cristianos a un sujeto social y pol\u00edtico alternativo, que se implica por una sociedad m\u00e1s justa para todos, en los m\u00e1s pobres, y, por ende, m\u00e1s pr\u00f3xima al reino de Dios; y que piensa en un mundo interdependiente, m\u00e1s all\u00e1 del propio pa\u00eds o uni\u00f3n de pueblos. Pienso en Europa.<\/p>\n<p>\tEn cuanto a la primera raz\u00f3n, desde luego no puedo mostrar en unas pocas l\u00edneas que es posible y moralmente muy cuerdo pretender un camino pol\u00edtico que defienda ya una reforma en profundidad del modelo social capitalista, y que esta reforma, se sit\u00fae en la direcci\u00f3n correcta para facilitar una alternativa democr\u00e1tica y econ\u00f3mica mucho m\u00e1s justa, y no capitalista. En este caso, yo la pienso en clave de decrecimiento y de soberan\u00eda democr\u00e1tica en todas las direcciones y \u00e1mbitos. Pero esto es el final feliz de una pel\u00edcula que requiere de pasos intermedios para ganar a la gente, a mucha gente, como sujeto revolucionario. No veo a las clases medias dispuestas a aventuras pol\u00edticas revolucionarias, y no veo que sin ellas se pueda ganar a la sociedad civil para un movimiento democr\u00e1tico de masas. No veo a la mayor\u00eda de los cristianos sum\u00e1ndose \u00e9tica y pol\u00edticamente a una alternativa social radical y ya. En consecuencia, la necesidad de un cambio social verdadero, &#8211; en las estructuras sociales y en la conciencia moral de las personas -, requiere pasos intermedios, pr\u00e1cticas compartidas, organizaciones abiertas, ritmos soportables por las mayor\u00edas,\u2026 hasta componer un movimiento civil muy extendido por la justicia social y la dignidad humana, y la mayor\u00eda del cristianismo en \u00e9l. Creo en los que abren camino y movilizan a los dem\u00e1s tras objetivos sociales claros y exigentes, pero con la modestia de un solo paso por delante del movimiento civil o cristiano. Las vanguardias omniscientes para dirigir a todos y ya hacia \u201cel bien social\u201d, no van conmigo. Creo mucho m\u00e1s en la concienciaci\u00f3n compartida y en la posibilidad de moverse por pasos intermedios contra un modelo social imposible, por lo injusto e insostenible, a otro que tiene que acogernos a todos, ganado entre los m\u00e1s posibles, e impuesto s\u00f3lo a quienes lo imped\u00edan con su poder no controlado ni democr\u00e1tico, su propiedad acumulada sin l\u00edmite, su verdad pose\u00edda e inapelable. Hacer juntos el mismo camino, aceptando algunas diferencias no menores y hasta trechos cortos que suman a los m\u00e1s posibles, de esto hablo en la iglesia y en la sociedad. No es un cambalache moral y pol\u00edtico con todos, sino un movimiento civil y eclesial que acoge, crece, reconoce y exige a los m\u00e1s (el pueblo) un pr\u00e1ctica aut\u00f3noma frente a los menos (las \u00e9lites), sin cuya deposici\u00f3n est\u00e1 claro que no hay justicia.  <\/p>\n<p>Por supuesto, &#8211; en\u00e9simo reconocimiento -, veo las insuficiencias de mi propuesta b\u00e1sica, pues cuando algo multiplica sus injusticias e ineficiencias sociales hasta l\u00edmites insufribles, &#8211; el sistema social capitalista neoliberal -, es dif\u00edcil pensar en algo que solo parece, &#8211; \u00a1parece! &#8211; su mejora desde la perspectiva de las v\u00edctimas o de la ecolog\u00eda integral. \u00bfPara qu\u00e9 darle aire y vida al desastre? O cuando algo se ha ido retocando de mil modos, y cada intervenci\u00f3n multiplica los males sociales anteriores y somete a dictados m\u00e1s opacos y concentrados sus instituciones centrales, -Mercado, Propiedad, Estado, Informaci\u00f3n -, es dif\u00edcil verle una salida que no sea deconstruir y reedificar. Y cuando en clave de conciencia cristiana, repugna ver los intereses y falacias que concurren en torno a la pr\u00e1ctica real sobre los derechos humanos, la persona y la vida digna, el trabajo decente, la funci\u00f3n social de la propiedad, la soberan\u00eda democr\u00e1tica de los pueblos, la irrenunciable satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas de la poblaci\u00f3n, la relaci\u00f3n fundamental de medio a fin entre los factores de producci\u00f3n y las personas, el derecho natural primigenio al uso com\u00fan de todos los bienes creados, la atenci\u00f3n preferente a los m\u00e1s pobres y vulnerables de la vida, la familia humana que todos los pueblos conforman, la responsabilidad solidaria que todos tenemos con todos, hecha derechos y deberes, \u2026 el uso sobrio de lo escaso, la austeridad de vida y la solidaridad compartida, el aprecio de lo espiritual no mercantilizado, de la gratuidad, del perd\u00f3n, \u2026 en fin, y sin resbalar hacia la quimera social, de las oportunidades dignas de vida para todos y para las generaciones venideras\u2026 cuando alguien sabe esto, &#8211; dec\u00eda -, \u00bfc\u00f3mo no pensar en una posici\u00f3n pol\u00edtica de rompe y rasga como la \u00fanica \u00e9tica y cristianamente digna frente al \u00fanico capitalismo realmente existente?  Pero, \u00bfqui\u00e9n ha dicho, &#8211; devuelvo la pregunta -, que el camino de las gentes y los grupos tejiendo una inmensa red de iniciativas sociales de hondo significado humano y social alternativo, &#8211; casi siempre a nivel local y con las posibilidades limitadas de nuestra realidad civil o eclesial -, sea menos revolucionario o liberador que el proyecto radical y completo de una vanguardia, &#8211; o de una profec\u00eda -, que lo sabe casi todo para todos desde el principio?     <\/p>\n<p>Y en cuanto a la segunda raz\u00f3n que doy, \u00e9sta: Tengo para m\u00ed que una posici\u00f3n social de rompe y rasga tambi\u00e9n debe contrastarse con claves antropol\u00f3gicas muy crudas, y en ellas, pensar si las toma en cuenta en sus opciones sociales concretas, para evitarnos decepciones muchas veces, y hasta fundamentalismos en otras. Cuando eliges el mejor proyecto de sociedad posible, hay un gran riesgo de que el fracaso social genere \u201cdecepci\u00f3n\u201d en los voluntarios, &#8211; \u00a1qu\u00e9 lejos quedamos de lo so\u00f1ado -, o fundamentalismos, &#8211; si era esto, mejor no movernos -. Por tanto y adelanto mi tesis final, las opciones sociales alternativas ante una crisis como la presente, &#8211; en moral pol\u00edtica laica y en conciencia cristiana -, pueden tener un sesgo m\u00e1s reformista o m\u00e1s revolucionario, &#8211; o como yo defiendo, ser pasos sucesivos de un mismo proceso hist\u00f3rico, &#8211; seg\u00fan maduran en \u00e9l las fuerzas sociales y cristianas que lo van respaldando en su evoluci\u00f3n -; pero, en todo caso, no debemos renunciar a una concepci\u00f3n del ser humano muy realista, para saber de la fr\u00e1gil condici\u00f3n humana y contar con ella en todo momento. El ser humano que somos,  &#8211; y cu\u00e1nto condiciona la sociedad que tendremos -, s\u00ed que lo tenemos que acoger desde el cristianismo m\u00e1s alternativo en nuestra pr\u00e1ctica social por la justicia. (Ya s\u00e9 que esto se presta a dar a\u00edre a nuestros adversarios en la sociedad y en la iglesia, pero a\u00fan as\u00ed, lo digo). Saltamos r\u00e1pidamente de nuestra condici\u00f3n social de humanos con otros, a nuestra condici\u00f3n connaturalmente solidaria. La primera es un hecho observable en c\u00f3mo nacemos y crecemos, la segunda, es un hecho en discusi\u00f3n sobre si obedece a nuestra condici\u00f3n natural humana o a nuestra educaci\u00f3n moral sobre lo preferible y mejor. Advertir de esto, significa dotar a la acci\u00f3n p\u00fablica por la justicia de un toque de realismo imprescindible. <\/p>\n<p>De hecho, la impresi\u00f3n es que a menudo, no pocos de nosotros somos dados con facilidad al ego\u00edsmo social y al cambio de opciones pol\u00edticas en cuanto se resuelve lo nuestro. Tambi\u00e9n con esto hay que contar al constituir movimiento moral y pol\u00edtico alternativo. En este sentido, me alegra mucho escucharle a Adela Cortina que la idea de que el apoyo mutuo nos constituye no es una idea abstracta, surgida s\u00f3lo de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica, sino que tiene tambi\u00e9n bases cient\u00edficas. Realmente, es muy importante esta aportaci\u00f3n al fundamento moral de la sociabilidad compasiva (Neurofilosof\u00eda pr\u00e1ctica, se titula su obra). Vieja como la vida misma es mi advertencia: la antropolog\u00eda de base en nuestras opciones de lucha social tiene que integrar este factor de distorsi\u00f3n de la vida buena en com\u00fan que es el pecado personal, &#8211; el ego\u00edsmo y la incoherencia de que salvado la m\u00edo, todo va bien -, para evitarnos decepciones sobre nosotros mismos y sobre los otros, y para tener siempre los pies en la tierra. Todo lo haremos a la medida de los humanos; las alternativas sociales, tambi\u00e9n. Lo que importa es que nuestras incoherencias morales o sociales, no sean definitivas, porque, en la fe, el pecado nunca es la \u00faltima palabra sobre nadie,  y en la confianza humana, tampoco. Nadie es definitivamente malo y con necesidad ontol\u00f3gica. <\/p>\n<p>De esto \u00faltimo, la teolog\u00eda y la Iglesia m\u00e1s conservadora saben mucho, pues es su especialidad, \u00a1y hasta su disculpa moral, al callar sobre los males sociales y las estructuras en que se inscriben! De hecho, prologan la influencia de la codicia personal hasta oscurecer el peso de las estructuras de pecado y los grupos sociales que las sostienen. Esa insistencia tan sesgada en los rincones ego\u00edstas del alma humana, viene de donde viene, &#8211; dicho queda -, pero no hay que despacharla por la v\u00eda de ignorarla al enfrentarnos a los males de nuestro tiempo, y a los cambios que requiere una convivencia social en justicia, una civilizaci\u00f3n del amor que gustamos decir. Por eso hacemos bien al insistir en el cambio de actitudes y valores en las personas que requiere la vida social buena, a la par que afirmamos la justicia de las condiciones sociales en que aqu\u00e9llas germinan y crecen.  Nadie es definitivamente malo y con necesidad ontol\u00f3gica, he dicho, y ahora a\u00f1ado, nadie deja de serlo si se mantiene pasivo en estructuras de pecado, las que cristalizan desde el af\u00e1n de ganancia y la sed de poder, y \u00e9stas a cualquier precio. O sea, el sistema social neoliberal.<\/p>\n<p>Era \u201calgo\u201d sobre diversas cuestiones cristianas y laicas que aparecen alrededor de una alternativa social m\u00e1s justa, y los caminos que nos han de acercar a los m\u00e1s posibles en trechos y complicidades varias. Algo frente a c\u00f3mo situarnos los cristianos (y otros) ante la injusticia del capitalismo neoliberal, el \u00fanico realmente existente.  <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leyendo a cristianos y cristianas que admiro, me acerco con gusto a sus palabras m\u00e1s interpelantes, y a fe que proponen una denuncia de la realidad social muy viva y clara. Por su fondo espiritual y evang\u00e9lico, y por su forma directa y comprometida, est\u00e1n resonando voces de calidad en el catolicismo social espa\u00f1ol. 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